Agencias, Ciudad de México.- Un equipo internacional liderado por astrónomos del Observatorio de Tartum en Estonia, ha identificado 662 supercúmulos de galaxias, destacando un ‘peso pesado’ que mide 360 millones de años luz.

Los supercúmulos, similares a vastas ciudades metropolitanas en el espacio, representan las colecciones y cúmulos de galaxias más grandes y masivos del universo.

En su estudio, publicado en The Astrophysical Journal, los científicos determinaron que la masa típica de los supercúmulos es sorprendentemente 6,000 billones de veces (un seis seguido de 15 ceros) la del Sol, con un tamaño promedio de 200 millones de años luz. Para poner esto en perspectiva, estos supercúmulos son aproximadamente 2,000 veces más grandes que nuestra propia galaxia, la Vía Láctea.

Los astrónomos planetan como comparación una moneda de 2 euros en un campo de fútbol que representa el tamaño de la Vía Láctea y la longitud del campo simboliza la vasta extensión de un supercúmulo. En términos de masa, una pelota de golf equivalente al sol hace que la masa de un supercúmulo corresponda a la del Monte Everest, un testimonio de sus inmensas dimensiones.

El supercúmulo de Einasto, el más masivo de los descubiertos, está situado a unos 3,000 millones de años luz de la Tierra. Esta colosal estructura contiene la masa equivalente a alrededor de 26,000 billones de soles (26 seguido de 15 ceros).

Su enorme tamaño se puede apreciar por el hecho de que si un rayo de luz parte de un extremo del supercúmulo de Einasto, tardará 360 millones de años en llegar al otro extremo. El nombre del supercúmulo es un homenaje al astrónomo estonio Jaan Einasto, una figura pionera en este campo, que celebró su 95 cumpleaños el 23 de febrero.

El equipo identificó un total de 662 supercúmulos y exploró sus propiedades. Por ejemplo, los cúmulos de galaxias que residen dentro de un supercúmulo son más pesados que los cúmulos de galaxias fuera de un supercúmulo. Esto muestra que la evolución y el crecimiento de los cúmulos de galaxias en los supercúmulos son diferentes a los que se encuentran fuera de los entornos de los supercúmulos, según un comunicado de la Universidad de Tartu.

Aunque los supercúmulos contienen una masa sustancial, esta masa se distribuye en un volumen considerable. Esto hace que sean menos densas en comparación con las galaxias. No obstante, su densidad es suficiente para que su gravedad afecte el movimiento de la materia dentro del supercúmulo, incluida la materia oscura.

Las observaciones muestran que nuestro universo está experimentando una expansión acelerada. Esto implica que el espacio entre galaxias está aumentando, lo que hace que se separen más con el tiempo. Los astrónomos del Observatorio de Tartu han demostrado que las galaxias dentro de supercúmulos exhiben velocidades de expansión más bajas que la velocidad de expansión general del universo.

Esto se atribuye a la atracción gravitacional del supercúmulo, que contrarresta la expansión general del universo al hacer retroceder a las galaxias. Sin embargo, esta atracción gravitacional no es lo suficientemente grande como para convertir a los supercúmulos en un sistema ligado gravitacionalmente. Con el tiempo, el efecto de la energía oscura en la expansión del supercúmulo se hará cargo de su atracción gravitacional.

Da tu opinión

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.