Agencias/Ciudad de México.- Los ‘hackers’, que realizaron el ataque masivo contra Twitter este miércoles, “manipularon con éxito a un pequeño número de empleados y utilizaron sus credenciales para acceder a los sistemas internos de Twitter”, ha revelado la plataforma este 18 de julio, al compartir los últimos avances de su investigación.
Tras acceder a las herramientas que solo están disponibles para los equipos de soporte interno, los piratas informáticos apuntaron contra 130 cuentas de la red social. “En 45 de esas cuentas, los atacantes pudieron iniciar un restablecimiento de contraseña, iniciar sesión y tuitear“, han señalado.
Además, los investigadores de Twitter creen que los ‘hackers’ podrían haber intentado vender algunos de los nombres de usuario y al menos desde 8 de las cuentas afectadas intentaron descargar la información personal a través de la herramienta ‘Your Twitter Data’ (Sus datos de Twitter), con la que el propietario puede obtener un resumen detallado de las actividades de su cuenta. Desde la red social aseguran que ninguna de estas 8 cuentas era verificada.
Los hackers accedieron a los sistemas internos de Twitter para secuestrar algunas cuentas de famosos y figuras políticas, incluyendo el candidato a la presidencia de EEUU, Joe Biden, la estrella de televisión, Kim Kardashian, el expresidente de EEUU, Barack Obama y el multimillonario Elon Musk, y que usaron ese acceso para solicitar dinero digital.
Los registros de las cadenas de bloques disponibles al público muestran que los aparentes estafadores recibieron más de 100,000 dólares en criptomonedas.
En el ataque ocurrido el miércoles, Twitter dijo que los hackers pudieron ver información personal incluyendo direcciones de correo electrónico y números de teléfono de las 130 cuentas que fueron objetivo del ataque, pero no pudieron ver las contraseñas previas.
“En los casos en los que una cuenta fue capturada por el atacante, es posible que hayan podido ver información adicional”, dijo Twitter en el comunicado sin especificar el tipo de información a la que accedieron.
Los piratas informáticos también puede que hayan intentado vender los nombres de usuario de algunas de las cuentas, dijo la empresa.
El periódico estadounidense The New York Times afirma haber contactado con un grupo de al menos 4 personas jóvenes que aseguran haber participado de un modo u otro en el reciente ‘hackeo’ masivo de Twitter.
Uno ellos —quien interactuó bajo el apodo ‘lol’— dijo al periódico que vive en la costa oeste de EE.UU. y tiene unos 20 años. Otro supuesto pirata informático se hace llamar ‘ever so anxious’ y afirma que tiene 19 años y vive en el sur del Reino Unido con su madre.
Ambos afirman que fueron contactados por una tercera persona, Kirk, que supuestamente desempeñó un papel clave en el ataque cibernético contra Twitter. Este contó a ‘lol’ y ‘ever so anxious’ que estaba trabajando en esta compañía y para demostrarlo les mandó varias capturas de pantalla de las cuentas a las que accedió mediante las herramientas internas de Twitter. Tras efectuar el ataque cibernético Kirk dejó de responder a los mensajes de sus cómplices y desapareció.
- Piratas informáticos accedieron este 15 de julio a las cuentas de varias personalidades, como Jeff Bezos, Warren Buffett, Bill Gates, Elon Musk, Kanye West, Barack Obama, Joe Biden, entre otros
- Haciéndose pasar por las personalidades mencionadas publicaron en sus perfiles un mensaje pidiendo a los seguidores transferir bitcoins a una cuenta especificada con la promesa de duplicar posteriormente la cantidad transferida
- De este modo lograron estafar hasta 120.000 dólares
En su último comunicado, Twitter dijo que los atacantes “manipularon a un pequeño número de empleados” para obtener acceso a las herramientas de apoyo interno utilizadas en el pirateo.
La compañía dijo que estaba reservando algunos de los detalles del ataque mientras continuaba su investigación y reiteró que estaba trabajando con los propietarios de las cuentas afectadas.
La división del FBI en San Francisco está liderando una investigación sobre el ataque, y muchos parlamentarios de Washington también piden una explicación de cómo ocurrió.













