Agencias, Ciudad de México.- Cada una de las cinco grandes ligas de Europa podría tener a un inesperado participante en el nuevo formato de la Liga de Campeones la próxima temporada.

Aston Villa, Bologna, Brest, Girona y Stuttgart se encaminan, para asombro generalizado, a clasificarse a la máxima competición de clubes del continente al entrar a la recta final de los torneos domésticos.

Bologna, Stuttgart y Girona son los que mejor perfilados están para acceder al elenco de 36 equipos que animará la próxima Liga de Campeones.

Para el Girona español y el Brest francés, será un logro sensacional. Ninguno tiene antecedente alguno en copas europeas.

Nadie se esperaba semejantes resultados por parte de equipos de provincia y sin logros relevantes en tiempos recientes — aún cuando Aston Villa ganó la Copa de Europa en 1982 — y muchos con técnicos que están cumpliendo su primera temporada completa.

Hace tres años, los cinco estaban ajenos al debate que se encendió cuando varios de los pesos pesados de Europa intentaron crear la fallida Superliga, proyecto que hubiera dejado fuera del mapa a sus tradicionales rivales domésticos.

El Villa fue el único de ellos que se clasificó a una competición de la UEFA esta temporada tras finalizar sexto en la Liga Premier. El equipo de Unai Emery enfrentará al Olympiakos griego el próximo mes en las semifinales de la Europa Conference League.

El repunte de Stuttgart ha sido sensacional. Estuvo al borde del descenso la pasada temporada, salvándose tras ganar un playoff para seguir en la Bundesliga.

Los cinco le lavarán la cara a la Champions. Stuttgart es el único de los cinco que han estado en el torneo desde que la Copa de Europa fue rebautizada hace 32 años, aunque eso ocurrió en 2010.

Aunque el Villa ganó una Copa de Europa, la única participación de Bologna acabó en una prematura eliminación en la fase previa de la temporada 1964-65. Girona y Brest nunca habían estado tan cerca de clasificarse.

El elemento sorpresa pone sobre relieve la argumentación de los hinchas y críticos que insisten que la Superliga haría más difícil que los equipos modestos se codeen en la élite de Europa.

Thiago Motta, el técnico de Bologna, sabe lo que es una Liga de Campeones. La ganó como jugador con el Barcelona y luego con el Inter de Milán. Motta ha mantenido la misma intensidad como entrenador. Su Bologna ha sido uno de los pocos que ha arrebatado puntos al Inter, amplio campeón de la Serie A. La victoria 3-1 el lunes ante el quinto Roma dejó a Bologna con una ventaja de cuatro puntos sobre su rival y ocho sobre el sexto Atalanta. Los primeros cinco irán a la Champions. El talismán han sido el atacante holandés Joshua Zirkzee, autor de 11 goles en la liga.

El técnico de Brest Eric Roy, como el caso de Emery y Sebastian Hoeness en Stuttgart, tomó las riendas la pasada temporada con el equipo penando con el descenso. Cuatro victorias en mayo le permitieron quedar 14to entre 18 equipos de la Ligue 1. No se podía pedir algo más para un club cuyo mejor resultado histórico fue un octavo lugar. Brest se declaró en bancarrota y descendió en 1991, con David Ginola en el plante. Le costó 13 años para volver a la segunda división, teniendo a Franck Ribéry como figura. Volvió otra vez a la Ligue 1 en 2019. Roy tiene una defensa impenetrable, una que encaja menos de un gol por parte. Su figura ha sido Pierre Lees-Melo, un volante trotamundos que cumplirá 31 años el próximo mes. Pese a un par de derrotas seguidas, Brest se ubica tercero y el boleto de la Liga de Campeones le permitirá duplicar su presupuesto anual de 50 millones de euros (54 millones de dólares).

Durante la mayor parte de la temporada, Girona estuvo palmo a palmo con el Real Madrid en la puja por el título. Clasificarse a la Champions no deja de ser un logro inmenso para un club que forma parte de la familia del Manchester City, sostenida con los petrodólares de Abu Dabi. Marchan en la tercera plaza, siete puntos por delante del Atlético de Madrid. Los cuatros primeros irán a la Champions. Hacerlo supone un reto a las normas de la UEFA sobre multipropiedad con equipos en el mismo torneo. Girona ascendió a la primera división en 2022 y finalizó en la décima posición la pasada temporada. Pero el técnico Míchel Sánchez tiene un equipo bien acoplado. El delantero ucraniano Artem Dovbyk lidera la Liga con 18 goles. El brasileño Sávio y Yan Couto han aportado ocho asistencias cada uno. El volante venezolano Yangel Herrera ha sido clave en el mediocampo.

El repunte de Stuttgart sorprende de igual forma que el Bayer Leverkusen conquistando su primera Bundesliga. Estaban en el fondo de la tabla cuando Hoeness tomó las riendas hace un año y ahora se ubica tercero. El delantero guineano Serhou Guirassy se ha destacado con 25 goles en 24 partidos.

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