Agencias, Ciudad de México.- La votación estuvo reñida pero, en la segunda consulta, la Liga Alemana de Fútbol (DFL) consiguió la mayoría de dos tercios necesaria para entablar negociaciones con un “socio estratégico” del sector del capital privado, para incrementar el valor de sus derechos de retransmisión internacional.

De los 36 clubes de la primera y segunda división de la Bundesliga, 24 votaron a favor de conceder a los codirectores ejecutivos de la DFL, Steffen Merkel y Marc Lenz, un mandato para negociar un acuerdo de hasta mil millones de euros para invertir en digitalización, internacionalización y marketing global, a cambio de una participación del ocho por ciento de los ingresos por derechos de televisión, durante un período de 20 años.

Los cuatro candidatos interesados del sector de capital privado son Blackstone, Advent, EQT y CVC.

Las empresas de capital privado crean fondos y recaudan dinero de personas acaudaladas e inversores institucionales. Compran empresas y contratan gerentes que aumentan la eficiencia, a menudo, mediante agresivas reducciones de costos y reestructuraciones.

“Después de unos cinco años, intentan venderlos nuevamente para obtener grandes ganancias”, explica a DW Michael Grote, profesor de la Escuela de Finanzas y Gestión de Fráncfort y director de su Instituto de Capital Privado y Fusiones y Adquisiciones.

Según informes de prensa sin confirmar, la empresa sueca EQT ofreció pagar 1.000 millones de euros por una participación del 7,9 por ciento en la empresa de marketing DLF Media, todavía por crear. Se dice que CVC, con sede en Luxemburgo, quiere un 8 por ciento por la misma cantidad, mientras que las ofertas de Blackstone y Advent parecen inferiores a 1,000 millones de euros.

“Es posible una mayor facturación de la que se está realizando actualmente. Esto lo convierte en un objetivo especialmente interesante para el capital privado, para que puedan nivelar la gestión y aumentar la rentabilidad”, dice Grote.

Kieran Maguire, profesor de finanzas del fútbol en la Universidad de Liverpool, en el Reino Unido, también cree que “los fondos de capital privado están especialmente interesados en el fútbol, porque lo consideran parte de una industria del entretenimiento en la que los precios de los teatros, musicales, conciertos y demás están por las nubes, y creen que en el fútbol también hay margen para tales aumentos”.

“Normalmente, una firma de capital privado sería propietaria de toda la empresa en la que invierte y tendría una participación muy activa en ella, pero este no será el caso con la DFL, por lo que no podrán decidir nada sin los clubes”, dijo Grote.

Otro elemento inusual es la duración del madato. Tradicionalmente, las firmas de capital privado buscan hacerse cargo de una empresa y venderla en un plazo de tres a cinco años, pero el trato propuesto con la DFL durará 20 años. El contrato de CVC con La Liga española es por 50 años.

“Este es un caso atípico para el capital privado”, afirma Grote. “Sin embargo, la proporción de acuerdos de capital privado atípicos ha aumentado. Invertir en infraestructura a través de inversiones a largo plazo, invertir en cualquier cosa que proporcione rendimientos constantes, se está convirtiendo en una nueva normalidad”.

Dada la estructura única del fútbol alemán, Grote considera que la inversión de capital privado es un paso lógico. “Con 36 partes interesadas diferentes, la coordinación es un problema importante”, afirma. “Invertir en la Bundesliga es arriesgado y los préstamos bancarios serán muy caros o inviables”, añade.

La DFL está formada por 36 clubes independientes, la gran mayoría de los cuales están sujetos a la llamada regla 50+1, que estipula que los propios clubes deben conservar la mayoría de los derechos de voto en las empresas comerciales que generalmente gestionan sus operaciones de fútbol profesional. Esto es genial para los aficionados, que pueden garantizar que la experiencia siga siendo asequible y evitar que sus clubes simplemente se vendan al mejor postor, pero desalienta a los inversores.

Después de que fracasaran los recientes intentos de cuestionar la legalidad de la regla 50+1 por motivos de competencia, la DFL se ha comprometido con la regulación e insiste en que un acuerdo de capital privado a nivel de liga en realidad ayuda a proteger y preservar el control de los miembros a nivel de club. “Si este acuerdo sale bien, los clubes y el capital privado se entenderán mejor mutuamente”, prevé Grote.

Maguire también confía en que el acuerdo logrará aumentar el valor de los derechos de televisión internacional de la DFL, pero estima que cualquier intento de mermar la ventaja de la Premier League inglesa será “muy difícil”.

Según Maguire, los clubes de la Premier League llevan décadas realizando giras por el extranjero y tienen la ventaja del idioma inglés, lo que los convierte en la primera opción para los aficionados al fútbol en la mayoría de los países.

“Los aficionados sólo tienen un espacio de 90 minutos disponibles por fin de semana y una vez que han estado atrapados en el ecosistema de la Premier League, viendo al Manchester United, Liverpool, Tottenham, Arsenal y Chelsea de forma regular, ¿dónde está el espacio en sus vidas para ver Werder Bremen vs. Eintracht Frankfurt?”, cuestiona el profesor de finanzas del fútbol de la Universidad de Liverpool.

En su opinión, para los clubes alemanes, “será muy difícil, incluso con las habilidades y astucias del capital privado, entrar en ese mercado”.

La Bundesliga está muy por detrás de la Premier League de Inglaterra en cuanto a ingresos por derechos televisivos y otros. Un plan similar fue rechazado en mayo, cuando no se alcanzó la mayoría necesaria de dos tercios para aprobar la inyección de capital a través de private equities.

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