Agencias/Ciudad de México.- El juicio contra dos ex-ejecutivos de 21st Century Fox Inc y la firma de mercadotecnia deportiva Full Play Group SA ha sido aplazado en Estados Unidos de este 23  de mayo hasta enero de 2023.

Hernán López y Carlos Martínez, exejecutivos de 21st Century Fox Inc., y la empresa uruguaya Full Play Group SA, han sido imputados como partes de una trama para pagar un millón de dólares en sobornos a ejecutivos de la CONMEBOL a cambio de los derechos de transmisión la Copa Libertadores.

Los tres acusados aseguran que son inocentes, y su juicio en un tribunal federal debía comenzar el 23 de mayo.

La jueza Pamela K. Chen dijo que la fiscalía y los acusados pidieron un retraso debido a que el gobierno presentó “un enorme volumen de información” — quizás entre 7,000 y 8,000 documentos que conservadoramente totalizarían 40,000 páginas — algunas de las cuales no fueron entregadas antes del 6 de mayo”.

Los fiscales habían pedido inicialmente que el retraso fuera hasta el 30 de mayo y los acusados al 27 de junio.

Chen dijo que, debido a su propia agenda y la de los abogados involucrados en el caso, un juicio que tomaría entre cinco y seis semanas no sería posible hasta enero.

López, Martínez y Full Play fueron imputados con un cargo de conspiración para cometer fraude por medios electrónicos, 11 cargos de fraude electrónico y un cargo de conspiración para lavado de dinero con relación a la Copa Libertadores.

A Full Play también se le imputó por sendos cargos de conspiración para cometer fraude electrónico y conspiración de lavado de dinero en relación a partidos de las eliminatorias sudamericanas de la Copa del Mundo y encuentros amistosos, así como y un cargo de conspiración de fraude electrónico, seis cargos de fraude electrónico y un cargo de lavado dinero relacionados con ediciones de la Copa América.

La investigación del Departamento de Justicia empezó cuatro años atrás. Y recién el 27 de mayo de 2015 se ordenó la captura de dirigentes de fútbol de la FIFA. Ese mismo día, las autoridades suizas irrumpieron en el Hotel Baur au Lac en Zúrich (Suiza) para detener a los acusados y extraditarlos a Estados Unidos para ser juzgados.

Entre los detenidos se encuentran Eugenio Figueredo, exvicepresidente de la Confederación Sudamericana de Fútbol; el brasileño José María Marín, miembro ejecutivo de la Conmebol; el nicaragüense Julio Rocha, expresidente de la Federación nicaragüense de fútbol y funcionario de la FIFA; Luis Chiriboga, de Ecuador, entre otros que completan un listado de 16 personas.

Según la investigación del FBI, los dirigentes son responsables de lavado de dinero a través del sistema financiero de los Estados Unidos, aceptar coimas de medios de comunicación, distorsionar el mercado del marketing deportivo, y de atribuirse los derechos de comercialización de los juegos de la FIFA en América.

Las autoridades estiman que en este caso se movieron cerca de 200 millones de dólares. El presidente de la FIFA, Joseph Blatter, no ha sido acusado por la Fiscalía de Estados Unidos, pero en Suiza la Fiscalía le abrió un expediente para acusarlo de los delitos de mala administración criminal y, alternativamente, apropiación indebida. Por eso renunció a su cargo el 2 de junio, seis días después de la publicación del FIFAGate.

El informe de 240 páginas del Departamento de Justicia de Estados Unidos involucró al presidente de la Federación Ecuatoriana de Fútbol (FEF) y a otros 16 dirigentes de Sudamérica y Centroamérica de intervenir en una supuesta trama de crimen organizado y corrupción.

La fiscal de Estados Unidos, Loretta Lynch, sostiene que las investigaciones y detenciones se hicieron porque los supuestos sobornos se habrían cometido en suelo estadounidense o, al menos, habrían usado el sistema bancario de EE.UU.: “Estos planes de sobornos se hicieron a través de bancos de los Estados Unidos. Muchas de las reuniones de FIFA en las que se repartieron los sobornos ocurrieron en EE.UU. y utilizaron su sistema bancario”, dijo el 3 de diciembre del 2015.

Según el informe, Luis Chiriboga Acosta era conocido como uno de los líderes del ‘grupo de los seis’ directivos de federaciones sudamericanas, que en el 2009 habrían exigido sobornos por parte de la empresa T&T (que poseía los derechos de transmisión por televisión de la Copa Libertadores de América).

Ellos presuntamente exigieron recibir pagos anuales a la compañía T&T (conformadas por las empresas Torneos y Competencias, Traffic) y también a Datisa (asociaciones entre Full Play, Torneos y Traffic). También cumplieron su objetivo, de acuerdo al reporte de la justicia norteamericana. “Alejandro Burzaco (entonces presidente de la compañía T&T y ahora con prisión domiciliaria en Estados Unidos) aceptó el pago e hizo pagos anuales por seis cifras por sobornos” a los seis implicados, menciona el punto 182 de la investigación.

Según la Fiscalía de Estados Unidos, Datisa, empresa conformada en la Florida, destinó más de 110 millones de dólares en supuestas coimas por los derechos de las Copa América, que se jugaría hasta el 2023. Además de otros rubros que se habrían repartidos en los últimos 15 años, que llegarían a los 200 millones de dólares en supuestos sobornos entre directivos de fútbol.

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