Agencias/ Ciudad de México.- El dueño del club de fútbol israelí Beitar dijo el jueves que ha cancelado un partido amistoso con el Barcelona porque el equipo catalán se niega a jugar en la disputada ciudad de Jerusalén.

Israel capturó Jerusalén oriental en la guerra de 1967, la anexó en una medida no reconocida internacionalmente y considera la ciudad entera su capital. Los palestinos reclaman Jerusalén oriental como capital de su futuro Estado, y el estatus de la ciudad es uno de los aspectos más contenciosos del prolongado conflicto.

El dueño de Beitar, Moshe Hogeg, dijo que se vio obligado a cancelar el partido “con gran tristeza” porque se negó a aceptar lo que llamó un reclamo “político”.

El alcalde de Jerusalén, Moshe Lion, apoyó la decisión y dijo que se debe vedar el ingreso a Israel de los equipos que quieren “boicotear” Jerusalén.

Barcelona no hizo declaraciones de inmediato.

Beitar es el único club de fútbol israelí importante que jamás ha contratado a un jugador árabe, y sus fanáticos se destacan por sus cánticos racistas. Hogeg, que compró el equipo en 2018, ha prometido combatir el racismo y marginar a los fanáticos antiárabes.

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