Agencias/Ciudad de México.- El secretario de Salud, David Kershenobich Stalnikowitz dijo que han registrado 33 casos de ciclosporiasis, comúnmente conocida como diarrea explosiva, sin alcanzar un rango de brote en México, hasta el 31 de julio.
En conferencia de pensa en Palacio Nacional, David Kershenobich Stalnikowitz, afirmó que las autoridades de Salud mantienen un protocolo de vigilancia para prevenir brotes aunque la incidencia de la infección ha sido muy baja en el país.
Actualmente, afirmó, no existe brote activo de ciclosporiasis en el país.
Explicó que, ante el brote de ciclosporiasis en Estados Unidos, existe colaboración con la FDA (Administración de Alimentos y Medicamentos), Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) y Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica) para revisar desde la producción agrícola primaria hasta el empaque y distribución de productos frescos.
“Buscamos en el cultivo, en la producción agrícola primaria, en el empaque y extendemos la vigilancia a sitios de distribución en productos frescos y mínimamente procesados”, indicó.
Kershenobich Stalnikowitz agregó que las autoridades mexicanas cumplen cabalmente los lineamientos del Reglamento Sanitario Internacional, manteniendo comunicación con autoridades de otros países, entre ellos, Reino Unido y Estados Unidos.
“Cuando se reciben reportes de casos, se activa de inmediato la vigilancia epidemiológica y sanitaria a través de Cofepris y Senasica para controlar posibles riesgos”, dijo.
Kershenobich Stalnikowitz detalló que la ciclosporiasis es una infección intestinal causada por el parásito Cyclospora cayetanensis.
“Es tratable, no se han reportado ningún caso de fallecimiento en ninguna parte y es de muy baja mortalidad”, explicó.
La enfermedad aparece entre dos y catorce días después de consumir alimentos o agua contaminada y se manifiesta con diarrea intensa, que suele controlarse entre 48 y 72 horas, aunque en ciertos casos puede requerir hospitalización para hidratación.
El secretario de Salud añadió que solo una especie, Cyclospora cayetanensis, afecta a los humanos siendo su presencia recurrente a nivel mundial, principalmente entre los meses de mayo y agosto.
La infección, precisó, no se detecta con análisis comunes de excremento, sino que requiere pruebas moleculares de PCR.
Señaló que la incidencia en México es mínima: 33 casos confirmados hasta el 31 de julio, lo que equivale a una incidencia de 0.00002% de la población.
“Se repite anualmente, hay tratamiento y ninguna persona ha fallecido”, puntualizó.
Entre las acciones preventivas, Kershenobich Stalnikowitz recomendó lavar frutas y verduras con agua limpia y potable, pelarlas o cocinarlas antes de consumirlas.
Además, de lavarse las manos con agua y jabón durante al menos veinte segundos antes de preparar alimentos, comer o después de usar el baño.
También insistió en consumir únicamente agua potable o hervida.
“La transmisión no es de persona a persona, sino por contaminación individual, por lo que el autocuidado es fundamental”, agregó el secretario. Además, explicó que la alta movilidad internacional de personas y alimentos dificulta rastrear un origen específico de los brotes, ya que muchos productos disponibles en supermercados pueden ser importados.
El secretario de Salud destacó el papel de factores ambientales y de movilidad, como la humedad y el cambio climático, en el aumento de los casos de ciclosporiasis.
“En algunos países, como Estados Unidos, ha aumentado mucho más la frecuencia de la enfermedad por efectos del cambio climático”, precisó.
“No tenemos brote activo de ciclosporiasis en nuestro país”, afirmó Kershenobich Stalnikowitz.
Y, aseguró que las autoridades mexicanas continuarán informando con transparencia y evidencia científica, y trabajando para proteger la salud de la población.

















