Agencias/Ciudad de México.- La Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), del Departamento del Tesoro de Estados Unidos, sancionó a más de una docena de mexicanos que formarían parte de una red criminal involucrada en el tráfico de fentanilo y lavado de dinero para el Cártel de Sinaloa.
La nueva oleada de nombres de mexicanos ligados al tráfico de drogas y blanqueo de dinero surgen en medio de la colaboración que mantienen Ovidio y Joaquín Guzmán López, hijos de Joaquín ‘El Chapo’ Guzmán, otrora poderoso líder del Cártel de Sinaloa, con autoridades estadounidenses para obtener beneficios antes de recibir una sentencia.
Las acusaciones y sanciones de la OFAC contra de personas ligadas al Cártel de Sinaloa han sido emitidas de manera continúa desde que ambos hijos del ‘Chapo’ proporcionan datos desde la prisión en los últimos meses.
El pasado mes de abril, el Departamento de Justicia y Fiscalía Federal del Distrito Sur de Nueva York acusaron a Rubén Rocha Moya, gobernador con licencia de Sinaloa, junto a nueve ex y funcionarios del círculo cercano del político militante del partido oficialista Movimiento Regeneración Nacional (MORENA) de haber brindado protección a la facción de ‘Los Chapitos’, para el tráfico de drogas y adquisición de armas que permitieron aniquilar a sus rivales en esa entidad del noroeste de México.
Un mes después, la OFAC emitió nuevas sanciones contra más mexicanos por formar parte de la red de tráfico de drogas del Cártel de Sinaloa.

Entre los sancionados aparece, Armando de Jesús Ojeda Avilés, identificado por liderar una red dedicada al lavado de dinero proveniente del fentanilo y otras actividades de narcotráfico para la organización criminal a través de criptomonedas.
De acuerdo con los señalamientos, el mexicano está vinculado con la facción de ‘Los Chapitos’ al coordinar la recolección de grandes cantidades de efectivo en Estados Unidos (provenientes de la venta de drogas) para posteriormente facilitar su conversión en criptomonedas para su transferencia final a los miembros del cártel en México.
Ojeda Avilés habría asumido el rol como principal lavador de dinero para ‘Los Chapitos’ luego del asesinato de Mario Alberto Jiménez Castro, alias “El Kastor”, en febrero de 2025, usando la misma técnica del uso de criptomonedas y transferencias bancarias, entre otros métodos, para mover las ganancias entre ambas naciones.
Además, el mexicano está implicado en la supervisión de envíos de drogas a Estados Unidos, incluyendo fentanilo, cocaína y metanfetamina.

La red ha sido integrada por proveedores de drogas en México y mensajeros que recolectan el dinero en Estados Unidos.
Otro de los implicados es Jesús ‘Chuy’ González Peñuelas, señalado por encabezar una red dedicada al tráfico de drogas ilícitas hacia Estados Unidos y al lavado de dinero para el Cártel de Sinaloa. Actualmente prófugo, dado que existe una recompensa de 5 millones de dólares por su captura desde 2024.
La lista de sancionados distribuida por la Oficina de Control de Bienes Extranjeros (OFAC, en inglés) también incluye al que es considerado el jefe financiero de la red, Jesús Alonso Aispuro, y a Rodrigo Alarcón Palomares, quien se encargaría de toda una red de recolección de dinero en Estados Unidos.

Asimismo, fueron sancionados por el Tesoro, Alfredo Orozco Romero, descrito como “empresario”, “asesor de seguridad de Ojeda Avilés y cobrador de deudas por envíos de cocaína”, y dos mujeres identificadas como Amalia Margarita Romero Moreno y Liliana Orozco Romero, quienes se desempeñan como testaferros de este hombre de negocios a través de dos entidades incluidas en este paquete de sanciones estadounidenses: la empresa de seguridad Grupo Especial Mamba Negra, S. de RL De CV y el restaurante con sede en Chihuahua, Gorditas Chiwas.
El Tesoro ha impuesto estas medidas contra otros seis hombres por tráfico de drogas hacia Estados Unidos y blanqueo de capitales, dirigidos por Jesús González Peñuelas, prófugo de la Justicia y descrito por el Departamento como un “líder de célula del Cártel de Sinaloa (que) opera principalmente en Sinaloa, México, con células de distribución en Estados Unidos ubicadas en California, Texas, Colorado, Washington, Utah y Nevada”.
“Esta Administración no permitirá que los narcoterroristas inunden nuestras fronteras con veneno. El Departamento del Tesoro seguirá persiguiendo a los cárteles terroristas y sus redes de tráfico de fentanilo para proteger a nuestras comunidades y mantener a Estados Unidos a salvo”, aseguró en un comunicado el secretario del Tesoro, Scott Bessent.
El Cártel de Sinaloa ha sido declarado organización narcoterrorista por orden presidencial de Donald Trump el año pasado, y se ha convertido en uno de los principales objetivos de la justicia estadounidense.
Hace dos semanas, la fiscalía del Distrito Sur de Nueva York acusó al gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, así como a otras nueve personas de su entorno, de trabajar para el cártel, lo que provocó tensión con el gobierno de la Presidenta Claudia Sheinbaum.
Rocha Moya dejó el cargo, mientras que los ex secretarios de Finanzas y de Seguridad del gobierno de Sinaloa, Enrique Alfonso Díaz Vega y Gerardo Mérida Sánchez, respectivamente, se entregaron a las autoridades de Estados Unidos, para enfrentar los cargos de narcotráfico que imputó el Departamento del Tesoro ante una Corte de Nueva York.

















