Agencias/ Ciudad de México.- Con una demora de un año, los Juegos Olímpicos de Tokio se pusieron en marcha, en el momento en que la lanzadora japonesa Ukiko Ueno hizo el primer lanzamiento de un juego de softbol.

El pitcheo fue una bola a Michelle Cox, de Australia, a las 9:02 de la mañana (0102 GMT del martes). El encuentro se llevó a cabo en el Estadio de Béisbol Azuma de Fukushima, prácticamente vacío y a unos 241 kilómetros (150 millas) de las principales sedes olímpicas en Tokio.

Los equipos formaron fila para escuchar los himnos nacionales en un estadio con capacidad para 30.000 fanáticos que recibió apenas a medio centenar —presumiblemente dirigentes de las delegaciones y funcionarios olímpicos— además de los trabajadores de la prensa.

Australia tomó la ventaja por 1-0 en la primera entrada, cuando Ueno, de 39 años y quien venció a Estados Unidos en la final de Beijing 2008, propinó un pelotazo a Chelsea Forkin. Fue la segunda bateadora impactada por los lanzamientos de Ueno.

Se prohibió el público en los graderíos olímpicos debido a la pandemia, que causó también un año de retraso en los Juegos. Muchos en Japón siguen preguntando si los Olímpicos debieron llevarse a cabo en momentos en que hay bajos niveles de vacunación en el país.

Los primeros dos días del torneo de softbol se realizarán a unos 64 kilómetros (40 millas) del sitio donde ocurrió un desastre en una planta nuclear en 2011. El resto del torneo se llevará a cabo en Yokohama, cerca de Tokio.

Buena parte de aproximadamente 11.000 deportistas que participarán en los Juegos están en el área de Tokio.

Japón busca revalidar el oro en softbol, tras dar la sorpresa ante Estados Unidos en aquella final de 2008. El softbol y el béisbol fueron retirados del programa olímpico en 2012 y 2016, pero vuelven para estos Juegos.

Se les borrará de nuevo para París 2024, aunque podrían volver en Los Ángeles 2028.

Dado que el encuentro comenzó temprano en la mañana, el sol deslumbraba a las bateadoras zurdas.

Organizadores de Tokio 2020 no descartan cancelación de última hora

El jefe del comité organizador de Tokio 2020 no descartó el martes una cancelación de última hora de los Juegos Olímpicos, ya que más atletas dieron positivo por COVID-19 y los principales patrocinadores han abandonado sus planes para asistir a la ceremonia de apertura del viernes.

Consultado en una rueda de prensa si se podría cancelar el evento deportivo mundial, Toshiro Muto dijo que vigilaría las cifras de contagio y se pondría en contacto con otros organizadores si fuera necesario.

“No podemos predecir lo que ocurrirá con el número de casos de coronavirus. Así que seguiremos discutiendo si hubiera un pico de casos”, dijo Muto.

“Hemos acordado que, en función de la situación del coronavirus, volveremos a convocar conversaciones a cinco bandas. En este momento, los casos de coronavirus pueden aumentar o disminuir, así que pensaremos en lo que debemos hacer cuando se produzca la situación.”

Los casos de COVID-19 están aumentando en Tokio y los Juegos, aplazados el año pasado por la pandemia, se celebrarán sin espectadores. El Gobierno decidió este mes que los participantes compitieran en recintos vacíos para minimizar los riesgos sanitarios.

Japón, cuyo programa de vacunación ha quedado rezagado con respecto al de la mayoría de los países desarrollados, ha registrado más de 840.000 casos y 15.055 muertes, y Tokio, la ciudad anfitriona de los Juegos, está experimentando un nuevo aumento, con 1.387 casos registrados el martes.

Los organizadores, para quienes el Presidente del Comité Olímpico Internacional (COI), Thomas Bach, dijo que la cancelación del evento nunca había sido una opción, han prometido mantener los Juegos “seguros y protegidos”.

Sin embargo, los expertos ven lagunas en una “burbuja” olímpica que obliga a realizar controles frecuentes y que ha sido diseñada para limitar los movimientos de los participantes.

“DESAFÍOS SIN PRECEDENTES”

La primera prueba importante de cómo se pueden celebrar unos Juegos Olímpicos en medio de una pandemia bien puede llegar en el torneo de fútbol masculino, cuando Japón se enfrente a un equipo de Sudáfrica que podría tener dificultades para alinear a 11 jugadores debido al coronavirus.

Ese partido se jugará el jueves, un día antes de una ceremonia de apertura en la que el principal patrocinador Panasonic Corp., así como Fujitsu Ltd y NEC Corp no estarán presentes. Toyota Motor Corp retiró todos los anuncios de televisión vinculados a los Juegos el lunes.

Bach, que se reuniría con el emperador Naruhito de Japón el jueves según reportes de Kyodo, declaró el martes que los organizadores nunca podrían haber imaginado los “desafíos sin precedentes” de llevar el evento global a Tokio , elogiando los “esfuerzos heroicos” del personal médico y los voluntarios.

Dos miembros del equipo olímpico de béisbol de México dieron positivo por COVID-19 en el hotel del equipo antes de su partida a Tokio.

Los atletas, Héctor Velázquez y Sammy Solís, que dieron positivo el 18 de julio, han sido aislados, al igual que todos los miembros del equipo a la espera de los resultados de más pruebas, afirmó la Federación Mexicana de Béisbol.

Tokio 2020 se suma a historia de Juegos Olímpicos inusuales

No hay duda de que los Juegos Olímpicos de Tokio serán como ningunos otros. Pero a fin de cuentas, éste es un evento que ha perseverado a través de guerras, boicots y ahora una pandemia a lo largo de su historia de 125 años.

Los Juegos de Tokio ya han trazado nuevos senderos debido al aplazamiento de 12 meses debido a la pandemia de coronavirus, celebrándose en un año impar por primera vez. Pero con la prohibición de público en las gradas, tienen además la distinción de ser los primeros sin espectadores.

“Estamos en territorio inexplorado”, dijo Steve Wilson, el expresidente de la Asociación de Periodistas Olímpicos que cubrió el movimiento olímpico por The Associated Press por casi tres décadas hasta el 2017.

“Estos van a ser juegos sin el ambiente de carnaval, celebración y diversiones que usualmente tenemos y disfrutamos. Definitivamente unos juegos para la historia”.

Ha habido muchas ediciones inusuales de los Juegos Olímpicos en el pasado, sin embargo. Estados Unidos y muchos aliados boicotearon los Juegos de Moscú en 1980 para protestar contra la invasión soviética a Afganistán. La Unión Soviética y muchos aliados respondieron boicoteando los Juegos de Los Ángeles en 1984.

Decenas de países, mayormente de África, boicotearon los Juegos de Montreal en 1976 en protesta por los lazos deportivos de Nueva Zelanda con el régimen del apartheid en Sudáfrica. Sudáfrica tuvo prohibido participar en las justas desde 1964 hasta 1988 debido al su régimen segregacionista.

La Primera Guerra Mundial y la Segunda forzaron a cancelar los Juegos, así que no hubo competiciones en 1916, 1940 ni 1944. Los olímpicos invernales no existían en el tiempo de la Primera Guerra Mundial, pero la segunda forzó la cancelación de dos.

La edición de verano de 1940 iba a realizarse en Tokio, pero al regreso de las competencias en 1948, Londres fue seleccionada como sede. Tokio tuvo que esperar a 1964 para realizar sus primeros juegos.

Y están los juegos de 1920, realizados en Amberes, Bélgica, que se celebraron cuando el mundo emergía de la Primera Guerra Mundial y una pandemia de influenza que mató a más de 50 millones de personas.

“En tiempo mínimo, organizaron los juegos, pero fueron básicamente improvisados “, dijo Roland Renson, un historiador de deportes belga, en comentarios a la AP el año pasado. “Tuvieron que hacerlo con lo que tenían a su disposición y eso no abundaba en una ciudad tan vapuleada por la guerra”.

Ahora, la pandemia de coronavirus afectó incluso las celebraciones por el centenario de los juegos de Amberes, forzando su cancelación.

Otra rareza olímpica ocurrió en los Juegos de Melbourne de 1956, cuando las competencias ecuestres se realizaron en Estocolmo debido a regulaciones de cuarentena para animales en Australia.

Y fueron inusitados también los Juegos Olímpicos de Atenas en 1906, o quizás mejor, la falta de juegos en 1906.

Originalmente llamados “Juegos Olímpicos Internacionales de Atenas” y aprobados por el COI, son ahora conocidos como los Juegos Intercalados de 1906 — realizados a medio camino en el ciclo olímpico normal de cuatro años. Fueron declarados no oficiales en 1949, de acuerdo con el historiador olímpico David Wallechinsky.

La tragedia ha marcado también los Juegos Olímpicos, más notablemente cuando 11 miembros del equipo de Israel fueron asesinados por el grupo extremista palestino Septiembre Negro en Múnich 1972 y en 1996 cuando una bomba estalló en el Parque Olímpico en Atlanta.

Otras ciudades anfitrionas han renunciado a organizar la competencia. Los juegos de 1908, por ejemplo, fueron conferidos originalmente a Roma, pero trasladados a Londres luego de la erupción del Vesubio porque el gobierno italiano decidió que sus recursos deberían ser dedicados a reconstruir Nápoles.

Roma finamente organizó los juegos en 1960.

Unos Juegos Olímpicos tienen una historia especialmente controversial: Berlín en 1936. Aunque la sede fue otorgada dos años antes de que Adolf Hitler se convirtiese en dictador, se realizaron bajo el nazismo, Jesse Owens, un astro afroestadounidense de la pista, gano cuatro medallas de oro, aunque se suponía que compitiese solamente en tres eventos — los 100 metros, los 200 metros y el salto largo.

Marty Glickman y Sam Stoller eran dos de los miembros esperados de la cuarteta del relevo 4×100. Fueron remplazados por Owens y Ralph Metcalfe, que ganaron la carrera junto con Frank Wykoff y Foy Draper con un récord mundial.

“Lo que hizo fea la situación”, escribió Wallechinsky en “The Complete Book of the Olympics” en el 2012, “fue que Stoller y Glickman eran los únicos miembros judíos del equipo de pista de Estados Unidos y regresaron al país como los únicos miembros del equipo que no compitieron”.

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