Agencias, Ciudad de México.- Una nueva investigación publicada en Nature Geoscience ha descifrado un proceso vital en la génesis de un tipo de roca magmática única en la Luna.

El descubrimiento, que resuelve un viejo misterio geológico lunar, explica su composición característica y su presencia en la superficie lunar, desentrañando un misterio que ha eludido a los científicos durante mucho tiempo.

Una combinación de experimentos de laboratorio a alta temperatura utilizando rocas fundidas, junto con sofisticados análisis isotópicos de muestras lunares, identifican una reacción crítica que controla su composición.

Esta reacción tuvo lugar en el interior lunar profundo hace unos tres mil quinientos millones de años, implicando el intercambio del elemento hierro (Fe) del magma con el elemento magnesio (Mg) de las rocas circundantes, modificando las propiedades químicas y físicas de derretirse.

El coautor principal Tim Elliott, profesor de Ciencias de la Tierra en la Universidad de Bristol, dijo en un comunicado: “El origen de las rocas lunares volcánicas es una historia fascinante que involucra una ‘avalancha’ de una pila de cristales inestable a escala planetaria creada por el enfriamiento de una Océano de magma primordial.

“Para limitar esta historia épica es fundamental la presencia de un tipo de magma exclusivo de la Luna, pero explicar cómo esos magmas pudieron haber llegado a la superficie para ser muestreados por misiones espaciales ha sido un problema problemático. Es fantástico haber resuelto este dilema“.

Se conocen concentraciones sorprendentemente altas del elemento titanio (Ti) en partes de la superficie lunar desde las misiones Apolo de la NASA, allá por los años 1960 y 1970, que devolvieron con éxito muestras de lava antigua solidificada de la corteza lunar. Un mapeo más reciente realizado por satélite en órbita muestra que estos magmas, conocidos como “basaltos con alto contenido de Ti”, están muy extendidos en la Luna.

“Hasta ahora, los modelos no han podido recrear composiciones de magma que coincidan con las características químicas y físicas esenciales de los basaltos con alto contenido de Ti. Ha resultado particularmente difícil explicar su baja densidad, lo que les permitió entrar en erupción hace unos tres mil quinientos millones de años“, añadió el coautor principal, el Dr. Martijn Klaver, investigador del Instituto de Mineralogía de la Universidad de Münster.

El equipo internacional de científicos, dirigido por las universidades de Bristol en el Reino Unido y Münster en Alemania, logró imitar los basaltos con alto contenido de Ti en el proceso en el laboratorio mediante experimentos a alta temperatura. Las mediciones de los basaltos con alto contenido de Ti también revelaron una composición isotópica distintiva que proporciona una huella digital de las reacciones reproducidas por los experimentos.

Ambos resultados demuestran claramente cómo la reacción sólido-fundido es fundamental para comprender la formación de estos magmas únicos.

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