Agencias/Ciudad de México.- El testimonio de Eduardo Bustos elemento de Inteligencia de la Guardia Nacional, grabado en cautiverio antes de ser ejecutado destapó una presunta red de complicidad de mandos de esa corporación, funcionarios de la Fiscalía Estatal y políticos del partido Morena en Guerrero.

Una pandilla de narcotraficantes secuestro a Bustos Pérez comisionado a tareas de inteligencia de la 37 Coordinación de la Guardia Nacional en la región de Iguala, Guerrero.

Posteriormente videograbaron a Bustos Pérez, quien aparece en las imágenes sentado en una silla de madera al interior de un cuarto de block de adobe.

En el testimonio de más de ocho minutos, el elemento de la Guardia Nacional narró que Ramiro Montero García Fiscal Especializado en Delitos Graves en Guerrero, recibía sobornos de hasta 200 mil pesos en efectivo, de manos del Cártel de Los Tlacos.

En la narración del video que circuló en redes sociales, Bustos Pérez también acusó a su mando inmediato ‘el Cabo Medina’ de recibir una cuota de 100 mil pesos quincenales, por brindar protección a Los Tlacos.

De acuerdo con ese testimonio, Montoro García alias “El Potrillo” y el Cabo Medina, enfocaron los operativos federales contra el cártel de los Ardillos, para salvaguardar a los lideres de ‘Los Tlacos’.

Montoro García originario de Veracruz, ahora Fiscal de Delitos Graves en Guerrero, obtuvó en el título de abogado en 2020.

Durante la narración antes de ser ejecutado, el oficial de la Guardia Nacional señaló que Jacinto González Verona actual líder estatal del partido oficial MORENA, forma parte de la red que brinda protección al cártel de Los Tlacos.

González Verona actual diputado con licencia aspira a competir por la alcaldía de Chilpancingo, en los comicios de 2027.

El líder estatal de MORENA, negó cualquier relación con el Cártel de ‘Los Tlacos’, en Guerrero.

En la grabación, Bustos Pérez, recordó que siendo escolta del ahora líder de MORENA corroboró sus nexos con el crimen organizado en Guerrero.

Prueba de ello, señaló Bustos Pérez, fue el secuestro de una de las colaboradoras de González Verona, por parte de un grupo rival de ‘Los Tlacos’.

Los sicarios que secuestraron y videograbaron a Bustos Pérez,  posteriormente abandonaron su cuerpo descuartizado junto a otros dos cadáveres con un narco-mensaje a un costado de la carretera Tierra Colorada-Plan de la Lima, en Guerrero.

La Secretaría de la Defensa (Sedena), admitió que Bustos Pérez formaba parte del área de Inteligencia de la Guardia Nacional, en Guerrero.

Y ofreció investigar las acusaciones y nombres a los que se refirió Bustos Pérez, además, de perseguir a los responsables del homicidio.

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