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agosto 10, 2026

Documentan 152 desapariciones forzadas en zonas indígenas excluidas de cifras del Gobierno

Agencias/Fotos-@V_Territorio/Ciudad de México.- La organización civil ‘Voces del Territorio’ documentó 152 casos de desapariciones forzadas de indígenas en siete entidades cifra casi ocho veces mayor al registrado de manera oficial en el país.

En el marco del Día Internacional de los Pueblos Indígenas y cerca de una conmemoración más del Día Internacional de las Víctimas de Desapariciones Forzadas, Voces del Territorio difundió resultados de una investigación llevada a cabo de forma directa en comunidades de Chiapas, Chihuahua, Guerrero, Michoacán, Oaxaca, Puebla y Sonora en la que encontró 152 casos de indígenas desaparecidos en el país.

Al cotejar información, ‘Voces del Territorio’ encontró que el Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas (RNPDNO) contiene datos sobre 21 personas pertenecientes a pueblos indígenas, solo un 13.8% de los casos que documentó en las comunidades.

El contraste, añadió la organización civil, evidencia un problema de registro y las dificultades que enfrentan las familias para encontrar información y acceder a mecanismos de búsqueda después de una desaparición forzada en las zonas rurales del país.

En 47.7% de los casos, los familiares han realizado la búsqueda por cuenta propia, sin acompañamiento ni recursos institucionales. Y, otro 20.5% reportaron que ni siquiera se realizó una búsqueda de la persona desaparecida.

Además, 77.8% de las familias consultadas dijo no tener información sobre lo ocurrido.

‘Voces del Territorio’ realizó la investigación mediante 152 encuestas y 45 entrevistas a profundidad en 26 municipios.

La investigación arrojó que Oaxaca concentra la mayor cantidad de casos, con 102, seguido de Puebla, con 18; Chiapas, con 12; Sonora, con 11; Guerrero, con siete, y Chihuahua, con dos.

Entre los casos documentados por Voces del Territorio destacó que un 46.7% de personas desaparecidas oscilan entre 18 y 30 años, siendo los jóvenes el mayor número de casos.

La organización presentó estos resultados en el marco del Día Internacional de los Pueblos Indígenas y a pocas semanas de la conmemoración del Día Internacional de las Víctimas de Desapariciones Forzadas.

Para la iniciativa, la diferencia entre los casos identificados en las comunidades y los registrados oficialmente dificulta conocer la dimensión de la violencia que ocurre en regiones indígenas y rurales.

El problema no termina con la ausencia de un registro. La consulta encontró que en numerosos casos, las familias carecen de información suficiente para reconstruir los hechos o continuar una búsqueda.

La ausencia de denuncias es uno de los elementos que las comunidades relacionan con el subregistro.

Los testimonios recopilados mencionaron múltiples actores entre los posibles responsables de las desapariciones.

En 39 casos, acusaron al crimen organizado, mientras que en 19 se mencionó a policías municipales, en 17 a autoridades estatales y en 14 a autoridades federales, incluidos integrantes de las Fuerzas Armadas.

Los datos corresponden a los testimonios recogidos por ‘Voces del Territorio’ sin constituir por sí mismos una determinación judicial sobre la responsabilidad de los hechos.

Anabel Flores, mujer yaqui e integrante de los procesos de documentación, explicó que algunas familias no presentan denuncias por temor a posibles represalias o desconfianza de las autoridades.

Según su relato, en algunos casos los familiares han recibido amenazas para evitar que hablen sobre las desapariciones.

El temor, dijo, alcanza también a quienes intentan acompañar a las familias.

La organización también identificó dificultades relacionadas con el desconocimiento de los procedimientos para denunciar y exigir una búsqueda.

En algunas comunidades, señaló Flores, no existen herramientas suficientes para conocer cómo iniciar o dar seguimiento a un proceso de búsqueda oficial.

La consulta registró además 21 casos con resultados fatales para personas cercanas a las víctimas, entre asesinatos y encarcelamientos, de acuerdo con los testimonios recopilados.

Los testimonios recogidos por Voces del Territorio muestran otro elemento que aparece de manera recurrente: varias de las personas desaparecidas participaban en procesos comunitarios de defensa del territorio.

La organización señaló que entre las víctimas había líderes comunitarios o integrantes de pueblos que participaron en acciones relacionadas con la defensa de sus tierras y que, en algunos casos, se oponían a determinados proyectos.

Anabel Flores sostuvo que esta coincidencia resulta relevante porque varias de las desapariciones ocurrieron en regiones en los que existen procesos de transformación territorial.

Oaxaca es nuevamente el principal punto de referencia. Además de concentrar 102 de los 152 casos documentados, la entidad alberga proyectos de infraestructura de gran escala, entre ellos el Tren Interoceánico.

Flores señaló que ambos fenómenos ocurren de manera paralela, aunque aclaró que la coincidencia temporal y territorial no permite establecer que el proyecto sea responsable de las desapariciones.

Desde la perspectiva de la iniciativa, la violencia contra integrantes de las comunidades puede tener un efecto que va más allá de la víctima y afectar las estrategias colectivas de defensa territorial.

“Somos un obstáculo grande para empresas y crimen organizado”, afirmó Flores al describir la percepción de algunos pueblos sobre las amenazas que enfrentan.

Voces del Territorio considera que uno de los patrones identificados es el intento de debilitar las estructuras comunitarias mediante distintas formas de intimidación.

La investigación incluyó además un análisis sobre las nuevas formas de violencia que enfrentan los pueblos indígenas en espacios digitales.

Aunque persisten brechas en el acceso y uso de tecnología en distintas comunidades, la organización encontró que internet también se ha convertido en un espacio en el que circulan agresiones relacionadas con intereses políticos, empresariales y del crimen organizado.

Ante estas situaciones, algunas comunidades han desarrollado mecanismos propios para proteger su información y mantener sus procesos de organización.

Entre ellos están los medios de comunicación autónomos, controles comunitarios sobre la información y estrategias colectivas para responder a ataques.

Para Voces del Territorio, las amenazas, agresiones físicas, ataques digitales, desapariciones y asesinatos forman parte de distintas expresiones de violencia que pueden limitar la defensa territorial y la participación política de los pueblos indígenas.

El siguiente paso de la iniciativa será promover un diálogo entre comunidades para construir propuestas y mecanismos de prevención desde los propios territorios.

El objetivo es que las desapariciones sean identificadas y documentadas desde las comunidades y que las familias cuenten con mayores herramientas para exigir búsquedas, incluso en aquellos casos que hasta ahora no aparecen en las estadísticas oficiales.

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