Por Erick Olivera Méndez/Ciudad de México.- Los recientes datos presentados por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) revelan un incremento significativo en el gasto neto de la federación durante el primer trimestre de 2024. Este aumento, que asciende a un 18.8 por ciento en términos reales, refleja un compromiso con el desarrollo económico y social del país.

El crecimiento del gasto público no solo es un indicador de la salud económica de una nación, sino también una herramienta vital para impulsar la igualdad y el bienestar de sus ciudadanos. En este sentido, es alentador observar que los sectores clave como la provisión de bienes y servicios públicos y el desarrollo social han experimentado un crecimiento notable, con aumentos del 24.9 y 22.8 por ciento respectivamente. Este impulso no solo es necesario, sino también oportuno, especialmente en un momento en el que la pandemia ha exacerbado las desigualdades existentes.

El énfasis en la inversión en infraestructura también es digno de mención, con un aumento del 23.3 por ciento en el primer trimestre del año. Esta inversión no solo estimula el crecimiento económico a corto plazo, sino que también sienta las bases para un desarrollo sostenible a largo plazo. Los avances en proyectos de infraestructura, particularmente en la región sureste del país, no solo generan empleo y actividad económica, sino que también promueven la inclusión y la conectividad, allanando el camino hacia un futuro más próspero.

Es importante destacar que este aumento en el gasto público no se ha traducido en un descuido de la responsabilidad fiscal. A pesar del incremento en el gasto, el subejercicio reportado muestra un compromiso continuo con la gestión prudente de los recursos públicos. Este equilibrio entre inversión y responsabilidad fiscal es fundamental para garantizar la sostenibilidad a largo plazo de las finanzas públicas y mantener la confianza de los inversores y los mercados internacionales.

El aumento en los ingresos presupuestarios, impulsado por un incremento en la recaudación tributaria, es un reflejo adicional del éxito de las políticas económicas implementadas. Este dinamismo del mercado interno es una señal alentadora de la resiliencia de la economía mexicana frente a los desafíos externos. Sin embargo, es importante reconocer que aún quedan desafíos por superar, especialmente en lo que respecta a la diversificación de los ingresos y la reducción de la dependencia de los ingresos petroleros.

En este contexto, es fundamental continuar avanzando en la implementación de políticas que fomenten la diversificación económica y promuevan la inclusión financiera. La inversión en educación, innovación y desarrollo tecnológico son componentes clave para impulsar la productividad y la competitividad a largo plazo de la economía mexicana.

El aumento en el gasto público durante el primer trimestre de 2024 es una señal clara de la determinación del gobierno mexicano para impulsar el crecimiento económico y promover el bienestar social, y resulta fundamental mantener un enfoque equilibrado que combine la inversión en el futuro con una gestión fiscal responsable, pues solo así se podrá garantizar un desarrollo sostenible y equitativo.

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