Agencias/Ciudad de México.- Gerardo Mérida Sánchez, General en retiro y ex secretario de Seguridad Pública (SSP), acusado de narcotráfico y brindar protección al Cártel de Sinaloa, se entregó en Arizona, Texas, para colaborar con las autoridades de Estados Unidos, el pasado 11 de mayo.
El portal de noticias Latinus difundió que Mérida Sánchez cruzó a través de la Garita de Nogales, Sonora, hacia Arizona, Texas, para quedar bajo custodia de US Marshals, desde el pasado lunes 11 de mayo.
“El ex secretario de Seguridad Pública de Sinaloa, Gerardo Mérida Sánchez, ingresó a Estados Unidos desde Hermosillo, Sonora, el pasado 11 de mayo, y cruzó por la Garita de Nogales hacia Arizona, donde quedó bajo custodia de @USMarshalsHQ“, confirmó el Gabinete de Seguridad a través de su cuenta oficial de X.
“El Gobierno de México, a través de la @SRE_mx y el Gabinete de Seguridad, mantiene comunicación institucional con las autoridades estadounidenses, en el marco de los mecanismos de cooperación internacional”, agregó.
Mérida Sánchez ha quedado a disposición de autoridades federales estadounidenses en el marco de las acusaciones de narcotráfico y complicidad con el Cártel de Sinaloa, en curso ante la Corte del Distrito Sur de Nueva York.
El General en retiro ocupó el cargo de secretario de Seguridad Pública estatal en la administración del gobernador Rubén Muñoz Rocha, en Sinaloa, del 4 de septiembre de 2023 al 20 de diciembre de 2024.
Las autoridades de Estados Unidos acusaron a Mérida Sánchez de los cargos de conspiración para la importación de narcóticos, así como posesión y conspiración para poseer ametralladoras y artefactos destructivos que canalizaron a los sicarios del Cártel de Sinaloa.
El pasado 12 de mayo, Mérida Sánchez compareció ante el magistrado Eric J. Markovich, en Tucson, Arizona.
Durante una audiencia de apenas dos minutos, el ex funcionario mexicano renunció a su derecho de una audiencia de identidad y aceptó ser trasladado a la Corte del Distrito Sur de Nueva York, en la que ha sido radicado el expediente principal identificado como “1:23-cr-00180-KPF”.
Según las actas judiciales, el Gobierno estadounidense solicitó que el acusado permaneciera detenido mientras es llevado a Nueva York, petición que ha sido concedida por el juez federal.
Las autoridades estadounidenses consideran que existen elementos suficientes para vincularlo con delitos federales relacionados con tráfico de drogas y armamento de alto poder.
Los documentos revelan que Mérida Sánchez requirió intérprete en español, siendo representado por la Defensoría Pública Federal de Tucson.
El caso permanece bajo sello judicial (“sealed”), una figura utilizada en investigaciones sensibles o de alto impacto, por lo que las autoridades estadounidenses no han hecho públicos mayores detalles sobre el papel específico que habría desempeñado el detenido dentro de la estructura investigada.
La detención ocurre en medio de un contexto de creciente escrutinio de agencias estadounidenses sobre personajes ligados al Cártel de Sinaloa, con expedientes abiertos contra ex funcionarios y actores políticos vinculados a administración el ex gobernador Rubén Muñoz Rocha, militante del partido oficialista Movimiento Regeneración Nacional (MORENA).
Mérida Sánchez ha sido recluido en una prisión federal de Brooklyn, a la espera de ser presentado ante la Corte para el Distrito Sur de Nueva York.
Según registros del Buró Federal de Prisiones, Mérida Sánchez, de 66 años, está en el Centro de Detención Metropolitano (CDM) de Brooklyn, registrado con el número 62685-512.
La Corte en la que será presentado está en Manhattan, siendo el Centro de Detención Metropolitano (CDM), la prisión federal más cercana.
Mérida Sánchez exfuncionario de la administración de Rocha Moya ha sido señalado por la fiscalía de Estados Unidos de recibir 100 mil dólares mensuales en efectivo de parte de “Los Chapitos” a cambio de no interferir en las operaciones de tráfico de drogas.
El fiscal federal para el Distrito Sur de Nueva York lo acusa de conspiración para la importación de narcóticos, posesión de ametralladoras y artefactos explosivos, así como conspiración para poseer ametralladoras y dispositivos destructivos. De ser culpables, pasarían un mínimo de 40 años en prisión y hasta cadena perpetua.
El pasado 7 de mayo, un juez federal en el estado de Michoacán concendió un amparo a Mérida Sánchez para frenar su detención y eventual extradición a Estados Unidos.
Mérida Sánchez, de 66 años, ocupó el cargo de comandante de la 21 Zona Militar, en Michoacán, además de director de la Escuela Militar de Inteligencia (EMI), dependiente del Centro de Estudios del Ejército y Fuerza Aérea (CEEFA).

















