Agencias, Ciudad de México.- Doce personas fueron detenidas en Turquía después de que hinchas del club de primera división Trabzonspor invadieran la cancha tras perder en casa contra el Fenerbahce, lo que desencadenó violentos choques entre los aficionados y los jugadores visitantes.

Los hinchas del Trabzonspor irrumpieron en la cancha mientras los jugadores rivales celebraban su victoria 3-2 tras el silbato en un juego de la Superliga turca en la ciudad de Trabzon, en la costa del Mar Negro.

Algunos jugadores del Fenerbahce devolvieron los golpes a hinchas que les patearon o pegaron puñetazos, y el video del altercado se hizo viral.

El defensor Bright Asayi-Samuel asestó un gancho derecho que derribó a uno de los que había invadido el campo, mientras que el delantero Michy Batshuayi golpeó a otro hincha que corría hacia él con una patada voladora.

El personal de seguridad ayudó después a los jugadores del Fenerbahce a salir por el túnel hasta el vestuario.

El incidente ocurrió apenas unos meses después de que el presidente del club de primera Ankaragucu fuera detenido por golpear a un árbitro tras un partido, lo que provocó que la Federación Turca de Fútbol suspendiera temporalmente los encuentros de liga.

El ministro del Interior, Ali Yerlikaya, anunció en X, antes Twitter, que la policía había detenido a 12 personas en relación con la violencia.

Entre ellos había una persona que arrojó un proyectil al entrenador del Fenerbahce, Ismail Kartal, durante el juego, así como el primer hombre en invadir la cancha, un hincha que agarró la bandera de córner y cargó hacia los jugadores y otra persona que golpeó al guardameta visitante Dominic Livakovic, dijo Yerlikaya.

El ministro había dicho antes que había una investigación en marcha y que las personas que invadieron la cancha serían identificadas.

“La violencia en campos de fútbol no es aceptable”, escribió.

La Federación Turca de Fútbol condenó el suceso y dijo que los responsables serían sancionados tras una investigación.

El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, utilizó su cuenta de Instagram para tachar los incidentes de “absolutamente inaceptables” y pidió a las autoridades turcas que exigieran responsabilidades a los agresores.

Los enfrentamientos se produjeron después de que Batshuayi anotara a los 87 minutos para asegurarse la victoria y mantener al club apenas dos puntos por detrás del Galatasaray en una ajustada pugna entre los dos rivales de Estambul. El Trabzonspor, campeón de 2022, está a un distante tercer puesto en la clasificación.

El ministro turco del Interior Ali Yerlikaya anunció seguidamente la apertura de una investigación para tratar de identificar a los aficionados que saltaron al terreno de juego.

El secretario general del Fenerbahçe, Burak Kizilhan, hizo un llamado a la calma a los aficionados del club, con la intención de no aumentar la espiral de violencia en un campeonato salpicado en anteriores ocasiones por episodios similares.

Hechos no aislados

El campeonato turco fue suspendido una semana en diciembre después de la agresión a un árbitro en un partido de la primera división entre los clubes Ankaragücü y Rizespor.

Al pitido final, cuando el club visitante acababa de empatar (1-1), y con un gol anulado al Ankaragücü, el árbitro recibió golpes por parte de varios hombres, entre ellos el presidente del club de la capital turca.

En la última década, varios desplazamientos del Fenerbahçe a Trebisonda se habían visto marcados por la violencia.

En abril de 2016, un partido entre los dos equipos en la Superliga turca fue interrumpido en el minuto 88 tras la agresión brutal sufrida por un árbitro asistente a manos de un aficionado del club del mar Negro, que perdía 4-0.

Un año antes, el autobús de los jugadores del club de Estambul fue objeto de disparos cuando atravesaba la región de Trebisonda, resultando el conductor herido de gravedad.

En 2014, un partido entre los dos equipos tuvo que ser detenido al descanso después de que los aficionados del Trabzonspor lanzasen objetos contundentes sobre el terreno de juego.

El club del mar Negro, que ganó el campeonato turco por última vez en 2022, se vio bajo el foco de la polémica a finales de 2015.

El entonces presidente del club, furioso por un penal no pitado en un partido en casa, hizo encerrar a los árbitros en su vestuario durante cuatro horas. El incidente sólo llegó a su fin tras una llamada del presidente Recep Tayyip Erdogan al dirigente enfurecido.

Denunciando unos hechos “inaceptables”, la Federación Turca de Fútbol (TFF) afirmó en un comunicado que “se impondrán las sanciones penales necesarias a los responsables de estos incidentes”.

Según la prensa turca, los jugadores del Fenerbahçe tuvieron que esperar casi tres horas en el interior del estadio después del partido antes de poder salir, el tiempo para que la policía asegurase las salidas rumbo al aeropuerto de la ciudad.

El Fenerbahçe, actualmente segundo de la Superliga turca, registra una extraordinaria racha de victorias este año, con 5 triunfos seguidos, incluido el de hoy, que lo aleja 30 puntos del Trabzonspor, en tercera posición.

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