Agencias/Ciudad de México.- El sexenio del presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, concluirá en ocho meses y las previsiones sobre qué pasará cuando deje la Administración, son diversas. Sin embargo, el mandatario dio su opinión al respecto.

“Será muy bueno el porvenir para México, para su pueblo. Estoy convencido de eso, muy consciente. Desde luego, se seguirán enfrentando problemas, pero nada grave. No veo, por ejemplo, una crisis económica o financiera como la que se padeció al término del Gobierno de Carlos Salinas de Gortari”, vaticinó en conferencia de prensa.

Asimismo, López Obrador descartó que se den asesinatos de políticos o que se regrese a la época donde México estaba bajo el yugo de la delincuencia organizada.

“No veo hacia adelante un narcoestado y no veo tampoco una amenaza de sometimiento, de intervención, de ningún gobierno extranjero”, apuntó.

El mandato de López Obrador al frente del Gobierno mexicano concluirá el 30 de septiembre, esto después de que se realicen las elecciones presidenciales en la nación latinoamericana, que se llevarán a cabo el 2 de junio.

En la contienda participarán, al menos hasta este momento, Claudia Sheinbaum, por el partido oficialista Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), mientras que el bloque opositor Fuerza y Corazón por México —que reúne a los partidos Revolucionario Institucional (PRI), Acción Nacional (PAN) y de la Revolución Democrática (PRD)—, tendría como abanderada a Xóchitl Gálvez.

Por su parte, Movimiento Ciudadano estaría en las boletas con Jorge Álvarez Máynez.

Durante su Gobierno, López Obrador ha atravesado diversos problemas, como el COVID-19, los estragos económicos derivados de la pandemia de coronavirus, así como los daños causados por el arribo del huracán Otis al puerto de Acapulco, uno de los sitios emblemáticos del país latinoamericano.

Sin embargo, uno de los más persistentes es la violencia. En entrevista previa para Sputnik, Javier Oliva Posada, profesor e investigador de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y especialista en temas de seguridad, señaló que la nación latinoamericana aún está inmersa en una crisis en esta materia.

“Las masacres de jóvenes registradas recientemente es una evidencia del limitado alcance que ha tenido la estrategia de seguridad (…). [Estos casos] siguen presentándose por la impunidad, por la corrupción de las autoridades locales, por la ausencia de programas en materia de seguridad pública”, precisó.

Pero también ha incentivado la unión con otras naciones de América Latina y el Caribe, con el fin de hacer frente a temas como la migración irregular.

Prueba de ello fue el Encuentro de Palenque, donde los Estados determinaron una hoja de ruta para ayudar a la población latinoamericana.

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