Agencias/Ciudad de México.- El impacto que las criptomonedas han tenido en el mercado es incalculable. Hoy es imposible encontrar una de las nuevas tarjetas gráficas de Nvidia o AMD en ninguna tienda española, simplemente porque todas se han vendido ya.

Los compradores no son jugadores, sino entusiastas y especuladores de criptomonedas como Ethereum, que se generan más fácilmente con una GPU que con un procesador convencional; eso es porque normalmente estas monedas virtuales se generan después de realizar una enorme cantidad de cálculos matemáticos, en los que las GPU se especializan. Eso ha motivado a especuladores a montar granjas de criptomonedas.

Pero, ¿y si generar una moneda virtual no dependiese de la potencia que tiene tu ordenador? Eso es lo que pensó Bram Cohen, más famoso por inventar el protocolo BitTorrent para transferir archivos por Internet.

La idea de Cohen con Chia, la nueva criptomoneda lanzada esta semana, es que sea generada basándose en el espacio de almacenamiento que no esté siendo usado en el sistema. El programa para minar, o como dice su creador, “plantar” monedas, almacena una serie de números criptográficos en disco.

Cada cierto tiempo, el blockchain anuncia un nuevo número, o bloque; el usuario que tenga el número más cercano al anunciado es el que recibe el bloque como premio. De esta manera, cuanto más espacio dediques, más probabilidades tienes de obtener una moneda.

Es por eso que Chia se presenta como una alternativa “verde” al resto de criptomonedas, ya que no es necesario contar con sistemas potentes funcionando constantemente; es por eso que Cohen afirma que se reduce el consumo eléctrico y por lo tanto, el impacto medioambiental.

Aunque es cierto que los discos duros y SSD consumen menos electricidad que las tarjetas gráficas punteras, sigue siendo considerable, especialmente en grande granjas de servidores con miles de dispositivos de almacenamiento. Pero recordemos que Bitcoin ya consume tanta energía como la mitad de España, así que hay demanda por una moneda más respetuosa con el medio ambiente.

Supuestamente, Chia tiene una respuesta ante quienes intentarán hacerse con todas las monedas tirando de talonario; cuenta con un mecanismo llamado “prueba de tiempo” que requiere computación secuencial y por lo tanto, realizar operaciones en paralelo no debería suponer una ventaja como ocurre en Ethereum.

Como resultará evidente a cualquiera, la consecuencia lógica de todo esto es que aquellos que tengan más discos duros en su sistema serán los más ‘ricos’; y ya hay quien está intentando tomar ventaja.

Los discos duros y SSD ya se están agotando en algunas tiendas; es un fenómeno que está ganando más fuerza en Japón, donde la falta de almacenamiento ya se ha convertido en ‘trending topic’ en Twitter, pero que se espera que empiece a afectar al resto del mundo en los próximos días.

Inevitablemente, eso se traducirá en un aumento de precios en el sector, tal y como ha ocurrido con las tarjetas gráficas. Al paso que vamos, montar un ordenador puede ser una tarea imposible para el comprador medio.

La startup blockchain “Chia Network” ha recaudado $61 millones en una ronda de financiación que incluyó la inversión de las grandes firmas de capital riesgo Andreessen Horowitz y Richmond Global Ventures.

La plataforma de contratos inteligentes descentralizados fue valorada en unos $500 millones en la ronda de financiación, según una fuente anónima citada por Bloomberg. La ronda de financiación también fue respaldada por el CEO y cofundador de AngelList Naval Ravikant, Breyer Capital, y True Ventures.

El presidente y director financiero de Chia, Gene Hoffman, le dijo a Bloomberg que la empresa espera salir a bolsa mediante una oferta pública inicial, o IPO, este año:

“Nuestro objetivo siempre ha sido salir a bolsa relativamente rápido, ya que eso aclarará significativamente nuestro entorno regulatorio y les permitirá a los clientes utilizar la moneda para cubrir la volatilidad del mercado público, lo que es diferente de otras monedas.”

El creador de BitTorrent, Bram Cohen, fundó Chia Network en 2017 y recaudó más de $3.3 millones en una ronda de semillas liderada por Ravikant y Andreessen Horowitz en 2018. La firma describe su token Chia (XCH) como “dinero verde para un mundo digital”.

La principal propuesta de valor de Chia Network es su mecanismo de consenso único, “Proof of Space and Time”. El método de consenso pretende ofrecer una eficiencia energética mucho mayor que la minería Proof-of-Work, tratando de identificar la potencia de cálculo no utilizada en los discos duros de los validadores.

Para crear o “cultivar” XCH, los usuarios instalan el software de Chia, que escribe datos criptográficos conocidos como “parcelas” en su disco duro. La blockchain difunde un problema para cada nuevo bloque aproximadamente cada 18 segundos, y la probabilidad de que un individuo gane el bloque viene determinada por la disponibilidad de recursos informáticos no utilizados proporcionados por los agricultores.

A pesar de que la empresa promociona XCH como una alternativa ecológica a Bitcoin y otras criptomonedas, algunos han cuestionado las afirmaciones ecológicas de la red.

En un artículo del 23 de mayo titulado Chia Is a New Way to Waste Resources for Cryptocurrency, David Gerard, autor de Attack of the 50 Foot Blockchain, criticó a Chia por ser “pesada en electricidad” y por requerir que “múltiples hilos de CPU funcionen continuamente a casi el 100%” para la agricultura.

Gerard subrayó que el proceso de trazado de Chia suele utilizar la unidad de estado sólido de un ordenador, o SSD, y puede quemar un SSD en menos de seis semanas. En comparación, las unidades SSD sometidas a un uso regular suelen tener una vida útil de más de una década.

“En lugar de dióxido de carbono, Chia produce grandes cantidades de residuos electrónicos: metales raros, ensamblados en costosos componentes informáticos, convertidos en semanas en vertederos tóxicos casi irreciclables.”

La predicción de Gerrard de que Chia impulsará un aumento de los vertidos informáticos ya parece tener peso, ya que Fortune informa de la escasez de discos duros en toda la región del sudeste asiático en previsión del lanzamiento de XCH.

“En las últimas semanas, la demanda y el precio de las [unidades de disco duro] de alta capacidad han dado un paso material al alza […] y los precios de las [SSD] para empresas también han subido”, declaró un analista de Bank of America.

“[La] sostenibilidad de esta trayectoria de popularidad de Chia sigue sin estar clara”, añadieron.

Aun así, el aumento del precio de Chia se ha traducido en una mayor demanda de discos duros, que se utilizan para minar la moneda. En consecuencia, las acciones de fabricantes de discos duros como Seagate Technology Holdings Plc han experimentado una subida en sus acciones, según Decrypt.

Chia Network ya supera los 10 EiB de capacidad

El proceso de minería de Chia Network (XCH) tiene dos fases. La primera etapa es la creación de las parcelas, las cuales almacenan una serie de hashes con los que poder ganar Chia. Una vez las parcelas están creadas, ahora toca el proceso de agricultura, que básicamente es esperar que las parcelas empiecen a generar criptomonedas XCH.

Para la creación de parcelas K32 se requieren al menos dos subprocesos y 4GB de memoria RAM; así como un disco duro muy rápido, como pueda ser un NVMe SSD. El problema reside en que crear una parcela K32 supone una escritura en la unidad de almacenamiento de 1.6TiB, de ahí que las unidades SSD duren muy poco.

Lo duro en Chia es la creación de las parcelas, ya que una vez generadas podemos pasarlas a un HDD montado en una Raspberry Pi. Para que lo pongamos en perspectiva, la unidad Samsung 970 EVO de 1TB tiene una capacidad nominal de 600 TBW, lo cual supone que podríamos crear unas 375 parcelas K32.

Si tenemos en cuenta que la red de Chia tiene una capacidad de 10 EiB, que son unas 105.9 millones de parcelas K32. Ahora el cálculo es sencillo, ya que si multiplicamos la cantidad de parcelas por los 1.6 TiB escritos, supone un total de 186 EiB escritos. Aunque hablamos de unidades NVMe, es muy difícil saber cuantas parcelas se han generado con este tipo de unidades, ya que también se han podido crear con SSD y con HDD.

El creador e ideólogo de Chia Network es Bram Cohen, creador del protocolo BitTorrent. Cohen desarrolla esta criptomoneda con una idea en mente: ser más eficiente energéticamente que Bitcoin. Para ello idea las parcelas que se crean en unidades de almacenamiento, que elimina la necesidad de ASIC, CPU o GPU para la minería, haciéndola más eficiente.

Se basa esta criptomoneda en el consenso Proof-of-Space-and-Time (PoST) o dicho de otro modo, crear las parcelas requiere de espacio y tiempo. Una vez la parcela esta creada, la cantidad de recursos necesarios se reduce a la mínima expresión. Pasamos al proceso de cultivado de las parcelas, que es sencillamente tenerlas en la blockchain a la espera que aparezca un hash de bloque que coincida con los hashes de nuestras parcelas y cobrar una recompensa.

Chia se vende como una criptomoneda verde y eso es relativamente cierto. El proceso inicial de crear las parcelas requiere de potencia y tiene un consumo, más o menos notable. Pero una vez creadas las parcelas, se pueden transferir a unidades HDD montadas sobre una Raspberry Pi. El consumo en este punto pasa a ser ínfimo, de ahí que se indique que es una criptomoneda verde.

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