Agencias/Ciudad de México.- El Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE), capturó a 20 mil 294 migrantes mexicanos en diversos operativos y redadas emprendidos en varias regiones de Estados Unidos durante el pasado mes de julio.
El grupo de mexicanos representan el 41% de los 49 mil 91 migrantes detenidos en diversos operativos por el ICE en varias regiones de Estados Unidos en el último mes.
La cifra de arrestos de migantes, en su mayoría mexicanos, es considerada la más alta desde que Donald Trump asumió por segunda vez la Presidencia de Estados Unidos en enero de 2025.
Las estadísticas del ICE reportan un crecimiento del 10% en las cifras en julio en relación a los 18 mil 397 migrantes mexicanos detenidos en junio.
De acuerdo con los datos del ICE, el arresto de 20 mil 294 migrantes mexicanos marcan la cifra más alta en un mes desde el regreso de Trump a la Casa Blanca.
Previo a julio, el mes con más detenciones de mexicanos, 16 mil 975 casos, había sido diciembre de 2025.
Los arrestos están muy por encima de los realizados por la Administración del Presidente Joe Biden, que oscilaban entre 3 mil y 4 mil mensuales.
A las detenciones de mexicanos, les siguen las de guatemaltecos, hondureños y venezolanos, mientras que las de salvadoreños, nicaragüenses, ecuatorianos y cubanos muestran números muy similares de menos de 2 mil al mes.

En su audiencia de confirmación a principios de este año, el Secretario de Seguridad Nacional estadounidense, Markwayne Mullin, prometió mantener al ICE fuera de los titulares, lo que sugería un enfoque más moderado en la ofensiva migratoria del Gobierno.
Sin embargo, su gestión se ha visto empañada por varios tiroteos mortales de inmigrantes en encuentros con agentes del ICE.
Al menos 17 migrantes mexicanos han muerto en operativos o bajo custodia del ICE durante el segundo mandato de Trump.
El Gobierno de México presentó 20 denuncias ante autoridades estadounidenses por las muertes de los connacionales, con el fin de determinar si hubo responsabilidad de agentes de Estados Unidos o de las empresas privadas que custodian los centros de detención.
La Administración de Trump ha afirmado reiteradamente que sus operaciones de control migratorio están dirigidas contra personas que han cometido delitos en territorio estadounidense y que con las detenciones buscan hacer del país un lugar más seguro.
Los datos muestran que la mayoría de los arrestados no tenía condenas ni enfrentaba cargos penales en Estados Unidos ni países de origen.


















