Agencias/Ciudad de México.- Una pequeña embarcación se mueve entre la espesa y fétida alfombra de sargazo. Una especie de trilladora marina recoge el alga que invade el Caribe mexicano, alguna vez de cristalinas aguas turquesa.
El vaiven del sargazo ha sumergido en una crisis socio-económica a uno de los principales centros turísticos del Caribe mexicano y simultáneamente evidenció la incapcidad de gubernamental para contrarrestar el fenómeno natural que inunda año con año las playas de Quintana Roo.
Barcos sargaceros, barreras, limpieza manual de playas. Los esfuerzos no paran en el mayor polo de turismo internacional del país, golpeado por esta invasión aunque el gobierno dice que el impacto es menor.
Un equipo de la AFP hizo un recorrido por la Riviera Maya y Tulum a bordo de uno de los 27 buques que opera la Marina desde 2019 como parte de las labores para contener la proliferación de estas algas, que empezaron a llegar en 2011.
El barco se mueve como si fuera videojuego, en busca de concentraciones del alga para succionarla. Una rampa inclinada ubicada en la proa tiene una gran cinta mecánica que recoge el sargazo de la superficie y lo eleva al interior de una tolva en la embarcación.
Las labores de colecta de sargazo se realizan en alta mar con un buque capaz de recolectar 300 toneladas y luego se complementa con embarcaciones más pequeñas y otras anfibias. La última etapa es la de recoger con las manos.
“Es una temporada intensa que realmente demandó mayor esfuerzo”, explicó el responsable de la operación, contralmirante Topiltzin Flores, quien explicó que el objetivo es concentrar el mayor volumen mar adentro y evitar que llegue a la orilla
En el primer semestre del año, personal de la Marina y gobiernos locales reunieron unas 100,000 toneladas de sargazo, lo que supera ya las 92,782 toneladas de 2025.
Aún así, el alga está por doquier en las playas del caribe mexicano y son contados los turistas que se animan a tomar el sol sumidos en una peste similar al huevo podrido.
La Secretaría de Marina (Semar), admitió que esa corporación carece de capacidad para recoletar la cantidad de macroalgas planctónicas que arrastran las aguas del Caribe hacia las playas de Quintana Roo.
De acuerdo a datos oficiales, la Semar cuenta con una capacidad de recolectar 1 mil 227 toneladas diarias de sargazo, un 30.7 por ciento de las 4 mil toneladas que arrastran las corrientes marinas diariamente hacia las costas del caribe mexicano.
Durante las jornadas críticas, el recale alcanza hasta 9 mil 54 toneladas diarias, por encima de la capacidad instalada de la Marina que ha conseguido a recolectar apenas 13.6 por ciento de la macroalga.
La Marina ha movilizado dos buques sargaceros oceánicos, solo uno en operaciones en El Caribe mexicano, el otro navega hacia la zona a través del Canal de Panamá.
Una sola embarcación para recolectar la macroalga, redujo la capacidad y eficiencia de la Semar para recolecta el sargazo.

Son contados los turistas que se animan a tomar el sol sumidos en un olor que algunos consideran insoportable.
Los comercios por su parte mantienen al mínimo el número de empleados.
“En este restaurante no son más de 50” clientes diarios, indicó Azul Lucero, una argentina de 26 años que trabaja como mesera en Playa del Carmen y su mayor ingreso son las propinas. Cuando el mar está limpio y cristalino, pueden ser hasta 400.
El gobierno sin embargo insiste en que México rompe récords por llegada de turistas extranjeros.
“Ha tenido un efecto en turismo internacional, pero es el precio de la turbosina (combustible de avión, ndlr), no es el sargazo”, aseguró el pasado jueves 30 de julio, la Presidenta Claudia Sheinbaum al presentar una ambiciosa estrategia entre gobierno y hoteleros para luchar contra esta invasión.
“No ha habido grandes pérdidas”, añadió Sheinbaum ese día.
La ocupación hotelera en este verano está en niveles de 55% a 70% según el destino, cuando hace 15 años en temporada alta alcanzaba hasta 90%, de acuerdo con cifras de la industria.
Al lado de una montaña de sargazo, por ejemplo, está el hotel en Playa del Carmen donde Tere May, de 47 años, trabaja como cocinera. Se queja del “olor insoportable” que mantiene al lugar desierto: sus 24 habitaciones están desocupadas.
“No hay ahorita nada”, dijo. El sargazo “nos ha afectado en todo”
“No se puede disfrutar a gusto”, se queja por su parte Bianca Ibañez, de 33 años, que pasaba unos días de vacaciones con su familia y quedó sorprendida por la cantidad de algas en la playa.
El pasado 30 de julio, la secretaria de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), Alicia Bárcena argumentó que la llegada de sargazo ha sido cuatro veces superior este año en comparación a 2025.
El volumen, justificó, ha sido 27 veces mayor que el promedio histórico.
Según Bárcena, diariamente circulan en las aguas del Caribe mexicano entre 40 mil y 90 mil 538 toneladas de la macroalga y un 10 por ciento recala en las costas de Quintana Roo.
“Como ustedes pueden ver, esto en 2026 fue cuatro veces más que en 2025 y tenemos 27 veces más que el promedio histórico”, alegó Bárcena, en defensa de los cuestionamientos hacia la ineficacia de programas de gobierno para hacer frente a la crisis socio-económica que ha detonado el sargazo.
Durante los días de mayor concentración, agregó, arriban hasta 9 mil 54 toneladas de sargazo, por encima del promedio estimado de 4 mil toneladas diarias.
Además, añadió, el arribó de la macroalga dejó de ser un fenómeno temporal de algunos meses tras generar una presencia prolongada que afecta a toda la región del Caribe mexicano.
“Se ha convertido de un fenómeno temporal que duraba unos meses a un fenómeno muy largo, de condición continua”, explicó.
Bárcena señaló que la macroalga permanecía originalmente estacionada frente a Florida, en la zona conocida como Mar de los sargazos, que inició un desplazamiento hacia las costas africanas en 2011..
De acuerdo a los datos de la Semarnat que exhibió Bárcena, la macroalga transitó hacia el Atlántico tropical, entre África y Brasil, puntos en los que las descargas de nutrientes provenientes de actividades agrícolas favorecieron su reproducción masiva.
Las corrientes marinas y vientos arrastraron esas concentraciones de sargazo hacia el Caribe, provocando afectaciones a biodiversidad y actividad turística en el Caribe mexicano.
Bárcena anunció que realizarán un encuentro internacional para analizar soluciones regionales al problema del sargazo en Cancún, Quintana Roo, los días 1 y 2 de octubre de 2026.
La Unión Europea financiara el encuentro al que han sido invitados representantes de República Dominicana, Barbados y demás países del Caribe.
Además, convocaron a la reunión a representantes de Brasil y Japón, este último gobierno mostrado interés en apoyar a México, particularmente mediante embarcaciones especializadas para recolectar sargazo.
“Japón tiene una intención enorme de apoyarnos, sobre todo con barcos sargaceros, y eso es muy importante”, sostuvo.
Al respecto, el gobierno federal anunció una inversión de 2 mil 635.6 millones de pesos para reforzar la captura de sargazo en el mar, ampliar las barreras de contención y garantizar el manejo final de la macroalga en Quintana Roo.
El proyecto se aplicará en dos etapas y concentrará sus acciones en Cancún, Playa del Carmen, Puerto Morelos, Tulum y Mahahual, que en conjunto abarcan entre 40 y 50 kilómetros de playas.
En la primera etapa habrá una erogación de 768.7 millones de pesos para recoletar 1 mil 870 toneladas diarias de la macroalga en aguas abiertas y costas de Quintana Roo.
La segunda fase pretendería alcanzar una capacidad de recolección de 4 mil toneladas diarias, equivalente al volumen promedio que recala en las costas de Quintana Roo.

















