Agencias, Ciudad de México.- Los estudiantes e investigadores Alan Fabián Celestino Hernández, Diego Enrique Lozano Carmona y colaboradores de la Facultad de Ciencias Biológicas de la BUAP registraron cuatro nuevas huellas fósiles de dinosaurios pertenecientes a los subórdenes Theropoda y Sauropoda en la Formación San Juan Raya, región reconocida principalmente por sus fósiles marinos.
Entre los hallazgos destacan:
- La icnita de un saurópodo (dinosaurio de cuello largo) con impresión de tres garras y morfología circular, una forma poco común.
- Tres huellas de terópodos bípedos carnívoros, incluyendo la más pequeña encontrada en Puebla, de 7 centímetros de longitud, correspondiente a un individuo de aproximadamente 30 cm de altura, un metro de largo y dos kilogramos de peso.
“Este registro es importante porque no son comunes las evidencias de dinosaurios pequeños y se confirma que por este lugar transitaban varios tipos de dinosaurios”, afirmó Alan Celestino Hernández, alumno de la Licenciatura en Biología.
Las evidencias del periodo Cretácico fueron localizadas en la barranca El Salitrillo (Santa Ana Teloxtoc, Tehuacán) y en el río Magdalena (San Martín Atexcal), al sureste de Puebla. Aunque los vestigios se perdieron por erosión, Alan logró publicar el primer estudio centrado en huellas fósiles de dinosaurios en Santa Ana Teloxtoc, fortaleciendo el patrimonio de la comunidad y su difusión en el museo de sitio Historia, Cultura y Paleontología (HICUPA).
“Son huellas verdaderas; es decir, es un molde que dejó el pie del animal que pasó caminando por el lugar hace unos 132 millones de años. Además, por la forma de la huella sabemos que el animal estaba caminando por la zona y no corriendo o trotando”, explicó el doctor Diego Lozano Carmona.
Desde hace más de un año, los investigadores emplean la técnica de fotogrametría, que consiste en tomar fotografías desde distintos ángulos para reconstruir digitalmente las huellas con software especializado e imprimir réplicas en 3D. La siguiente fase del proyecto busca examinar la diversidad de dinosaurios en la región y proponer fórmulas alométricas para calcular altura, longitud y peso de los organismos.
Este trabajo representa el primer análisis formal en la zona, aportando información crucial sobre la fauna prehistórica que habitó las antiguas costas de Puebla y promoviendo la preservación digital del patrimonio paleontológico mexicano, además de fortalecer el valor educativo de los museos locales.


















