De Primera Mano/Por Rodulfo Reyes/Villahermosa.- Ariadna Montiel acaba de poner una nueva regla en Morena: salir arriba en la encuesta ya no es suficiente. La presidenta nacional del partido puso una condición más: quien gane y tenga “malos antecedentes”, no será candidato. El sondeo no garantiza nada si el aspirante arrastra expedientes que puedan dañar al movimiento.
La advertencia hace tierra directamente en Tabasco, donde Morena arma sus listas para 17 alcaldías, Congreso local y diputaciones federales. Y hay un nombre que sobresale de inmediato al citarse esta norma: el diputado Jorge Alberto Bracamonte Hernández, uno de los punteros para la presidencia municipal de Centro.
Bracamonte ha insistido en que la candidatura se defina por encuesta,pues varias mediciones lo ponen entre los punteros.
Sin embargo, ¿qué hará Morena si el ganador trae asuntos pendientes que manchen su imagen y se vuelvan un riesgo político?
El caso de la gasolinera en disputa en Jonuta que afecta a Bracamonte no es invento de los medios, sino un conflicto legal y real que le pega directo a su trayectoria.
Desde 2024 hay una disputa formal por la empresa “Sinergia Petrolera del Sureste”. El empresario Gabriel del Ángel López presentó denuncia penal contra Jorge Bracamonte y su hermana Ana Lorena por presunto despojo y tráfico de influencias.
El legislador se ha deslindado, y afirma no haber intervenido personalmente y que solo ha apoyado a su familia.
Mas el asunto sigue vigente con el juicio mercantil 74/2024 por la sociedad, donde figuran su hermana, Jesús Fabián Taracena y Ana Consuelo Hernández Veites.
Es cierto que hasta hoy Bracamonte no ha sido declarado culpable ni es demandado directamente en ese juicio. Pero tampoco se puede ignorar que su nombre está en una denuncia penal y que este caso empaña su trayectoria y genera dudas públicas.
Ahí es donde pesan las palabras de Montiel, quien no habló solo de sentencias firmes, sino de antecedentes, cuentas pendientes y hechos que impidan estar en el proyecto.
Lo dijo con todas sus letras: quien gane, si hay antecedentes, no va.
Hasta ahora, en Morena la encuesta era la última palabra, aunque está vez será primero el resultado y luego el filtro. Esto es, puedes ganar y aun así quedarte fuera.
En Centro esto pega fuerte porque Bracamonte no es un aspirante cualquiera y va entre los delanteros. Su caso puede ser la prueba de fuego para ver si Morena cumple lo que dice su dirigencia.
Si la encuesta ya no basta, el partido tendrá que definir bien qué es un “mal antecedente” y,
En Tabasco, Bracamonte es el primer examen de congruencia de la cúpula del vinotinto.


















