De Primera Mano/Por Rodulfo Reyes/Villahermosa.- Hoy que la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo inicie su gira por Tabasco, un asunto inevitable estará en su agenda: la deuda pendiente del gobierno federal con los tabasqueños en el combate al grupo criminal que —según denuncias de las propias autoridades locales— operó desde las instalaciones de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana estatal (SSyPC).
En la “mañanera”, o en cualquier otro momento, volverán a preguntarle por qué la Fiscalía General de la República (FGR) no ha actuado con mayor firmeza contra Hernán Bermúdez Requena, quien fue jefe policiaco nombrado por el senador Adán Augusto López Hernández y es señalado por el gobierno de Tabasco como cabecilla de La Barredora.
Cada vez que en la capital le han preguntado por el caso, la Presidenta ha respondido lo mismo: que debe ser la institución a cargo de Ernestina Godoy la que debe pronunciarse.
Hoy, a más de un año de que Bermúdez Requena fue detenido en Paraguay y entregado a las autoridades mexicanas, la pregunta sigue sin respuesta. El exjefe de seguridad no ha rendido su declaración ministerial sobre La Barredora. Y difícilmente Sheinbaum podrá esquivar otra vez el expediente de quien ya es llamado “el García Luna” de la 4T.
El presunto líder del grupo delictivo está recluido en el penal del Altiplano por delitos del fuero común: secuestro agravado, extorsión agravada, peculado y desaparición forzada. No enfrenta, sin embargo, cargos federales.
El tratamiento que la FGR ha dado al caso sugiere un manto protector sobre Adán Augusto. En las investigaciones aparecen declaraciones de testigos colaboradores que afirman que tanto López Hernández como su sucesor, Carlos Merino Campos, sabían de las actividades del grupo.
Se trata de Carlos Tomás “N”, alias “El Tomasín” o “El Licenciado”, colaborador cercano y asesor de Bermúdez en la Secretaría de Seguridad, y de Ulises “N”, alias “El Mamado” o “El Pinto”, segundo al mando de La Barredora y exjefe de escoltas del propio Bermúdez. Ambos se acogieron al criterio de oportunidad de la FGR y han declarado que las máximas autoridades del estado conocían lo que ocurría.
Esto no ha bastado ni siquiera para citar a declarar a Adán Augusto ni a Merino Campos.
Después de más de un año, la pregunta permanece intacta: ¿qué ha encontrado realmente la FGR en la investigación de La Barredora y por qué no ha llamado a quienes, según esos testimonios, sabían lo que pasaba? ¿Podrá la Presidenta batear una vez más la pregunta de La Barredora… o esta vez el terreno tabasqueño le dificultará el swing?
EL PRÓXIMO JUEVES 1 de octubre, Manuel Adalberto Pérez Lanz tomará protesta como nuevo rector de la “Universidad Olmeca” para el periodo 2026-2030. La ceremonia se realizará en el Auditorio «Lic. David Gustavo Gutiérrez Ruiz». Pérez Lanz, médico y hasta hace poco coordinador del IMSS-Bienestar en Tabasco, asume la rectoría de una de las principales universidades privadas del estado.


















