Agencias/Ciudad de México.- Terry Cole director de la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA) advirtió que altos funcionarios del Gobierno mexicano han sido cómplices de los cárteles del narcotráfico desde hace tiempo, siendo la reciente acusación contra el Gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, del oficialista partido Movimiento Regeneración Nacional (MORENA) sólo el inicio de las acciones legales contra ellos.
Durante una comparecencia en el Senado, el jefe de la DEA, Terry Cole dijo que estos políticos que ayudan los cárteles son igualmente culpables de envenenar a estadounidenses
Ante el cuestionamiento del Senador republicano por Luisiana, John Kennedy sobre la acusación presentada contra Rocha Moya por presuntamente ayudar al Cártel de Sinaloa, el jefe de la DEA respondió que es solo el comienzo de lo que está por venir en México, de acuerdo al periódico Reforma.
“No cabe duda de que los narcotraficantes y altos funcionarios del Gobierno mexicano han estado involucrados durante años, pero ahora de repente le estamos prestando atención a esto.
“Tenemos un Presidente que apoya plenamente a Estados Unidos, que pone a los estadounidenses primero. (Los políticos en México) son igualmente responsables de la muerte y destrucción de una cantidad récord de estadounidenses al cooperar, conspirar y ayudar a producir este veneno para que cruce la frontera.
“Y le aseguro que esto es solo el comienzo de lo que está por venir en México”, afirmó Cole, quien fue nominado al cargo de titular de la DEA tras el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca en 2025.
El 29 de abril, la Fiscalía del Departamento de Justicia de Estados Unidos para el Distrito Sur de Nueva York en conjunto con la DEA anunciaron una inédita acusación por narcotráfico en contra Rocha Moya -la primera para un Gobernador mexicano en funciones- así como contra otros 9 funcionarios y ex funcionarios de Sinaloa.
Previamente, el Fiscal General interino de Estados Unidos Todd Blanche había asegurado la semana pasada que muy probablemente, Estados Unidos podría generar nuevas acusaciones en contra de políticos mexicanos que cooperen con los cárteles del narcotráfico derivado de revelaciones hechas por capos del narcotráfico extraditados a Estados Unidos.
La acusación, radicada ante la jueza federal Katherine Polk Failla, vincula a Rocha Moya y nueve de sus colaboradores de su gobierno en Sinaloa, con la facción conocida como ‘Los Chapitos’, encabezada por los hijos de Joaquín “El Chapo” Guzmán.
Los cargos abarcan conspiración para importar y distribuir fentanilo, heroína, cocaína y metanfetamina a Estados Unidos, posesión de armamento de grado militar, corrupción institucional en favor del cártel y presunto apoyo electoral ilícito en la elección de 2021.
Las penas mínimas contempladas van de 50 años de prisión a cadena perpetua.
Entre los otros nueve acusados figuran el senador federal militante de MORENA, Enrique Inzunza Cázarez; el presidente municipal de Culiacán, Juan de Dios Gámez Mendívil; el exsecretario de Administración y Finanzas del gobierno estatal, Enrique Díaz Vega; el exsecretario de Seguridad Pública, Gerardo Mérida Sánchez; y el subprocurador Dámaso Castro Zaavedra, entre otros funcionarios de corporaciones policiales sinaloenses.
Al anunciar los cargos el 29 de abril, Cole ya había señalado que la acusación “pone al descubierto un esfuerzo deliberado por socavar las instituciones públicas y poner en peligro la vida de los estadounidenses”.
Y, advirtió que los señalados “utilizaron puestos de confianza para proteger las operaciones del cártel, lo que permitió el flujo de drogas letales hacia nuestro país”.
Ese mismo día, el fiscal federal Jay Clayton sostuvo que el Cártel de Sinaloa y organizaciones similares no podrían operar “tan libre y exitosamente sin políticos y funcionarios de las fuerzas del orden corruptos”.

















