Redacción InsurgentePress/Ciudad de México.- El Presidente de México Andrés Manuel López Obrador (AMLO) anunció una iniciativa de reforma a la Ley del Infonavit que permitirá a los trabajadores recibir créditos sin intermediarios para la compra de casas o terrenos para contrarrestar a las mafias inmobiliarias que han dejado abandonadas 400 mil viviendas en el País.
En conferencia de prensa en Palacio Nacional López Obrador dijo que ha sostenido reuniones con los integrantes del consejo del Infonavit que es una una institución tripartita conformada por sector obrero, empresarios y gobierno.
“Envié una iniciativa de reforma a la Ley del Infonavit. El propósito de esta iniciativa, lo central, es que los trabajadores puedan recibir sus créditos sin intermediarios, sin ningún condicionante y que puedan utilizar el dinero para construir sus casas, para comprar terreno y autoconstruir, para poder comprar una casa usada, para lo que ellos decidan, es la libertad.
“Nada que tiene que ser una unidad habitacional, por toda la corrupción que ha imperado en todos estos créditos, en donde les construyen unidades habitacionales mal hechas, en barrancas, alejadísimas de los centros de trabajo, en zonas de riesgo.
“Bueno, tenemos casos, muchos, al grado de que hay como 400 mil viviendas o departamentos abandonados, desocupados por todo lo que fue la fiebre de construcción de unidades habitacionales en los gobiernos anteriores, por la corrupción básicamente”, sostuvo López Obrador.
Sin generalizar, dijo, existen construcciones bien hechas y los trabajadores están contentos en las viviendas con sus familias.
“Pero en los últimos tiempos se echó a perder todo lo relacionado con los créditos.
“Entonces, malas construcciones, muy pequeños los departamentos, 35 metros cuadrados, 40 metros cuadrados, carísimos, dos, tres veces más lo que realmente valen o lo que podrían costar. Entonces, ya queremos terminar con eso”, afirmó.
El objetivo de la reforma a la Ley del Infonavit, agregó López Obrador, es que el trabajador reciba su dinero y decida qué a hacer.
“Si va a comprar un terreno, pues nada más recomendarle que cuide que la escritura sea real, que no lo vayan a timar; si va a comprar una casa usada, lo mismo; pero que pueda también autoconstruir, que pueda hacer lo que quiera, esa es la esencia de la reforma que estoy proponiendo”, explicó.
Hasta ahora, añadió, existe un desacuerdo entre entre las partes que conforman el consejo tripartita del Infonavit.
“Ayer (martes 13 de octubre) me reuní con el consejo para que se llegara a un acuerdo o se explicara cuál es el motivo de esta iniciativa.
“Y se avanzó bastante y estamos a punto ya de lograr un acuerdo y, si se logra, vamos a venir aquí y se va a explicar, porque también es muy importante la información, que los trabajadores sepan a qué tienen derecho, a dónde tienen que hacer el trámite, hasta cuánto pueden recibir de crédito, en fin, toda esta información”, dijo.
El objetivo, añadió, es que existan tasas bajas en los créditos del Infonavit.
“Ahora hay la ventaja de que están bajando las tasas del Banco de México, han ido bajando y va a continuar así; pero sobre todo es el que puedan ellos disponer del dinero, aceptando que son mayores de edad, que son ciudadanos conscientes, que no necesitan de intermediarios, mucho menos de ‘coyotes’ y que se acabe con la corrupción”, señaló.
La iniciativa, agregó, prevé varios esquemas financieros en beneficio de los trabajadores.
En 2017, el diario Los Angeles Times publicó un extenso reportaje llamado ‘La debacle de la vivienda en México’, que firmó el periodista Richard Marosi. El texto en cinco partes exploró el esquema fraudulento de la construcción que ahora el Presidente López Obrador pretende erradicar en el País.
Entre 2002 y 2017, Infonavit dio 14 millones 800 mil financiamientos, equivalentes a una inversión de 2 billones 300 mil pesos en desarrollos inmobiliarios.
En 2015, la Comisión Nacional de Vivienda reportó 200 mil viviendas abandonadas.
En 2020, Infonavit registró 650 mil.
Carlos Martínez Velázquez director del Infonavit señaló que las constructoras participaron en el fraude inmobiliario que provocó la pérdida de patrimonio de cientos de miles de personas en el País.
Los créditos de vivienda que permitieron a estas personas comprar un patrimonio también han sido la causa de su pérdida. Estos préstamos estaban vinculados a las Unidades de Inversión del Banco de México.
Las UDIS son herramientas que usan los prestamistas para incrementar la seguridad de un crédito, principalmente uno hipotecario. Sus tasas están ligadas a la inflación, por lo que crecen con ésta.
Tras la crisis financiera de 2008 y con salarios estancados, miles de propietarios perdieron solvencia y tuvieron que dejar sus hogares. Los acreedores retuvieron los pagos previos, obtuvieron las propiedades y revendieron las construcciones.
Constructoras como Homex, Urbi y Casas Geo erigieron unidades habitacionales completas con total desdén por los lineamientos de calidad. Esta forma de operar permitió que maximizaran ganancias con el negocio del Infonavit.
Homex, además, fue acusada de fraude fiscal por la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos. La empresa cotizó instrumentos financieros en el mercado de valores de Estados Unidos, pero, para incrementar el precio de los mismos, falsificó sus reportes de ingresos.
La empresa facturó la construcción y venta de casas que nunca existieron. Es decir, Homex se cotizó como una empresa 3 millones de dólares más valiosa de lo que en realidad era. Tras la investigación de la comisión norteamericana, la Comisión Nacional Bancaria y de Valores de México multó a Homex por 20 millones de pesos.
De acuerdo con el reportaje del LA Times, ninguno de estos esquemas fraudulentos hubiera sido posible sin el conocimiento y cooperación de diferentes autoridades nacionales.
Tanto la ubicación de los lotes defectuosos o inexistentes, como las certificaciones necesarias para la aprobación de créditos tuvieron que pasar por alguna oficina gubernamental.


















