Agencias/Ciudad de México.- Un tiroteo en Kansas City dejó nueve heridos en la madrugada del sábado, y en otro ataque cinco personas han sido apuñaladas este domingo en Penn Station, Nueva York, a tan solo cuatro días del inicio de la Copa Mundial de la FIFA 2026.
Las autoridades negaron que ambos hechos violentos esten relacionados. El primer ataque ocurrió en el bloque 7900 de Troost Avenue, en una región elegida como base de operaciones por Argentina, Inglaterra, Países Bajos y Argelia.
Según informó el Departamento de Policía de Kansas City, los disparos comenzaron alrededor de las 04:00 cuando los agentes respondieron a múltiples llamados por detonaciones en el sector.
Al llegar, los oficiales encontraron a una multitud que se dispersaba y a varias personas con heridas de bala, de acuerdo con la reconstrucción publicada por KSHB 41 y la información atribuida a la vocería policial.
El balance oficial fue de nueve adultos heridos. Tres mujeres fueron trasladadas en ambulancia a hospitales del área, mientras que otros seis adultos llegaron por sus propios medios a centros médicos cercanos.
Las lesiones no pusieron en riesgo sus vidas, según la vocería policial citada por el medio local. Hasta el momento no se informaron detenciones ni sospechosos identificados.
La investigación seguía abierta y el departamento pidió colaboración ciudadana para aportar información que permita identificar a los responsables. También reforzó la presencia policial en el sector.
El tiroteo ocurrió en la antesala del arribo de delegaciones y aficionados por el Mundial, un calendario que en Kansas City implica entrenamientos, logística de selecciones y una agenda de partidos en el estadio de la ciudad.
La región no solo será sede de encuentros, sino que también fue elegida como “Team Base Camp” por varias selecciones, un formato que combina hotel y predio de entrenamiento como “hogar” durante la competencia.
En ese esquema, Inglaterra estableció su base en Swope Soccer Village (Kansas City, Misuri), mientras que Argentina eligió el centro de entrenamiento de Sporting Kansas City en Kansas City (Kansas).
Países Bajos se asentará en el complejo del KC Current en Riverside (Misuri) y Argelia utilizará instalaciones en Lawrence (Kansas), según la información publicada por el sitio oficial de la candidatura local del Mundial y por Sporting Kansas City.
El episodio de Troost Avenue tuvo un impacto inmediato en el debate sobre seguridad por su cercanía a zonas de circulación hacia áreas de entrenamiento y alojamiento, en una ciudad que se prepara para jornadas de concentración de hinchas y delegaciones.
No hubo reportes de afectados vinculados a las delegaciones deportivas. En el caso de Inglaterra, medios deportivos europeos señalaron que el plantel no se encontraba en Kansas City al momento del ataque y que su arribo estaba previsto para más adelante.
La selección Argentina, dirigida por Lionel Scaloni, también tiene a la ciudad como base operativa durante el torneo, de acuerdo con los anuncios locales sobre campamentos.
La existencia de cuatro bases en la región convirtió a Kansas City en un punto de concentración singular dentro de Estados Unidos para esta Copa Mundial: tres selecciones ubicadas históricamente entre las potencias del futbol eligieron el área para entrenarse y alojarse, un flujo que incrementa la exigencia sobre el dispositivo de seguridad urbana, los traslados y los perímetros en torno a complejos deportivos y hoteles.
La preocupación aumentó por la coincidencia con otro hecho violento reportado ese mismo sábado por la noche por medios locales, que informaron sobre un tiroteo separado con víctimas fatales a pocos kilómetros del primero.
Aunque no se estableció un vínculo entre ambos incidentes, la proximidad temporal reforzó la percepción de alerta en un período de máxima visibilidad para la ciudad.
Troost Avenue es un corredor amplio y transitado, con barrios residenciales y zonas comerciales. La policía indicó que la respuesta incluyó la llegada de patrullas por reportes de disparos en un evento con una multitud presente.
Los investigadores trabajaron para establecer el origen de los disparos y el posible móvil, mientras los funcionarios locales anticiparon que el esquema de seguridad para el torneo incorporará patrullaje adicional y coordinación operativa.
La ciudad enfrenta así un desafío doble: sostener la agenda del Mundial —partidos, entrenamientos y actividades públicas— y, al mismo tiempo, responder a un episodio que expuso vulnerabilidades en un punto urbano de alta circulación.

En ese contexto, cinco personas han sido apuñaladas este domingo en Penn Station, Nueva York, y el ataque derivó en un despliegue policial y de emergencia dentro y alrededor del complejo ferroviario.
Una discusión en un bar de Miami Beach terminó a los tiros y provocó un megaoperativo policial
El Departamento de Bomberos de Nueva York informó que una víctima sufrió heridas graves y que las otras cuatro presentaron lesiones moderadas o leves. Todas fueron trasladadas al hospital Bellevue.
El Departamento de Policía de Nueva York detuvo a un sospechoso poco después del ataque. De acuerdo con fuentes policiales citadas por varios medios, se trató de un hombre en situación de calle.
El operativo incluyó cortes de calles, demoras en el tránsito y afectaciones en el transporte masivo, mientras las autoridades pedían al público evitar la zona.
Según el NYPD, se esperaba la recuperación de las víctimas, aunque la fuerza no precisó el tiempo estimado de tratamiento, en especial para el caso más complejo.
Fuentes consultadas por ABC News y News 12 indicaron que las lesiones no fueron consideradas potencialmente mortales, un dato que no formó parte de un parte oficial completo.
Los paramédicos intervinieron en el interior de la terminal y en los accesos inmediatos, y los agentes aseguraron el área para permitir el trabajo de los equipos médicos.
La escena incluyó patrulleros, ambulancias y personal uniformado en puntos de ingreso y circulación, según los mismos reportes.
El ataque ocurrió en el área de Amtrak dentro de la terminal, en la intersección de West 33rd Street y Seventh Avenue, en Manhattan.
La respuesta inicial estuvo a cargo del Amtrak Police Department y del NYPD, que acordonaron el sector y solicitaron a los pasajeros y peatones que evitaran circular por los accesos próximos mientras se estabilizaba la situación.
Videos y testimonios de testigos permitieron observar el despliegue policial y la asistencia médica en el lugar. Las imágenes mostraron a agentes reduciendo al sospechoso y estableciendo un perímetro de seguridad mientras se organizaba el traslado de los heridos.
El operativo también tuvo efectos en la movilidad: se registraron demoras y desvíos por las restricciones en las calles aledañas, además de interrupciones temporales asociadas al trabajo de emergencia.
La policía informó que el presunto agresor quedó bajo custodia poco después del incidente. Hasta el cierre de los reportes consignados, la identidad del detenido no había sido difundida oficialmente y tampoco se conocían cargos formales anunciados en un comunicado.
Las autoridades mantuvieron acordonado el sector durante varias horas y reiteraron el pedido de evitar la zona por embotellamientos, cortes de calles y afectaciones en el transporte.
El episodio ocurrió en la víspera de la asistencia prevista del presidente Donald Trump al tercer partido de las Finales de la NBA en el Madison Square Garden, ubicado sobre Penn Station.
La expectativa de una gran concentración de personas, sumada a la presencia presidencial, ya había motivado un refuerzo de seguridad en las inmediaciones, con despliegue del Servicio Secreto, el NYPD y otras agencias.
Las autoridades no informaron de manera inmediata si el ataque modificaría los planes de seguridad previstos para el evento deportivo, que congregaría a miles de personas. Según los reportes citados, se trata del primer juego de Finales de la NBA en el Madison Square Garden desde 1999.
La terminal se encontraba especialmente concurrida por la proximidad del partido y por actividades asociadas al evento.
A este episodio lo antecede otro hecho reciente: un ataque mortal en la misma terminal durante el Día de Acción de Gracias, en una jornada de alta afluencia por el desfile de Macy’s.
El caso permanecía bajo investigación y las autoridades no descartaron nuevas medidas de seguridad ante eventos de alta concurrencia en la ciudad.

















