Agencias, Ciudad de México.- El mexicano Sergio ‘Checo’ Pérez (Red Bull) lideró la primera sesión de entrenamientos de la temporada 2023, los libres 1 del Gran Premio de Baréin, que abrirá el campeonato de Fórmula 1 el domingo en el circuito de Sakhir, trazado en el que el español Carlos Sainz (Ferrari) se llevó un gran susto y su compatriota Fernando Alonso (Aston Martin) fue segundo.
La temporada más larga de la historia -23 grandes premios- ha comenzado tras la pretemporada más corta y los libres fueron como una cuarta jornada de los test que se celebraron en este mismo trazado hace solo una semana.
Con 42 grados de temperatura en pista, los Williams, con el tailandés Alexander Albon al frente, fueron los primeros en salir del garaje para inaugurar el nuevo curso.
Los Ferrari optaron por probar inicialmente diferentes configuraciones en el ala trasera en los coches de Carlos Sainz y Charles Leclerc. Abortaron pronto porque el alerón del monoplaza que conducía el monegasco, con un solo pilón de anclaje, oscilaba demasiado, así que pasó al que llevaba el madrileño, el estándar de la pretemporada.
✨ Magic Alonso ✨#BahrainGP #F1 pic.twitter.com/R9F2TNSRSs
— Formula 1 (@F1) March 3, 2023
Sainz se llevó uno de los grandes sustos de la sesión a falta de 21 minutos al marcarse un trompo a alta velocidad en la curva nueve tras notar algo extraño en la parte derecha trasera del fondo plano. Afortunadamente, no tuvo mayores consecuencias para él y pudo dirigirse al box. Fue último (1:36.072) en una práctica en la que su compañero de equipo finalizó quinto con compuesto medio (1:34.257).
Fernando Alonso dominó la tabla de tiempos en los albores del entrenamiento con esos mismos neumáticos, aunque, en esos momentos, muy lejos de los registros de los test (1:35.048).
El mexicano Sergio ‘Checo’ Pérez le dio el relevo (1:34.343) antes de calzar los blandos, con los que estableció como referencia 1:32.758. Alonso, con las mismas gomas, se situó a menos de medio segundo (1:33.196), en la segunda plaza, dos décimas por delante del campeón de los dos últimos Mundiales, el neerlandés Max Vertstappen (Red Bull).
El compañero del bicampeón del mundo, el canadiense Lance Stroll, reapareció tras haber mejorado de la lesión en la muñeca que le obligó a perderse la pretemporada, aunque tuvo algunos problemas en el Aston Martin que le hicieron perder tiempo en boxes en la primera parte de la práctica.
Mercedes acabó la sesión en la zona media, con el heptacampeón Lewis Hamilton, décimo, y George Russell, undécimo.
Como las flechas plateadas, Alpine mantuvo la discreción de la pretemporada en los libres 1 del Gran Premio de Baréin, en los que McLaren situó al británico Lando Norris en las primeras posiciones de la tabla de tiempos, cuarto (1:34.165), mientras que el australiano Oscar Piastri sufrió un latigazo y protagonizó una de las excursiones del día por las escapatorias de Sakhir, donde los segundos libres se disputarán a las 16:00 horas (CET).
Oscar Piastri, de McLaren, fue el debutante mejor situado, en el puesto 12, mientras que Nyck de Vries, de AlphaTauri, fue decimosexto y Logan Sargeant, de Williams, acabó dos plazas más atrás.
Carlos Sainz, de Ferrari, fue último tras sufrir un gran trompo.
Red Bull es el favorito para el fin de semana en Baréin tras marcar el ritmo en los entrenamientos.
https://twitter.com/F1/status/1631635032518320128
‘Checo’ Pérez se cansó de apoyar a Verstappen sin recibir nada a cambio
El Gran Premio de Sao Paulo reventó la paciencia de Sergio Checo Pérez. El mexicano olvidó la diplomacia y soltó una bomba cuyas ondas están muy lejos de esfumarse. “Si tiene dos campeonatos es gracias a mí”. Pérez ya no quiso usar eufemismos: estaba enojado y percibía una deslealtad que Max Verstappen, en cambio, entendía como algo normal: “Ya se los he dicho, así que no me lo vuelvan a pedir. ¿Está claro? Les di mis razones y las mantengo”, fue lo que dijo el neerlandés cuando Red Bull le pidió que se dejara rebasar por Pérez, para que pudiera llegar al segundo lugar del Campeonato de Pilotos (y él ya tenía el campeonato asegurado).
Checo había mostrado su vocación más generosa en muchas ocasiones, pero ninguna tan simbólica como aquella en la expresó su desacuerdo por cederle el lugar a Verstappen: “Estoy feliz por el equipo, pero tenemos que hablar después”, lanzó Pérez en mayo pasado, cuando, en el Gran Premio de Barcelona se comportó como el Ministro de Defensa que es, y abrió paso a Verstappen, que en ese momento sí que tuvo palabras amables para su coequipero: “Gracias a ‘Checo’ Pérez. Es un gran compañero de equipo”.
A las puertas de una nueva temporada, en la que Red Bull tiene el reto de repetir los campeonatos de pilotos y constructores que obtuvo en 2022, la relación está más tensa que nunca. Y es normal después de todo lo que pasó la temporada anterior, en donde todavía prevaleció, en los actos, el interés colectivo. Por eso ganaron los dos títulos, pero en las palabras se evidenció una discordancia que está lejos de parar.
https://twitter.com/F1/status/1631383885803143169
En diciembre pasado, Max Verstappen dio una entrevista a F1 Talks, en donde habló del comportamiento que, en su opinión, deben tener los pilotos que no son la ‘cabeza de la mesa’. “Arrancas cada año con una mentalidad fresca, pero después de un par de carreras te das cuenta que nuevamente no lo estás logrando (poder competir con tu compañero) y entonces aceptas tu rol. Pero solo tienes que aceptar que el tipo de al lado es mejor que tú. Ahí está cómo Bottas lo aceptó (en referencia al rol de Valtteri en Mercedes, como escolta de Lewis Hamilton). Algunas personas no pueden aceptarlo, entonces todo comienza a andar mal. No puedes vivir en un cuento de hadas”, expresó.
No habló de su compañero, Checo Pérez, pero dejó claro qué pensaba de los segundos pilotos: Verstappen, doble campeón mundial, está consciente de su talento, y también de su ego, por eso entiende que Reb Bull le llevó a Pérez para ponerlo a su servicio, para potenciarlo y hacer el trabajo sucio cuando fuese necesario, pero no lo llevaron para ser estelar, para opacar a la joya de la corona, porque ese lugar es suyo. El problema, claro está, es que Checo ya no está conforme con esa repartición.
“Es importante siempre trabajar en equipo y obviamente si veo que no recibo el apoyo cuando lo necesito yo tampoco lo daré, eso es obvio, pero no espero nada de eso. Lo importante creo que lo tenemos muy claro, va a ser una temporada muy intensa, seguramente con seis autos peleando el campeonato, entonces va a ser muy importante trabajar como equipo en muchas carreras”, dijo el mexicano en entrevista con Fox Sports el lunes pasado.
El dilema no podría ser más grande: en un momento en el que la presencia de Pérez peligraba en la élite del automovilismo, tras salir de Racing Point, Red Bull no solo lo rescató, sino que revitalizó su carrera a tal punto de que hoy vive un protagonismo único… sin ser protagonista. Porque ese papel es de Verstappen, y nunca he terminado de quedar claro para Checo. El neerlandés lo tiene claro desde siempre, y por eso ni se inmuta cuando no ejerce la reciprocidad que muchos, empezando por su colega, le reclaman. Su postura podrá ser egoísta y todo lo criticable que se diga, pero no habrá forma de hacerlo cambiar de opinión. Se sabe estrella entre las estrellas. Y Checo, si quiere seguir saliendo en las fotografías ganadoras, debería optar por no dinamitar el clima, por no cortar la cuerda que está más estirada que nunca.
https://twitter.com/F1/status/1631634310494056450













