Agencias/Ciudad de México.- En medio de las dificultades que enfrentan los cubanos por los apagones, la falta de agua y otros sinsabores, un grupo de peluqueros salió a las calles con tijeras y máquinas de afeitar recargables para ofrecer sus servicios de forma gratuita y sin discriminar a nadie.

Debido al recrudecimiento de la crisis económica, el cuidado personal se ha convertido en un problema para muchos, sobre todo entre los sectores más vulnerables. Pero estos barberos encontraron una manera de prestar un servicio mientras ofrecen capacitación para jóvenes que quieren adquirir experiencia en el oficio.

“Lo principal es el impacto humanitario”, dijo el jueves a The Associated Press Andrés Talavera Calvo, de 41 años y quien enseña a unos siete jóvenes aprendices los secretos de cortes, afeitadas y otros arreglos.

El grupo se instala todos los jueves en la Plaza San Juan de Dios y los martes en La Maestranza para prestar servicios de belleza a quienes se acerquen.

La mayoría de los usuarios son personas mayores, sobre todo hombres que además de cortarse el pelo reciben una afeitada o un arreglo de cejas. Pero si alguna mujer desea un corte sencillo nadie se lo niega.

“En muchas barberías el servicio se ha vuelto inaccesible”, comentó Talavera mientras corregía un tijeretazo o un movimiento de cuchilla de un aprendiz a la sombra de los aireados árboles del parque.

Este grupo de acción comunitaria depende del proyecto Arte Corte —un salón de belleza de larga data en la isla y asociado a un proyecto vecinal en La Habana Vieja desde finales de los años 90— y atiende no menos de 30 personas por jornada.

A comienzos de la década, cuando se desató la crisis en la isla, un corte sencillo para varón podía costar unos 200 pesos cubanos, lo que equivale ahora a poco menos de 0.50 centavos de dólar. Con la inflación, un estilista cobra actualmente entre 1,000 y 3,000 pesos cubanos, lo que supone entre dos y cinco dólares.

El problema es que los salarios y las pensiones se quedaron atrás y un jubilado recibe por mes unos 2,000 pesos.

La crisis de un lustro se agravó dramáticamente desde enero pasado con un cerco petrolero impuesto por Estados Unidos y que tiene a Cuba semiparalizada.

“Estamos buscando poder ayudar a la comunidad y hacemos estos cortes que nos preparan (también) para lo que nosotros queremos, que es ser artistas dentro del gremio”, comentó Miguel Alexis Pedroso, de 28 años, y uno de los aprendices del proyecto.

En un contexto de migración y dificultades, algunos jóvenes apuestan por aprender un oficio.

Basura en Cuba es un problema que se agrava con el cerco petrolero, el calor y la humedad

Mientras las temperaturas ascendían en los últimos días y se acercaba la temporada de lluvias un creciente desasosiego comenzó a apoderarse de los vecinos de la calle Belascoain, en La Habana.

Sobre el asfalto de la calle, un basurero improvisado iba creciendo; en la pila de desperdicios había bolsas rotas, papeles, cartones, escombros y sobras de alimentos pudriéndose. Moscas y gatos rondaban mientras el hedor era esparcido por la brisa del cercano mar.

Al bloqueo energético estadounidense que provoca en Cuba cortes de luz de 20 horas, la falta de agua y de transporte y la semiparalización de la vida doméstica se sumó en las últimas semanas la ingente acumulación de basura en algunos puntos de La Habana y las principales ciudades del país.

Debido a la escasez del servicio de recogida de basura, los vecinos comenzaron además a quemarla provocando destrozos en la infraestructura pública y disparando la preocupación de autoridades y expertos por sus efectos insalubres.

Este adverso contexto ha dado pie, no obstante, al nacimiento de algunas iniciativas ciudadanas para combatir la acumulación de los desechos.

Basura cerca de hospitales; los barrios afectados

En un recorrido, AP observó escenarios parecidos en barrios capitalinos como Plaza de la Revolución, 10 de octubre o Habana del Este.

“Estamos frente al Hermanos Ameijeiras, un hospital famoso en este país”, dijo a The Associated Press María Odalys Ramírez mientras elevaba la vista al edificio que se erige con sus 24 pisos en el corazón del municipio de Centro Habana. El centro médico colinda con el vertedero sobre la calle Belascoain.

“Lo que usted está mirando es deprimente. La situación que hay con la basura en esta zona, las moscas, la insalubridad, las ratas”, se lamentó Ramírez, una ama de casa de 63 años que, apenas abre la puerta de su casa cada día, se topa con pilas de desperdicios.

Y si la situación es mala ahora, los vecinos temen que empeore en los próximos meses con el calor y los aguaceros de la temporada ciclónica, que comenzó el 1 de junio y se extenderá hasta noviembre.

Los desechos se acumulan cerca de escuelas, restaurantes y paradas de taxis. Hay calles parcialmente bloqueadas por la basura, mientras automóviles, bicis y peatones pasan esquivándola. Los vecinos se quejan de que los camiones recolectores trabajan irregularmente.

Según un reporte de la estatal empresa Servicios Comunales de mediados del año pasado, La Habana, con sus dos millones de habitantes —la mayor población de un país con más de 9 millones—, producía 30,108 metros cúbicos diarios de desechos sólidos y sólo se recogían 17,000 metros cúbicos.

En ese momento estaban trabajando apenas el 57% de los equipos recolectores debido a daños mecánicos y falta de repuestos, explicaron las autoridades.

Esas cifras —de julio de 2025— no reflejan la magnitud del problema actual, pues aunque entonces ya había crisis económica y dificultades en los servicios básicos debido a las sanciones de Estados Unidos, no se había producido el cerco petrolero que desde enero dejó a la isla sin el combustible para mover su vida cotidiana.

A comienzos de año el presidente Donald Trump amenazó a cualquier país que vendiera petróleo a Cuba en una maniobra de máxima presión contra la isla.

La producción nacional de crudo representa solo el 40% de su demanda. Las autoridades reconocen que apenas hay combustible para darle energía a las industrias, hogares, centros de salud, la producción de alimentos o el abastecimiento de agua.

La peligrosa práctica de las quemas

La estatal Empresa de Telecomunicaciones advirtió que las quemas de improvisados basureros sin control adecuado consumieron postes, cables y gabinetes, dejando incomunicada a la población.

En tanto, el Centro de Neurociencias de Cuba advirtió sobre el peligro para la salud del humo proveniente de la quema de desechos.

“En nuestra estrategia ambiental nacional y específicamente en la que tiene la provincia de La Habana se ha identificado como una de las principales problemáticas ambientales el manejo inadecuado de los residuos sólidos urbanos”, señaló a AP Odalys Goicochea Cardoso, directiva del Ministerio de Ciencia Tecnología y Medio Ambiente.

También dijo que la suma de las limitaciones que tiene Servicios Comunales para recoger la basura, el aumento de las temperaturas y las próximas lluvias podría agravar la situación por la procreación de moscas y mosquitos transmisores de enfermedades.

Sin embargo, se busca trabajar con las comunidades y apoyarlas para una gestión más organizada e impulsar el reciclaje, indicó Goicochea.

El Batazo, en el barrio capitalino de Los Sitios, es uno de la casi media docena de proyectos en la capital que intenta mantener las calles limpias.

A lo largo de ocho manzanas, uno de sus recolectores pasa tocando una campanilla dos veces al día retirando los desechos separados en las propias viviendas entre aquellos que son orgánicos y los que se pueden reciclar. Los mismos recolectores barren la calle.

Luego, el proyecto vende al Estado materiales como aluminio y vidrio, mientras usa los desechos de comida para alimentar animales. Lo restante va a un vertedero gestionado por las autoridades.

En un recorrido por Los Sitios, AP pudo ver la mejoría. “El impacto que tiene este proyecto es fundamentalmente que demuestra a la comunidad que se puede vivir en un entorno más limpio, se puede valorizar lo que llamamos basura y sacarle un partido”, dijo Evelyn Martínez Mendoza, una de las colaboradoras de El Batazo.

En otros barrios de la capital los vecinos se están coordinando de forma autónoma para librarse de la basura y en otros se han organizado en cooperativas.

-xxxx

Cuba homenajea a una figura enigmática en el 95 cumpleaños de Raúl Castro

Raúl Castro cumplió 95 años el miércoles, un cumpleaños emblemático para un hombre que aún ayuda a dirigir uno de los últimos países comunistas del mundo.

Su nombre y su rostro se volvieron sinónimos de la revolución de 1959 encabezada por su hermano, Fidel Castro. Décadas después de la revolución triunfante, Fidel Castro dejó el poder y Raúl Castro ejerció como presidente de Cuba durante 12 años.

Se retiró formalmente de la política en abril de 2021, pero aún es general de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Cuba, tiene un escaño en la Asamblea Nacional y se considera que desempeña un papel central en el aumento de las tensiones con Estados Unidos, que recientemente presentó cargos formales en su contra.

A continuación, un repaso a la vida de un hombre conocido como el “héroe de la República de Cuba”.

Castro nació el 3 de junio de 1931 en el poblado de Birán, en el oriente de Cuba. Fue el cuarto de siete hijos; su madre era cubana y su padre español.

De niño asistió a la escuela en Santiago de Cuba, pero más tarde se mudó a La Habana, donde comenzó a estudiar derecho en la universidad y se involucró profundamente en la política estudiantil, oponiéndose a la dictadura de Fulgencio Batista.

Para 1953, formaba parte de un grupo que atacó cuarteles militares en Santiago de Cuba como parte de un intento fallido de derrocar a Batista. Fue acusado, encarcelado y luego liberado; huyó a México, donde se unió al grupo guerrillero que pronto derrocaría a Batista.

Tras la revolución victoriosa de 1959, Castro fue nombrado ministro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Cuba y supervisó batallas en África y América Latina que irritaron a algunos republicanos de Estados Unidos.

Muchos cubanos, como María Cristina Barrio Ramos, una maestra de 62 años que vive en La Habana, lo elogiaron por sus acciones.

“Nos lo dio todo para que pudiéramos ser libres”, dijo. “Le debemos nuestra libertad y dignidad”.

En octubre de 1965, Raúl Castro se convirtió en el segundo secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba. En ese momento, Fidel Castro lo elogió en un discurso.

“Es para mí un privilegio que, además de un extraordinario cuadro revolucionario, sea un hermano”, dijo Castro mientras su hermano se ponía de pie y sonreía, y la multitud a su alrededor aplaudía.

Fidel Castro era conocido por elogiar a su hermano. “Todo el que llega a conocerlo y a intimar con él se da cuenta de su humanismo, de su gran calidad y de sus sentimientos; se sorprenden de un Raúl que le han pintado belicoso, agresivo, duro, cuando ven los sentimientos de amistad, de cariño y afecto que es capaz de tener por la gente. Y ha sido un gran formador y un gran educador”, dijo Castro.

Castro asciende al poder tras el deterioro de la salud de su hermano

En 2006, la salud de Fidel Castro comenzó a deteriorarse y Raúl Castro recibió temporalmente el poder a finales de julio de ese año, hasta que la Asamblea Nacional de Cuba lo eligió presidente en febrero de 2008.

En los años siguientes, Castro demostró ser más abierto que su hermano al permitir que empresas privadas operaran en Cuba, mientras el entonces presidente de Estados Unidos, Barack Obama, levantaba restricciones a las remesas y a los viajes familiares, y permitió que ciudadanos de Estados Unidos viajaran a Cuba bajo ciertas condiciones.

Para 2015, Estados Unidos y Cuba restablecieron relaciones diplomáticas y reabrieron embajadas. Un año después, Obama viajó a Cuba para reunirse con Castro. Ese mismo año, se reanudaron los vuelos comerciales entre ambos países.

Durante una histórica conferencia de prensa en La Habana en 2016, Castro intentó célebremente levantar el brazo izquierdo de Obama, cuya mano quedó flácida en una imagen que se volvió viral.

Bajo el mando de Castro, Cuba también inició negociaciones con el gobierno de Rusia en junio de 2014 que llevaron a la condonación del 90% de una deuda de varios miles de millones de dólares que se remontaba a la época de la Unión Soviética.

En 2018, Raúl Castro dejó la presidencia en manos de Miguel Díaz-Canel, la primera vez en décadas que una persona sin el apellido “Castro” tomaba el control del gobierno.

En abril de 2021, Castro anunció que no buscaría otro cargo político. Desde entonces sólo ha hecho apariciones públicas esporádicas.

Castro se retira, pero sigue siendo una figura destacada

Desde que se retiró oficialmente de la política, Raúl Castro ha aparecido en público sólo de manera esporádica, pero se cree que aún ejerce poder tras bambalinas, incluso mientras lleva una vida discreta.

Su nieto y guardaespaldas, Raúl Guillermo Rodríguez Castro, se reunió con el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, al margen de una cumbre del Caribe a principios de este año. Desde entonces, funcionarios cubanos y de Estados Unidos han confirmado conversaciones, pero las tensiones entre ambos países siguen siendo altas.

La última vez que se vio a Raúl Castro fue en un acto del 1 de mayo que congregó a decenas de miles de cubanos. Vestía, como de costumbre, uniforme militar verde olivo y se ubicó al lado de Díaz-Canel. Detrás de él estaba el nieto de Castro.

Casi tres semanas después, el gobierno de Estados Unidos acusó formalmente a Raúl Castro por el derribo en 1996 de aviones civiles pilotados por exiliados radicados en Miami sobre aguas cubanas. Enfrenta cargos que incluyen asesinato y destrucción de una aeronave.

Mientras el gobierno y sus partidarios han condenado la acusación formal, Raúl Castro ha guardado silencio.

Da tu opinión