Agencias/Ciudad de México.- El Gobierno de México recuperó más de nueve hectáreas de un terreno privado ubicado en la Zona de Monumentos Arqueológicos de Toniná, que reabrirá al público en el estado de Chiapas (sur).
Esta zona arqueológica, ubicada en el municipio de Ocosingo, permanecía cerrada al público desde septiembre de 2023 y fue recuperada a través de un decreto publicado en el Diario Oficial de la Federación (DOF) firmado por la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, y la secretaria de Cultura, Claudia Curiel de Icaza.
A través de un comunicado, el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) explicó que la recuperación se logró tras realizar una solicitud para “garantizar el libre tránsito de la visita pública al sitio patrimonial”.
El @GobiernoMX garantiza el libre tránsito a la zona arqueológica de Toniná, en Chiapas, a través de un decreto que recupera más de 9 hectáreas de terreno ubicadas dentro de este importante sitio patrimonial. La medida, publicada en el Diario Oficial de la Federación, permitirá… pic.twitter.com/4dBf4bMTKo
— Secretaría de Cultura (@cultura_mx) December 20, 2025
“Con dicha medida se impulsará la investigación, conservación, protección técnica y legal, así como la divulgación de uno de los asentamientos precolombinos más destacados de nuestro país, conocido en tiempos antiguos como Po o Popo, según han acreditado las manifestaciones jeroglíficas halladas en su interior”, se lee en el texto.
Según el INAH, Toniná es uno de los centros ceremoniales mayas más importantes de la región por su “compleja arquitectura, su desarrollo urbano vertical y la riqueza de su registro escultórico”.
El periodo de auge de este centro se logró entre los siglos VII y IX, aunque se sabe de su existencia desde el año 593, cuando se dio la primera inscripción calendárica identificada en la zona.
Curiel de Icaza consideró la recuperación de este centro ceremonial como “un acto de justicia histórica y de reconocimiento” a la memoria e identidad de México.
Con la reapertura, además de permitir el paso de la población civil, también se brindará la oportunidad para que comunidades originarias de la zona puedan realizar ceremonias y rituales basados en cosmovisiones de sus ancestros, principalmente asociados a la temporada de lluvias y cosechas.



















