Agencias, Ciudad de México.- El regulador de competencia de Gran Bretaña anunció que iniciará una revisión del mercado de la inteligencia artificial, centrándose en la tecnología que sustenta a los chatbots como ChatGPT.
La Autoridad de Mercados de Competencia (CMA, por sus siglas en inglés) indicó que analizará las oportunidades y los riesgos de la inteligencia artificial, así como las reglas de competencia y las protecciones al consumidor que puedan ser necesarias.
La capacidad de la inteligencia artificial para imitar el comportamiento humano ha deslumbrado a los usuarios, pero también llamó la atención de los reguladores y expertos de todo el mundo preocupados por sus peligros a medida que su uso se expande, afectando trabajos, los derechos de autor, la educación, la privacidad y muchos otros aspectos de la vida.
Los directores generales de Google, Microsoft y el fabricante de ChatGPT, OpenAI, se reunirán el jueves con la vicepresidenta estadounidense, Kamala Harris, para conversar sobre cómo reducir los riesgos de su tecnología. Y los negociadores de la Unión Europea están dando los toques finales a nuevas reglas sobre la inteligencia artificial.
La inteligencia artificial “tiene el potencial de transformar la forma en que compiten las empresas, así como de impulsar un crecimiento económico sustancial”, dijo la directora general de la CMA, Sarah Cardell. “Es crucial que los beneficios potenciales de esta tecnología transformadora sean accesibles para empresas y consumidores del Reino Unido, al tiempo que la población permanezca protegida de cuestiones como información falsa o engañosa”.
La autoridad examinará la competencia y las barreras de entrada en el desarrollo de modelos fundacionales. También conocidos como modelos de lenguaje extenso, son una subcategoría de la inteligencia artificial de propósito general que incluye sistemas como ChatGPT.
Los algoritmos que utilizan estos modelos están entrenados en grandes cantidades de información disponible ya en internet, como publicaciones de blogs y libros digitales, para generar texto e imágenes que se asemejan al trabajo humano, pero aún enfrentan limitaciones, incluyendo una tendencia a fabricar información.


















