Utopía/Por Eduardo Ibarra Aguirre/Ciudad de México.- Dos relatos dominan hasta hoy la valoración de la mediocracia global sobre los encuentros del pasado fin de semana entre los presidentes de Estados Unidos de América y la República Popular China, durante la visita de Estado de Xi Jinping a Donald John Trump, sus respectivos gabinetes y representantes de las corporaciones empresariales, en particular el puñado de los dueños de USA.
Una narrativa es la que el propio DJT armó y divulga con su característico tono grandilocuente y un lenguaje sumamente pobre, y que bien puede sintetizarse en las siguientes frases: la visita fue muy “muy productiva”, la tercera desde 2025, porque “se avecinan cosas trascendentales. Hemos logrado avances enormes, fue muy positiva para ambos países”. En tanto que su homólogo chino estimó que “esta visita fue muy exitosa” y que se sentía “muy satisfecho” con los resultados. Pero nada más.
Lo anterior si nos atenemos a lo documentable sobre todo en términos periodísticos, excluyendo a los tres medios censurados por la Casa Blanca y que tuvieron acceso limitado a las actividades oficiales a pesar del dictamen judicial que protege a CNN, MS NOW y Politico.
Y también sin tomar en cuenta a los funcionarios estadunidenses como el embajador gringo en Pekín, David Perdue, que para congraciarse con el jefe del grupo plutocrático gobernante inventó que Donald John le ofreció al presidente Xi venderle armas, lo que desmintió el marido de Melania, pero muy al estilo de Cantinflas terminó afirmando que “no sería mala idea”. Perdue también juró que su jefe le “leyó la cartilla” a su homólogo chino respecto al presunto papel que desempeña Pekín en términos de apoyo a Teherán que, sostienen varios especialistas, ya emergió como gran potencia en Medio Oriente tras derrotar militar y políticamente al imperio en gradual decadencia hegemónica.
La otra narrativa la expresan varias de las principales agencias internacionales, como AFP y Reuters, en estos términos: una cumbre “de escasos resultados visibles, pero con elogios mutuos y la promesa de dos nuevas citas en lo que queda del año”. En efecto, “visibles”, porque las sustancias de los acuerdos bilaterales no necesariamente se reflejan en el comunicado conjunto como suele suceder, pero el hecho de que los jefes de Estado de los dos gigantes de nuestro tiempo se reúnan, deliberen y acuerden en un mundo tan convulso en buena medida por el neofascismo del gobierno estadunidense, no es poca cosa.
Y por si no fuera suficiente, del comunicado de la Embajada de China en México, titulado: China y Estados Unidos alcanzan ocho resultados y entendimientos, vale la pena mencionar los siguientes: las dos partes acuerdan construir una “relación China-Estados Unidos constructiva de estabilidad estratégica sobre la base del respeto, la equidad y la reciprocidad”.
Reivindican la consecución de un acuerdo para una reducción recíproca de aranceles por valor de 30 mil millones de dólares, y la extensión de los resultados de las consultas económicas y comerciales en Kuala Lumpur (Malasia), e imparten instrucciones para su implementación.
Más todavía: “la cooperación entre los departamentos antinarcóticos y de aplicación de la ley de China y Estados Unidos ha producido resultados visibles. Recientemente, las dos partes, trabajando en estrecha colaboración, han desarticulado conjuntamente múltiples casos relacionados con Nuevas Sustancias Psicoactivas (NSP) y precursores químicos, y han detenido a decenas de sospechosos criminales pertinentes en ambos países”. Precisamente por lo anterior ahora es menor la propaganda trumpista para responsabilizar a Pekín del enorme problema de adicción a las drogas ilegales en la Unión Americana y descarga sobre México y el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo toda la responsabilidad, mientras Washington administra el gigantesco negocio y lo usa como arma geopolítica.
Cacarear el huevo es tan importante como ponerlo y al parecer lo empiezan a entender los que deciden en Canal 14, de la televisión pública. Parece, otra vez, que ya se decidieron a publicitar sus buenos y hasta excelentes programas como Debate Público y Versiones Públicas. (…) Falleció Gerardo Peláez Ramos el pasado 25 de septiembre. El historiador dedicó buena parte de su vida intelectual a investigar el comunismo mexicano como corriente política e ideológica, el movimiento obrero, sindical y popular y sus resultados los compartió por medio de cronologías, ensayos y abundantes textos periodísticos. Un abrazo para Canek Peláez Valdés y su señora madre. (…). Hace dos décadas (27-IX) se nos adelantó, víctima de un asalto, el compañero y amigo Jaime Perches Manzano. Provenía de las luchas ferrocarrileras de 1957-59 y ocupó parte vital de su trayectoria en los partidos Comunista Mexicano, Socialista Unificado de México, Mexicano Socialista, de la Revolución Democrática y Morena. Manejaba la “caja chica” del jefe de Gobierno del Distrito Federal, Andrés Manuel López Obrador.
http://www.forumenlinea.com/
X: @forumenlinea
forum@forumenlínea.com

















