Agencias/Redacción InsurgentePress/Ciudad de México.- Ciudad de México.- La explosión de dos narco-minas que arrojó un saldo de dos militares muertos durante un patrullaje en un camino de terracería en la convulsionada región de Tecaltepec, al oeste de Michoacán, registrado el pasado 20 de enero.

Los videos captaron imágenes de una emboscada que tendieron sicarios a un convoy del Ejército mexicano sobre un camino rural en la región de Tecaltepec, ese día.

En las imágenes se observa la explosión luego de que un vehículo Sand Cat del ejército con elementos a bordo pasa sobre las narco-minas en el camino de terracería ubicado en la región de Tecaltepec.

La detonación volcó la unidad militar Sand Cat con número económico 0812571 y los tripulantes sobrevivieron a diferencia de los militares que pisaron otra narco-mina sobre el camino de terracería.

Un elemento herido y un sand cat destruido fue el saldo luego de que elementos del ejército mexicano pisaran una mina mientras patrullaban en una brecha en el estado de #Michoacan. pic.twitter.com/1ByjBU6d4T

— Elblogdelosguachos (@Elblogdelosgua1) February 10, 2024

“Íbamos a un punto que nos mandaron ahí (de apoyo), de unos monstruos (vehículos blindados de manera artesanal por los grupos criminales), ahí iba un capitán del 17 Batallón en el Sandcat, el Sandcat iba de uno (cabeza de convoy) y activó la mina que lo desmadró.

“Todo el chorizo (el convoy) se paró para ver qué pedo y es donde la camioneta de la Guardia Nacional graba el video donde el morrito de los artilleros sale volando”, dijo un sobreviviente al periódico Reforma.

Se indicó que el Capitán quedó sordo de un oído por la explosión de una de las minas.

Los militares realizaban un patrullaje en los límites de Jalisco y Michoacán.

Cerca del punto de la agresión, sobre un trayecto de brecha, el mapa muestra un campamento del “Cártel Abuelo”, en el lado de Jalisco.

Ese apodo lo lleva Juan José Farías, presuntamente vinculado a un grupo criminal y quien se sumó a las autodefensas en 2013.

Elementos del Ejército mexicano han desactivado más de 250 minas en la región de Tierra Caliente, Michoacán.

Los artefactos han sido sembrados en distintos caminos de la región por parte de los miembros de la delincuencia organizada.

El 31 de enero de 2022, registraron una de las primeras ataques contra el Ejército con narco-mina en Loma Blanca, Tepacaltepec.

El crimen organizado expandió el uso de narcodrones modificados para aumentar el terror e intimidación contra la población, autoridades y rivales, además de que también incursionó en la fabricación de ojivas para armas de alta letalidad.

La Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) registró un auge en el hallazgo de explosivos de fabricación “casera”, principalmente en Michoacán, Guerrero, Jalisco y Zacatecas, donde la delincuencia azota a los productores con el cobro de piso.

En Michoacán, autoridades federales encontraron talleres de construcción de ojivas, que son la parte delantera de proyectiles de alta potencia.

Sin embargo, el uso de minas ha sido constante para contrarrestar el avance de las fuerzas armadas o de grupos antagónicos.

Las primeras minas fueron detectadas en 2019 por el Ejército en Michoacán y atribuidas al Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG), grupo criminal que tomó el control Aguililla, cuna de Nemesio Oseguera, “El Mencho”, cabecilla de la organización.

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