El director ejecutivo de Twitter, Jack Dorsey, fue víctima del grupo de hackers OurMine, el mismo que vulneró la cuenta de Facebook del fundador de dicha red social, Mark Zuckerberg.

Agencias / InsurgentePress, Ciudad de México.- Twitter ha precisado que la selección se ha hecho de manera aleatoria y a nivel mundial, aunque todos los usuarios podrán ver los tuits de hasta 280 caracteres en aquellas cuentas donde se desarrolle esta prueba.

No obstante, los propios estudios de la compañía han detectado que no sucede igual en todos los idiomas: los usuarios que emplean el japonés, el chino o el coreano -y donde se utilizan caracteres kanji- pueden “decir más con menos” respecto a los que usan el español, el inglés o el alemán -que utilizan caracteres del alfabeto occidental-.

Twitter ha asegurado que sólo un porcentaje “muy pequeño” de tuits enviados en japonés, apenas un 0,4 %, alcanza los 140 caracteres, mientras que en inglés ese porcentaje se eleva al 9 %; además, la mayoría de los tuits nipones tiene 15 caracteres y esa cifra sube a 34 en los redactados en inglés.

Esta restricción, ha reconocido la empresa, “es la principal causa de frustración para aquéllos que tuitean en inglés”, un dato que cobra especial significado teniendo en cuenta que en los países donde los usuarios disponen de “caracteres de sobra”, tuitean más.

Por ello, el objetivo de este experimento es comprobar si es factible que puedan expresarse “más y mejor” sin renunciar a la brevedad y velocidad “que caracterizan a la plataforma”.

Este experimento, ha recordado Twitter, es un nuevo “esfuerzo” que se suma a las innovaciones puestas en marcha en los últimos meses como el hecho de que las fotos y los gifs no cuenten como caracteres o la incorporación de tuits que pueden interesar al “tuitero” en su “timeline” personal.

Estos cambios han mejorado “significativamente” los resultados financieros de la compañía que, por tercer trimestre consecutivo, ha crecido (12 %) en el uso diario activo, de manera que “hoy día, los usuarios entran más a menudo y están más tiempo en nuestra red”.

Si los resultados del experimento son positivos, Twitter puede extender los 280 caracteres a todos sus perfiles, lo que “hará más fácil el uso de una cuenta sin renunciar a nuestros valores originales de brevedad y rapidez”.

Lo que realmente necesitan cambiar

Fotografía de archivo. EFE/Andrew Gombert

Para empezar nos centramos en una carencia que acusan en mayor medida aquellos que tuitean eventos en directo y que tiene que ver con las escasas funcionalidades de la cámara integrada en la app. Sí, porque actualmente ni siquiera nos deja hacer algo tan sencillo –y que incluyen prácticamente todas las herramientas que empleamos diariamente- como zoom sobre lo que estamos fotografiando. Una realidad que nos obliga a cambiar continuamente entre la app de fotos de nuestro smartphone y la red social (o a acercarnos y arriesgarnos a molestar).

En todo caso, no se trata de la única prestación que tiene que ver con la cámara que se queda corta, pues también agradeceríamos el lanzamiento de una característica que nos permitiera llevar a cabo GIFs directamente para subirlos a la plataforma –algo que, por cierto, aportaría una gran variedad al contenido- o, al menos, a partir de vídeos ya presentes en nuestro dispositivo.

Las notificaciones es otro de los apartados en los que, en humilde opinión de una servidora, Twitter necesita mejorar. Una opción interesante sería la de incluir alertas personalizadas, tanto en lo que se refiere a los sonidos que nos advierten de una interacción (idénticos para cualquiera de ellas) como para lo que tienen que ver con aquello que queremos saber o no.

Por ejemplo y para que nos entendamos, no estaría de más un sistema que nos permitiese determinar el tipo de sonido que deseamos oír en cada notificación, ni tampoco otro que nos dejase diferenciarlas, silenciar las que seleccionemos, y un largo etcétera que ya te puedes imaginar y que haría de ellas algo mucho más ágil y útil.

Como Facebook a twitter le falta la posibilidad de editar las publicaciones cuando cometemos una equivocación. Sí, porque actualmente únicamente podemos borrarlo, algo que en cierta manera tiene sentido y que resulta útil a la hora de evitar que ciertas personalidades se desdigan, pero que resulta poco ágil para los que, sencillamente, desean corregir una errata.

De hecho, lo ideal sería que existiese la posibilidad de modificarlos, eso sí, añadiendo un pequeño indicativo (edited o similares) en la zona inferior o superior del tuit para informar al lector de ello. En todo caso y adelantándonos a las críticas que podría suscitar este apartado, podría incluirse también una suerte de historial oculto, excluirse perfiles determinados; aunque siempre nos quedarán las capturas de pantalla.

Con el asunto de programar tuits ocurre algo muy similar. Efectivamente, porque se trata de una de las características más ocultas de Twitter a la que, de hecho, solo pueden acceder algunos usuarios. Se encuentra dentro de “Anuncios en Twitter”. Una manera de desbloquearla es mediante la activación de las Twitter Cards. Una serie de factores que actualmente nos obligan a decantarnos por herramientas de terceros como HootsSuite, Tweetdeck o Buffer, entre otros y según nuestras necesidades.

Otra de las funcionalidades que nos parecen deseables es la incorporación de una función que nos permitiese gestionar múltiples cuentas desde el escritorio, o de al menos algo similar a lo que es posible hacer a través de la app móvil pero mucho más ágil. De hecho, una visualización en columnas resultaría muy ágil, por ejemplo. De momento y por desgracia, tenemos que conformarnos con herramientas de terceros o Tweetdeck.

Se nos ocurre también la posibilidad de lanzar un nuevo tipo de tuit que se desapareciera una vez transcurrido un determinado periodo. ¿Con qué objetivo? Muy sencillo, para evitar que sigan respondiéndonos a un mensaje que hicimos, por ejemplo, sobre un asunto de actualidad que ha cambiado durante los últimos meses; eventos en directo, etcétera.

Una prestación que, en definitiva, nos ahorraría recibir notificaciones “anticuadas” y que seguro que también nos evitaría malentendidos. Otras opción que apunta en esta dirección sería la de establecer respuestas cerradas, una vez se alcance determinado número. Estas restricciones, en todo caso (y como casi toda limitación) debería estudiarse, aplicarse a un determinado tipo de mensajes o similares.

De la misma manera que resultaría interesante contar con una opción que nos dejase personalizar las notificaciones que recibimos e incluso silenciar algunas de ellas; no estaría tampoco de más poder evitar que determinadas personas nos mencionen reiteradamente o que lo hagan sin nuestro permiso con el fin de perjudicarnos.

Pongamos también que lo hace sin infringir las reglas y política de uso de la plataforma. Deberíamos contar con alguna funcionalidad que nos brindase la oportunidad de evitarlo.

Capacitar a los usuarios para que bloqueen determinadas IP ante el acoso reiterado de varias cuentas directamente (nos referimos a la actividad que les afecta directamente y no a la expulsión de la comunidad del usuario que usa esa IP para crearse diversos perfiles) también resultaría factible y nos evitaría trolleos varios.

A pesar de que Twitter ha acabado por eliminar el límite de caracteres en sus mensajes directos, lo cierto es que todavía tiene mucho por hacer respecto a la interfaz. Es decir, todavía nos encontramos muy restringidos, carecemos de una opción para personalizar el diseño y no podemos ni siquiera modificar el tamaño de la pantalla de mensajes. Los elementos compartidos también se ven demasiado cuadrados y grandes, de manera que si compartimos demasiados podemos perdernos el hilo de la conversación.

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