Redacción InsurgentePress/Ciudad de México.- El periodista Francisco Alejandro Leyva Aguilar, autor de la columna “El Zumbido del Moscadón”, ha sido asesinado a tiros la mañana de este miércoles en el municipio de San Pablo Etla, a 15 kilómetros de la capital de Oaxaca.
El columnista Leyva Aguilar mantenía una postura crítica hacia la administración del gobernador Salomón Jara, emanadado del oficialista Movimiento de Regeneración Nacional (MORENA), debido a los múltiples casos de corrupción y abusos de autoridad registrados en Oaxaca.
Leyva Aguilar denunció públicamente actos de hostigamiento y acoso por parte de autoridades derivado de los cuestionamientos a la rampante corrupicón y vínculos con el crimen organizado que predomina entre funcionarios de la administración estatal de Oaxaca.
Testigos narraron que los verdugos aguardaron a que Leyva Aguilar saliera para dirigirse a desayunar a un puesto en una calle a escasos metros de su domicilio en el fraccionamiento Esmeralda en el municipio de San Pablo Etla, en la zona conurbada de la capital de Oaxaca.
Los asesinos dispararon a quemarropa por la espalda contra Leyva Aguilar, cuyo cuerpo sin vida quedó recargado boca bajo sobre la mesa del puesto de comida.
El periodista que vestia casual y con chanclas no alcanzó a ver a sus verdugos que huyeron sin ningún contratiempo sobre las calles del fraccionamiento ‘Esmeralda’, de casas de interés social ubicado en la localidad de Hacienda Blanca, unificada a la capital de Oaxaca.
Elementos de la Agencia Estatal de Investigaciones (AEI), peritos y personal ministerial se trasladaron a la zona para recabar indicios del homicidio del columnista y exdirector de la Corporación Oaxaqueña de Radio y Televisión (CORTV) .
El asesinato de Leyva Aguilar confirma la vulnerabilidad que enfrentan los periodistas que critican la corrupción de los gobernantes emanados del partido oficialista MORENA en diversas regiones de México.
Del 2018 a julio de 2026, la organización Artículo 19 ha registrado al menos 64 periodistas asesinados principalmente en estados de Guerrero, Oaxaca, Michoacán y Veracruz, todos bajo gobiernos del oficialista partido MORENA.
El común denominador en cada uno de los casos es la impunidad que supera el 98%.


















