Agencias/Ciudad de México.- Los dueños de las Grandes Ligas de Béisbol presentaron a la asociación de jugadores su largamente esperada propuesta de tope salarial, un sistema que el sindicato ha jurado no aceptar nunca, lo que encamina a las partes hacia una confrontación que amenaza la temporada de 2027 y quizá más allá.
Los dueños del béisbol no habían propuesto un tope firme desde 1994. Su intento provocó una huelga de 7 meses y medio que obligó a cancelar la Serie Mundial por primera vez en 90 años.
La propuesta de MLB limitaría el gasto en 2027 a 245,3 millones de dólares, usando cifras de nómina para el impuesto de lujo que incluyen beneficios y el fondo de bonificaciones previo al arbitraje, y establecería un piso de nómina de 171,2 millones de dólares. Los Dodgers de Los Ángeles, quienes gastaron más del béisbol, tuvieron una nómina de 415,2 millones de dólares el día inaugural de este año —unos 170 millones por encima del tope propuesto.
Los dueños indicaron que discutirían un calendario de implementación gradual que daría a equipos como los Dodgers tiempo para cumplir con el tope y un sistema de depósito en garantía (escrow) con el sindicato como parte de un acuerdo propuesto de siete años; que todos los contratos actuales seguirían garantizados y que no habría prohibición de contratos garantizados bajo el sistema de tope.
MLB señaló que centralizaría los ingresos de medios locales de los 30 equipos para repartirlos por igual y daría a los jugadores una división 50-50 como parte de una propuesta que eliminaría el actual plan de reparto de ingresos entre los clubes.
“Nuestra propuesta de tope y piso salarial nivela el terreno de juego, al tiempo que comparte los ingresos del béisbol con los jugadores 50/50 mientras hacemos crecer el deporte juntos”, manifestó el portavoz de MLB, Glen Caplin, en un comunicado. “Además, al compartir por igual los ingresos de medios como parte de nuestra propuesta, podemos abordar otra de las principales preocupaciones de los aficionados: los bloqueos de transmisiones locales en televisión”.
El acuerdo vigente del béisbol, de cinco años, pactado en marzo de 2022 tras un cierre patronal de 99 días, vence el 2 de diciembre. Aunque se espera un cierre patronal el próximo invierno, es poco probable que las conversaciones se intensifiquen hasta finales de febrero o principios de marzo de 2027, cuando se acerquen las posibilidades de perder juegos de temporada regular e ingresos. Si se pierden juegos de temporada regular, las negociaciones pueden convertirse en un pulso sobre qué parte puede tolerar la mayor pérdida económica.
Con base en las cifras del día inaugural de 2026, ocho equipos tendrían que recortar nómina para quedar por debajo del tope. Los equipos por encima son los Dodgers, campeones vigentes de la Serie Mundial por segundo año consecutivo, los Mets de Nueva York (379,2 millones de dólares), los Yankees de Nueva York (339,6 millones), Toronto (319,5 millones), Filadelfia (315,2 millones), Boston (263,7 millones), San Diego (260,1 millones) y Atlanta (247,9 millones).
Doce equipos estarían obligados a aumentar la nómina por un total de 617 millones de dólares con base en los números de 2026: Miami (81,8 millones), Cleveland (95,7 millones), Tampa Bay (108,2 millones), los Medias Blancas de Chicago (108,6 millones), San Luis (114,4 millones), Washington (119,1 millones), Pittsburgh (122,6 millones), Minnesota (125,6 millones), Milwaukee (130,9 millones), los Atléticos (139,2 millones), Colorado (142,2 millones) y Cincinnati (148,8 millones).
Los dueños y el sindicato acordaron un impuesto de lujo en 2003 diseñado para frenar el gasto, pero los equipos consideran que en años recientes ha tenido poco o ningún impacto sobre los Dodgers y los Mets. El último club de MLB de mercado pequeño en ganar una Serie Mundial fue Kansas City en 2015, aunque Cleveland, Tampa Bay y Milwaukee lideran sus divisiones hasta el jueves, mientras que los Mets y los Medias Rojas están en el último lugar.
MLB afirmó que sus ingresos han crecido 247% desde 2003 y que la nómina de los jugadores ha aumentado 149% en ese lapso.
La dirigencia entregó al sindicato su plan más reciente durante una sesión de negociación en la oficina del comisionado, un día después de que el sindicato presentara su propuesta económica. Los dueños sostienen que se necesita un tope para mejorar el equilibrio competitivo y contener a los equipos adinerados para que no armen plantillas con más estrellas que sus pares de mercados más pequeños.
Los jugadores quieren ampliar la agencia libre y los derechos de arbitraje salarial, además de casi duplicar el salario mínimo de las Grandes Ligas, aumentar el dinero que los equipos de mayores ingresos comparten con los clubes menos acaudalados y establecer sanciones para los equipos que caigan por debajo de los pisos de nómina.
Otras grandes ligas deportivas de Estados Unidos operan con un tope. La NBA tuvo un tope en su temporada inicial de 1946-47, luego lo eliminó y comenzó su versión moderna en 1984-85. Los jugadores y dueños de la NFL adoptaron un tope para la temporada de 1994, y la NHL lo hizo en 2005-06 después de un cierre patronal que borró por completo la temporada 2004-05.
Los Dodgers pulverizaron el récord de gasto de MLB con un total combinado de 515 millones de dólares en nómina e impuesto de lujo el año pasado, camino a su segundo título consecutivo de la Serie Mundial. El total de Los Ángeles fue siete veces la nómina de 68,7 millones de dólares de los Marlins, el equipo que menos gastó, y superó la suma de las nóminas de los seis clubes de menor gasto combinados.
Los jugadores dicen que un tope los perjudicaría y enriquecería a los dueños, y aseguran que nunca aceptarán uno. Sin un tope, las estrellas de MLB han conseguido contratos lucrativos y garantizados que superan lo que ganan las mayores figuras en otras ligas deportivas de Estados Unidos. Se cree que el contrato de Juan Soto con los Mets, de 765 millones de dólares por 15 años, es el mayor en la historia de los deportes de equipo y es muy superior a los acuerdos más grandes en la NFL (Patrick Mahomes con 450 millones de dólares por 10 años) y la NBA (Jayson Tatum con 314 millones de dólares por cinco años).
La última propuesta de tope salarial de MLB en 1994 ofrecía a los jugadores una división 50-50 de los ingresos en un sistema que habría obligado a los equipos a mantener nóminas de 84-110% del promedio. Se habría eliminado el arbitraje salarial y el umbral para la agencia libre se habría reducido de seis años de servicio en Grandes Ligas a cuatro, con la disposición de que el club anterior del jugador pudiera igualar cualquier oferta hasta que él cumpliera seis años.
La oferta de MLB llegó el 14 de junio de ese año, y los jugadores se fueron a la huelga el 12 de agosto. MLB retiró la propuesta de tope el 6 de febrero siguiente tras la presión de la Junta Nacional de Relaciones Laborales. La huelga terminó el 31 de marzo después de que la jueza federal de distrito Sonia Sotomayor —hoy magistrada de la Corte Suprema— emitiera una orden judicial que restableció las reglas de trabajo del contrato laboral vencido. Dos días después, los dueños aceptaron la oferta del sindicato de volver al trabajo sin un acuerdo. No se alcanzó un pacto hasta 1997.
Peloteros piden ampliar agencia libre y arbitraje salarial
Los peloteros lanzaron el miércoles la primera pelota en lo que se espera que sean negociaciones laborales largas y ríspidas, al pedir una ampliación de la agencia libre y de los derechos de arbitraje salarial, además de casi duplicar el salario mínimo de las Grandes Ligas.
Otra petición busca incrementar el dinero que los equipos con mayores ingresos comparten con los clubes menos pudientes.
El sindicato expuso sus propuestas económicas iniciales durante una sesión de negociación en la oficina de la asociación de jugadores en Manhattan. Se espera que, un día después, las Grandes Ligas presenten una propuesta de tope salarial.
El paquete incluyó lo que denominó un “impuesto de integridad competitiva”, que penalizaría a los equipos que caigan por debajo de un piso de nómina, y pidió que el umbral del impuesto de lujo suba a 300 millones de dólares el próximo año.
El convenio laboral del béisbol vence el 1 de diciembre y se espera que las Grandes Ligas impongan un cierre patronal, el equivalente de un paro, bajo la ley laboral federal. Los jugadores han advertido que nunca aceptarán un tope salarial.
“La asistencia, la audiencia, el interés —por cualquier medida que se quiera usar, nuestro deporte avanza en una dirección positiva”, dijo Chris Bassitt, lanzador de Baltimore y miembro del subcomité ejecutivo de ocho integrantes del sindicato,mediante un comunicado: “Hemos presentado propuestas diseñadas para continuar esa tendencia.
“Apoyar, incentivar y recompensar a los clubes comprometidos con competir, especialmente a los de mercados pequeños. Compensar de manera justa a los jugadores por el trabajo que están realizando”.
Claramente las Grandes Ligas no están a favor de lo que presentó el sindicato y sostienen que el plan de los jugadores reduciría el reparto de ingresos.
“Entendemos que sus propuestas están diseñadas para beneficiar a los jugadores. Lamentablemente, no abordan y, de hecho, agravan el problema de equilibrio competitivo que nuestros fanáticos nos dicen que debemos atender”, comentó Glen Caplin, portavoz de las mayores, en un comunicado. “La propuesta de la Asociación reduciría la cantidad transferida a los clubes con menores ingresos, debilitaría el impuesto de equilibrio competitivo y conduciría a una disparidad de nóminas aún mayor que la que existe hoy.
“Por ejemplo, bajo la propuesta del sindicato, los Dodgers desembolsarían menos en pagos del impuesto de lujo, dándoles 70 millones de dólares adicionales para gastar en nómina”.
Marcus Semien y Sean Manaea, de los Mets, así como el venezolano Eugenio Suárez, de Cincinnati, asistieron a la sesión, mientras que otros peloteros participaron en línea.
“Las propuestas de los jugadores contemplan un aumento del reparto de ingresos, garantizando inicialmente a cada club de mercado pequeño un mínimo de 240 millones de dólares en ingresos cada temporada”, explicó en un comunicado Bruce Meyer, jefe interino del sindicato, quien reemplazó a Tony Clark en febrero. “Este reparto de ingresos mejorado incluye protecciones adicionales para asegurar que los clubes prioricen ganar por encima de lucrar”.
Sindicato de jugadores promete resistir el tope salarial de MLB ante amenaza de cierre patronal
El jefe del sindicato de jugadores de béisbol insistió en que su organización combatirá la propuesta de la gerencia de imponer un tope salarial el tiempo que sea necesario, mientras avanzan las negociaciones bajo la amenaza de un cierre patronal que podría llegar a cancelar partidos la próxima temporada.
Las Grandes Ligas propusieron un tope salarial la semana pasada y el organismo parece dispuesto a iniciar un cierre patronal después de que el actual convenio laboral expire el 1 de diciembre.
“El sindicato nunca ha sido quebrado y nunca lo será”, afirmó el lunes el director ejecutivo interino Bruce Meyer durante una sesión en línea de preguntas y respuestas con periodistas. “Nuestros jugadores tienen lo que tienen, incluido ser el único deporte que no tiene esta restricción definitiva, el tope salarial, porque nuestros jugadores siempre han sido los más unidos y eso va a continuar”.
El béisbol ha tenido nueve paros laborales desde 1972; el último fue un cierre patronal de 99 días que retrasó ligeramente la temporada 2022. No se han perdido juegos de temporada regular desde una huelga de 7 meses y medio en 1994-95, la última vez que MLB propuso un tope.
La NFL tiene tope desde 1994, la NBA desde 1984-85 y la NHL desde 2005-06.
“Los sindicatos de los otros deportes no aceptaron sistemas de tope salarial porque pensaran que era algo bueno para los jugadores. Eso no fue lo que pasó”, sostuvo Meyer. “De una forma u otra, no pudieron pelear como lo ha hecho nuestro sindicato y no estoy criticando a nadie, es simplemente un hecho. Nuestro sindicato siempre ha sido el más sólido, y por eso nuestro sindicato tiene el mejor sistema”.
No se ha programado la próxima sesión de negociación. El sindicato propuso la semana pasada ampliar la agencia libre y los derechos de arbitraje salarial, además de casi duplicar el salario mínimo de las Grandes Ligas y aumentar el reparto de ingresos.
La propuesta del jueves pasado de la MLB limitaría el gasto de los equipos en 2027 a 245,3 millones de dólares, usando cifras de nómina para el impuesto de lujo que incluyen 20,1 millones de dólares en prestaciones y el fondo de bonificaciones previo al arbitraje. También establecería un piso de nómina de 171,2 millones de dólares, obligando a algunos equipos a gastar más. Los Dodgers de Los Ángeles tuvieron una nómina de 415,2 millones de dólares el día inaugural de este año, alrededor de 170 millones por encima del tope propuesto.
“Nuestra propuesta de tope y piso salarial atiende las preocupaciones de nuestros aficionados al nivelar el terreno de juego, al tiempo que comparte los ingresos del béisbol con los jugadores 50/50 como las otras ligas”, señaló el portavoz de MLB, Glen Caplin, en un comunicado. “Bajo nuestra propuesta, los jugadores de Grandes Ligas recibirán más compensación en el primer año del sistema que en 2026”.
Los Ángeles pulverizó el récord de gasto de MLB con un total combinado de 515 millones de dólares en nómina e impuesto de lujo el año pasado, camino a su segundo título consecutivo de la Serie Mundial. El total de Los Ángeles fue siete veces la nómina de 68,7 millones de dólares de Miami, el equipo que menos gastó, y superó la suma de las nóminas de los seis clubes con menor gasto combinados.
Meyer comparó un tope con “Gran Hermano” diciéndole a un equipo que no puede firmar a un jugador que quiere.
“En un momento de popularidad, crecimiento e interés en explosión, el objetivo de los dueños es más dinero en los bolsillos de los dueños”, expresó. “No los culpen por eso, pero eso es lo que es. Ya sea más ganancias porque están conteniendo los costos laborales o aumentando el valor de sus franquicias”.
Meyer desestimó la afirmación de la MLB de que la disparidad de nóminas hace que los aficionados de los equipos que gastan menos pierdan la esperanza. Ningún equipo de mercado pequeño ha ganado la Serie Mundial desde los Reales de Kansas City del 2015.
“No aceptamos la premisa de que haya alguna crisis existencial en marcha”, indicó. “La gente todavía hace fila para comprar estos equipos, para entrar ya sea como inversionista minoritario o de otra manera, y eso es porque el deporte está extremadamente saludable”.
Señaló que los equipos con nóminas más bajas sí llegan a los playoffs y que Cincinnati entró el año pasado mientras que los Mets no. Seis equipos de postemporada tuvieron nóminas por encima de 200 millones de dólares el año pasado, y las Grandes Ligas enfatizaron que los equipos de alto gasto suelen dominar las rondas finales.
“No queremos que se les quite dinero a los equipos que quieren gastarlo para dárselo a equipos que no quieren gastar”, manifestó Meyer. “Queremos incentivar a más San Diegos. San Diego es un equipo de mercado pequeño que salió, decidió competir, firmó a muchos jugadores y le dio un giro a su franquicia”.
La propuesta de MLB pide una división 50-50 con los jugadores de ingresos definidos, incluidos los destinados a bonos de firma para jugadores provenientes de preparatoria y universidad, y para amateurs internacionales que acuerdan contratos iniciales.
“Ni siquiera es un 50% real. Están quitando miles de millones de dólares de la parte superior antes de proponer siquiera compartir algo de eso”, dijo Meyer. “La parte de los jugadores bajo su propuesta bajaría. La parte de los jugadores para esta temporada, 2026, se proyecta muy por encima del 50%. … Si la propuesta de MLB hubiera estado vigente en 2026, los jugadores, estimamos, perderían más de medio billón de dólares”.
Criticó a MLB por la forma en que definió ingresos y gasto.
“Su propuesta, por supuesto, excluye cosas como las cuotas de expansión, los valores de las franquicias, el lugar donde ganan más dinero”, afirmó. “Su propuesta deduce miles de millones de dólares en gastos… así que ni siquiera es un 50% real”.
Los contratos de los jugadores este año, usando valores promedio anuales e incluyendo prestaciones y el fondo de bonificaciones previo al arbitraje, suman 6,14 mil millones de dólares, según las cifras de MLB del día inaugural. Los valores asignados de los bonos de firma en el draft amateur de este año ascienden a unos 359 millones de dólares y los fondos de bonos de firma internacionales a 208 millones de dólares.












