Agencias, Ciudad de México.- Max Verstappen se acercó un poco más a una tercera victoria consecutiva en el Gran Premio de Miami, al continuar con su amplio dominio en la clasificación de la Fórmula 1.

El holandés, tres veces campeón reinante de la F1 ganó por séptima vez consecutiva la pole, aunque la obtuvo por primera ocasión en Miami, donde Verstappen no había podido conquistar la posición de privilegio para la arrancada en las primeras dos carreras alrededor del estadio Hard Rock, a pesar de que ganó ambas carreras.

“No sé qué es. Cada año que llegamos acá me parece sumamente difícil ser consistente con la sensación del auto y de los neumáticos en una vuelta”, dijo Vestappen. “Pienso que lo hicimos bien. No ha sido la vuelta más disfrutable en mi carrera, pero estamos en la pole y eso es lo más importante”.

Al ganar la pole Verstappen igualó a Alain Prost al iniciar la temporada con seis consecutivas. El francés lo consiguió en 1993.

“Es un buen comienzo”, dijo Verstappen por la radio a su equipo. “Vamos a seguir con ese paso”.

Verstappen inició con una victoria en la carrera sprint y terminó el día con su 38va pole. El piloto de Red Bull logró la vuelta más rápida con 1 minuto, 27,241 segundos, para superar a Charles Leclerc y Carlos Sainz Jr., de Ferrari, y encabezará la parrilla de salida en la primera de tres paradas de la F1 este año en Estados Unidos.

El holandés ha ganado cuatro de las primeras cinco carreras de la temporada.

El mexicano Sergio Pérez, compañero de Verstappen en Red Bull, fue cuarto en la clasificación, seguido por los pilotos de McLaren, Lando Norris y Oscar Piastri, quienes probablemente se sintieron decepcionados después de las mejoras introducidas en Miami —la escudería espera acercarse a la competencia con Red Bull y Ferrari.

Los pilotos de Mercedes, George Russell y Lewis Hamilton, terminaron sexto y séptimo en la clasificación, seguidos por Nico Hülkenberg, de Haas, y Yuki Tsunoda, del equipo B Red Bull.

La sesión fue terrible para Daniel Ricciardo, compañero de Tsunoda. El australiano estaba teniendo un fin de semana decente hasta que no pudo avanzar más allá del primer grupo clasificatorio.

Lució en la sesión previa al sprint y terminó cuarto en el calentamiento.

Se ubicó 18vo entre los 20 pilotos, pero largará último, dado que deberá cumplir una sanción de tres puestos en la parrilla, por su salida anterior en la F1, en China.

Tampoco hubo una buena jornada para para el estadounidense Logan Sargeant. En una pista cercana al lugar donde nació y en momentos en que su empleo parece en riesgo, se ubicó 17mo.

“¿Estamos adentro? Por favor díganme que sí”, dijo por la radio a su equipo con la esperanza de ir más allá del primer grupo.

Cuando se le indicó que estaba eliminado, el joven de 23 años respondió: “Es una pena”.

Kevin Magnussen, de la escudería Haas, es investigado por la FIA, debido a una presunta conducta antideportiva por la forma en que corrió por la mañana en el sprint. Se le penalizó tres veces en esa sesión, y reconoció después que todas fueron justas.

Sólo le falta el broche final al neerlandés Max Verstappen, ese mismo que buscará conseguir en un circuito en el que acumula dos victorias y en el que sabe cómo adaptarse a las dificultades de un trazado urbano en el que apenas hay agarre, que sobrecalienta mucho los neumáticos y en el que es muy difícil adelantar por lo sucia que está la trazada en la zona menos pisada.

Fueron apenas 141 milésimas las que le separaron de Leclerc, pero la distancia real entre el neerlandés y el resto de la parrilla parece estirarse en cada circuito y muestra de ello es que aún no ha encontrado rival esta temporada en las ‘qualis’, donde ha acabado saliendo vencedor de todas y cada una de ellas.

Sólo “perdió” -quedó cuarto- en la clasificación para la carrera al esprint del GP de China aunque posteriormente ganaría la ’sprint race’ con la facilidad que acostumbra un tricampeón del mundo que sigue sin dejarse puntos y que busca seguir acostumbrándose a mirar al retrovisor.

Atrás tendrá a un molesto Leclerc, que ya le ha seguido el ritmo en la carrera al esprint pero que no ha podido competirle ni tirarle el coche en ningún momento, y a un consistente Carlos Sainz, que ha superado a Pérez y que se ha quedado a apenas setenta milésimas de su compañero de equipo, al que intentará adelantar en la salida teniendo en cuenta lo difícil que será después.

El que está obligado a adelantar, y muchas posiciones, es el español Fernando Alonso (Aston Martin), que si quiere sumar puntos que le permitan seguir escalando en el mundial de pilotos tendrá que evitar terminar décimo quinto, la posición en la que acabó la segunda ronda de clasificación y que le apeó de la Q3.

El asturiano y bicampeón del mundo no encontró en ningún momento el ritmo a una vuelta y, como también le ocurriera en la carrera al esprint, pareció no hallar la fórmula para marcar buenos tiempos en el trazado urbano de Miami, en el que su coche subviró en exceso por momentos y tampoco tuvo suerte en la ‘sprint’ al chocar con el británico Lewis Hamilton (Mercedes).

Fue la sorpresa negativa en el que los Alpine dieron un salto adelante clasificándose ambos a la segunda ronda de la quali y en el que Daniel Ricciardo, que había firmado una meritoria cuarta plaza en la carrera al esprint acabó décimo octavo la Q1.

Esta fue la segunda clasificación que se disputó este fin de semana en el Gran Premio de Miami tras la realizada este pasado viernes, aunque en formato reducido, para esclarecer la parrilla de salida de la carrera al esprint disputada hace apenas unas horas. La carrera fue más larga pero tuvo un idéntico ganador: Max Verstappen.

Da tu opinión

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.