Agencias/Madrid.- El avión con 130 pasajeros a bordo, con daños en una rueda y motor, logró aterrizar de emergencia en el aeropuerto internacional de Barajas en Madrid.
Final feliz para una incidencia aérea que se prolongó durante horas. Pasadas las siete de la tarde ha tomado tierra con aparente normalidad en la pista 32R del aeropuerto de Madrid Barajas el avión de Air Canada que volaba sin al menos una rueda del tren de aterrizaje, con un motor inutilizado y con 128 pasajeros a bordo, entre ellos dos bebés.
El vuelo AC837 había partido desde el aeródromo madrileño en dirección a Toronto a las 14:33 horas.
A la media hora, su piloto informó de que debía retornar, según AENA, por “problemas técnicos”. Su aviso dio lugar a un rápido despliegue de efectivos de seguridad y de emergencias.
La aerolínea ha confirmado por la tarde a través de un comunicado que el aparato sufrió un problema con un motor después de despegar, al mismo tiempo que se rompió uno de los diez neumáticos que utiliza este modelo.
Por ese motivo, la tripulación optó por volver. Según Air Canadá, la declaración de emergencia se hizo para obtener la prioridad de aterrizaje. Por su parte, el sindicato español de pilotos, el SEPLA, ha explicado que las piezas que se desprendieron del tren en el despegue entraron en el motor izquierdo.
Se trataba de una incidencia de cierto riesgo, porque la falta del neumático podía afectar a la estabilidad del aparato. Pero finalmente el aterrizaje se ha desarrollado sin problemas aparentes.
Antes de volver a tocar el suelo de Barajas, el avión ha estado volando en círculos durante más de cuatro horas “quemando combustible”, un recurso habitual para reducir peso y reducir los riesgos en la maniobra de regreso.
Air Canadá había señalado que el Boeing 767-300 que opera el vuelo AC837 entre Madrid y Toronto estaba diseñado para poder operar con un solo motor y que los pilotos estaban “completamente entrenados” para esta situación de emergencia.
Una apreciación en la que también ha coincidido Javier Martín Chico, del Departamento Técnico del SEPLA.
LA ALEGRÍA DE LOS FAMILIARES
Los familiares de los pasajeros han acogido “con mucha emoción y abrazos”, según fuentes de la seguridad del aeropuerto, el aterrizaje exitoso tras las horas de incertidumbre. Habían ido llegando durante la tarde con gesto de preocupación a la sala ‘Alberche’ de la terminal 2.
Allí se les ha adelantado, con la intención de tranquilizarles, cómo iba a desarrollarse el aterrizaje. Después de que éste concluyera con normalidad han sido trasladados en autobús a otra estancia de la terminal 1 para encontrarse con los viajeros. Antes de ese reencuentro, algunos se han mostrado visiblemente emocionados.
Un avión F-18 de la Fuerza Aérea española escoltó temporalmente al aparato de Air Canada para darle apoyo y observar a primera vista los daños que podía haber sufrido en el despegue. En ese examen pudo comprobar que el tren de aterrizaje no estaba tan dañado como inicialmente se temía.
🔴 ÚLTIMA HORA
El avión de Air Canadá #AC837 aterriza con éxito en el aeropuerto Adolfo Suárez-Madrid Barajas https://t.co/oTWwihzzzc
Lo cuenta en directo nuestro compañero @ArturoLopo https://t.co/Y2H0ml6Kml pic.twitter.com/S5HBtbdSxf
— 24h (@24h_tve) February 3, 2020
Al aeropuerto de Barajas se ha desplazado el ministro de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, José Luis Ábalos para seguir sobre el terreno el dispositivo de emergencia. Tanto él como la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, han felicitado públicamente al piloto por “su pericia”.
La Comunidad de Madrid ha respondido al aviso del aterrizaje de emergencia con el despliegue en el aeropuerto de Barajas de 6 dotaciones de bomberos de la Comunidad, junto con 10 recursos del SUMMA y una carpa de emergencias de Cruz Roja.
El avión en cuestión, matrícula C-GHOZ, tiene 30 años de vida, cuando la media de una aeronave de estas características es de 25 años, informa Marisa Recuero. Realizó su primer vuelo el 31 de marzo de 1989 con la compañía Canadian Airlines y en 1997 pasó a operar con la aerolínea Varig, con la que estuvo ocho años. En octubre de 2005, este Boeing empezó a ser operado por Air Canada.
En el aeropuerto, los primeros pasajeros comienzan a abandonar las instalaciones después de haberse encontrado con sus familias. Una de ellas, que prefiere no dar su nombre, explicaba a EL MUNDO que se encontraba “agotada” y que la gestión de la emergencia a bordo se realizó “con mucha profesionalidad” por parte de la tripulación: “Nos explicaron en todo momento lo que sucedía y aunque hubo algo de nerviosismo, nunca hubo pánico”.
La pasajera añadió que incluso una ahora después del aterrizaje “ya todos los pasajeros están recolocados en nuevos vuelos” para continuar su viaje si lo desean. La tripulación de Air Canada por su parte, también ha abandonado el aeropuerto hacia las 21.00 horas, entre un fuerte dispositivo de seguridad.