Mi General Cienfuegos, ya quedó listo el trabajo. El cargamento de Manzanillo llegó completo. Los de Sinaloa le van a dar lo que corresponde.
El Silencio.
Por David Vargas Araujo/Ciudad de México.- La misma noche, en el puerto de Acapulco, en el puerto de Lázaro Cárdenas y en el puerto de Manzanillo iban a llegar 150 toneladas de cocaína, desde Colombia. 50 toneladas de cocaína en cada puerto. Todo planificado por Cienfuegos y el cártel de Sinaloa. Los barcos de PEMEX venían llenos de droga, todos arribando a los muelles de los diferentes puertos. Todo estaba vigilado por el ejército y la Policía Federal. Las camionetas del cártel del pacífico, se movían como si alguien los viniera persiguiendo. Todo fue tan rápido. Que, en la media noche, Cienfuegos y García Luna, ya estaban hablando por teléfono. Que la operación había salido perfecta.
Así regresaba Cienfuegos. Ya como secretario de la defensa nacional, impuesto por su antecesor el General Guillermo Galván Galván. Muchas veces lo había hecho los trasiegos de droga, en Acapulco, Guerrero. Pero ahora le tocaba lo grande, estar en todo el pacífico, cuidando todos los puertos para que la cocaína llegara bien a Sinaloa. Su poder era tan grande que cualquier cargamento de casi 200 toneladas de cocaína, lo podía bajar por vía marítima.
Regresaba con sus cinco estrellas. Que le daba el cartel de Ismael el “Mayo Zambada”. Entraba por la puerta grande. Entraba por las terracerías de Badiraguato, Sinaloa hasta llegar al rancho las “Palomas” de él “Mayo” ya cerca de Durango. Ahí estaba García Luna y el “Mayo” con su R-15 terciado en su pecho. Lo esperaban para comer carne de venado. Y platicar sobre el negocio y sus nuevas encomiendas para el nuevo secretario de la defensa nacional.
Su regreso. Fue bendecido por el “Mayo”. Le dijo: “Que buen trabajo mi general, en toda mi vida, no habíamos podido meter a México tanta cocaína, y menos en tres puertos a la vez y casi a la misma hora. Me tiene sorprendido “Padrino”. Cienfuegos le contestó: “Si Señor, ese cargamento fue muy grande, ni yo lo había hecho, pero mire, cómo cambian las cosas. Como jefe de los militares es mucho más fácil”. García Luna no paraba de sonreír, estaba entregando la estafeta a Cienfuegos, para que directamente la coordinación quedara con el “Mayo”. García Luna, ya no estaba en el gabinete, pero seguiría trabajando para los de Sinaloa. Ahora desde Estados Unidos.
Regresaban las palomas por la tarde en el rancho. Mientras que los tres hombres devoraban la carne de venado que el Hijo del “Mayo” había cazado. “El Mayo”, estaba contento, tenía a sus pies al jefe militar de la nación. Tenía en sus manos al principal general del país. Tenía toda la protección del estado mexicano. Ahí los tres en un escenario del narco gobierno, de un narco estado. El secretario de la defensa nacional. Un ex secretario de seguridad pública y el narco más poderoso de todo México. Formando parte de un Cártel del narcotráfico, el principal grupo de la delincuencia organizada que es un pulpo en toda su estructura nacional e internacional.
Este regreso tuvo un regalo. “El Mayo”, le dió 50 millones de dólares en varias cajas de cartón, que su gente subió a la camioneta de Cienfuegos. Era su primer pago como secretario de la defensa. Zambada dijo: “Mi general Cienfuegos, ahí está el primer pago de este gran trabajo que ha hecho por nosotros. Le damos lo que le corresponde, como miembro honorable de Sinaloa. Aquí lo respetamos. Estamos muy agradecido con usted. Y la compañía sabe tratar bien a su gente.
Cienfuegos respondió: “Señor, los militares están a su servicio, yo estoy a sus órdenes. Todos estamos contentos. Aquí es testigo el Sr. García, que nuestro presidente de la república está muy agradecido con usted”. Zambada reviró: “Dígale al presidente Peña Nieto, que nosotros vamos a poner todo en orden, para que el país salga adelante, para que nuestra nación este en paz y tenga tranquilidad”.
El regreso de Cienfuegos, después de ser detenido en EU. Por enriquecimiento ilícito y delincuencia organizada. Hoy la fiscalía de EU, retiro los cargos de acusación. Para que sea investigado y procesado en México.
El regreso de Cienfuegos y La Fiscalía General de la República serán largas pláticas, porque el general sabe mucho. Sabe de su relación con el crimen organizado avalado desde Calderón hasta Peña Nieto. Es posible que se haga testigo colaborador. Y empezar a cantar esa canción que cantaron en Sinaloa, junto al “Mayo” y García Luna. Paloma Negra interpretada por Lola Beltrán.



















