Agencias/Ciudad de México.- Un día después de que el oriente del país quedara desconectado del sistema energético nacional y que largos apagones se produjeran intermitentes en La Habana, se reportaron algunas protestas vecinales en la capital por las interrupciones en el vital servicio.
Cuba enfrenta una difícil situación energética agudizada en los últimos meses por un cerco petrolero de Estados Unidos y el agotamiento de las reservas provistas con la llegada de un barco ruso el 31 de marzo.
De acuerdo con un balance divulgado por la Unión Eléctrica, los apagones alcanzaron el 61% del sistema en la hora pico del jueves, que se fijó a las 21:20 horas. La empresa indicó que esperaba que los cortes alcancen el 50% del sistema el pasado viernes.
El presidente de Cuba Miguel Díaz-Canel calificó este miércoles de “tensa” la situación energética en su país luego de que se terminara el abastecimiento de petróleo traído por un buque ruso a la isla a fines de marzo.
“Para la jornada de hoy se pronostica un déficit de más de 2,000 megavatios en el horario de máxima demanda o pico nocturno”, escribió el mandatario cubano en su cuenta de X.
Un reporte de la estatal Unión Eléctrica de Cuba de esta jornada indicó que la demanda estaría sobre los 3.250 megavatios, por lo que el 61% de la isla estará apagada en el horario pico —sobre las siete u ocho de la noche, cuando las personas cocinan o regresan a sus hogares.
Gracias a ese cargamento de crudo enviado por Rusia disminuyeron los apagones durante la última quincena de abril.
“La entrada a puerto cubano de un solo un buque de combustible, de ocho que se necesitan como mínimo cada mes, permitió reducir el déficit y con ello los apagones que, aunque no desaparecieron del todo, lograron atenuarse”, expresó Díaz-Canel.
Fue el primer buque con petróleo que se atrevió a llegar a Cuba en cuatro meses. Una segunda embarcación rusa con petróleo se dirige a la isla, sin que las autoridades de ambos países hayan precisado dónde se encuentra en estos momentos ni cuándo se estima su llegada.
En enero el presidente estadounidense Donald Trump impuso un cerco energético a la isla luego de atacar militarmente Venezuela a principios de ese mes y provocar la caída del entonces presidente Nicolás Maduro. Trump amenazó con imponer aranceles a los productos de los países que se atrevieran a vender petróleo a la isla.
El titular de la Casa Blanca dijo que estaba dispuesto a asfixiar a Cuba o incluso invadirla, presionando por un cambio en su modelo político.
La isla apenas produce el 40% del combustible que necesita para mover su economía.
El barco Anatoly Kolodkin de bandera rusa llegó a Cuba el 31 de marzo con 730,000 barriles de crudo y en los días posteriores fue descargado y refinado, reduciendo los apagones radicalmente, según constató The Associated Press.
Expertos y funcionarios dijeron que serviría para surtir unas dos semanas.
En tanto, el canciller Bruno Rodríguez salió este miércoles a responder a los reiterados comentarios de Trump y su secretario de Estado Marco Rubio sobre la isla y las amenazas de una escalada militar.
“Una agresión militar de Estados Unidos contra Cuba provocaría una verdadera catástrofe humanitaria, un baño de sangre. Perderían la vida ciudadanos cubanos y estadounidenses, un hecho al que sólo apuestan los políticos que no envían sus hijos y familiares a las guerras”, expresó Rodríguez.
Interrupciones de más de 25 horas afectan servicios vitales como el bombeo de agua o la cocción de alimentos golpeando duramente a las familias cubanas.
“Mi vida se ha hecho muy difícil”, dijo a The Associated Press Eduardo del Castillo, un jubilado de 83 años, residente en La Habana Vieja. “¿Usted ha caminado en La Habana de noche? ¿Cómo está la Habana? A oscuras. No hay dónde ir, dónde andar. Y los precios (altos). Eso nunca se había visto aquí”.
Para algunos cubanos además de los cortes de luz se suma la preocupación por la falta de transporte.
“Muchos carros están parados, hay un déficit tremendo de combustible. Hay una inflación… El dólar subió”, se quejó, por su parte, José Antonio Suárez, un mecánico de 66 años.
El incremento de las temperaturas veraniegas ocasionan, además, una mayor demanda de energía y suelen hacer menos tolerables los apagones.
El pasado jueves por la noche se produjeron algunas protestas vecinales en barriadas de La Habana.
Personas tocaron calderos desde adentro de sus hogares en Habana del Este, Centro Habana, 10 de Octubre y Plaza de la Revolución, constató The Associated Press. No se reportaron hechos de violencia, aunque en 10 de octubre se incendió una basura.
La medida del cerco energético impuesto por Estados Unidos se suma a décadas de sanciones que se incrementaron en el último lustro desde la primera presidencia de Donald Trump. Pese a la dura narrativa del estadounidense, las autoridades de ambos países reconocieron que mantenían conversaciones.
La víspera llegó a Cuba el director de la CIA, John Ratcliffe, quien se reunió con contrapartes cubanos.
Cuba recibió apenas un carguero de petróleo desde Rusia en los últimos cuatro meses –a finales de marzo– luego de que el presidente Trump impusiera un cerco energético a la isla, amenazando a los países que se atrevieran a entregar crudo, presionando un cambio político en la nación caribeña. El navío trajo 730,000 barriles de crudo, suficiente para cubrir apenas dos semanas de demanda, según las autoridades.
Cuba produce apenas el 40% de su combustible para echar a andar su economía y necesita ocho barcos mensuales como el ruso para cubrir su demanda. Moscú dijo que otro buque petrolero fue enviado, pero se desconoce exactamente a dónde está.
La Cancillería de Rusia informó que su titular, Serguéi Lavrov, se reunió con su homólogo cubano, Bruno Rodríguez Parrilla, en el marco de la cumbre de ministros de Relaciones Exteriores de los BRICS en Nueva Delhi, y que ambos países reafirmaron su postura sobre la inadmisibilidad de sanciones unilaterales como las dispuestas por Estados Unidos contra la isla.
“La parte rusa expresó su disposición a ayudar a La Habana a exigir el levantamiento inmediato del bloqueo comercial, económico y financiero estadounidense contra la isla, así como la eliminación de Cuba de la lista estadounidense de Estados patrocinadores del terrorismo”, indicó la Cancillería rusa en un comunicado.
Rusia reafirmó su disposición a brindar a La Habana “apoyo político, diplomático y financiero necesario”.

















