Agencias/Ciudad de México.- Al menos dos tripulantes de una presunta narco-lancha murieron ayer durante un bombardeo de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos en el Pacífico Oriental, confirmó el Comando Sur.
“La Fuerza de Tarea Conjunta del Hemisferio Occidental llevó a cabo un ataque cinético letal contra una embarcación de bajo perfil que operaba a lo largo de rutas de narcotráfico establecidas en el Pacífico oriental”, declaró el Comando Sur de EEUU (SOUTHCOM) en un comunicado en X.
Dos personas murieron en el ataque ocurrido el domingo, según SOUTHCOM.
“This operation is a clear and decisive reminder that SOUTHCOM is taking the fight directly to the cartels.”
On August 23, under #SOUTHCOM Commander Gen. Francis L. Donovan’s direction, Joint Task Force Western Hemisphere executed a lethal kinetic strike on a low-profile vessel… pic.twitter.com/aIw1qn36gd
— U.S. Southern Command (@Southcom) August 24, 2026
El nuevo ataque contra una embarción en el Pacífico Oriental es el último sobre el que existe un reporte oficial desde el 21 de junio.
A través de su cuenta de X el Comando Sur de EEUU señaló que el trabajo de inteligencia confirmada reveló la participación activa del buque en el narcotráfico.
“Cuando ordené el establecimiento de la Fuerza de Tarea Conjunta Hemisferio Occidental, fue precisamente con este propósito: acelerar, sincronizar y ejecutar acciones letales contra estas redes narco-terroristas desestabilizadoras.
” Estamos comprometidos a imponer una fricción sistémica total a los narco-terroristas — interrumpiendo sus operaciones, desmantelando su liderazgo y eliminando el terror de los cárteles en toda la región.
“Déjenme ser claro, no permitiremos que los narco-terroristas operen con impunidad en el Hemisferio Occidental, ni permitiremos que su veneno mortal llegue a las comunidades estadounidenses. Esta operación es una poderosa demostración de nuestra precisión letal, capacidad abrumadora y resolución absoluta para proteger la patria de EEUU.,” dijo el General Francis L. Donovan en la cuenta de X.
No está claro por qué Estados Unidos había suspendido las operaciones luego de esa fecha en el Caribe y el Pacífico oriental, segú reporto la cadena CNN.
Antes de la pausa, las fuerzas estadounidenses habían destruido al menos 67 embarcaciones y matado al menos 221 personas desde el inicio de la campaña “Operation Southern Spear” en septiembre de 2025, según anuncios oficiales y el análisis de CNN sobre las labores de búsqueda y rescate.
La administración ha comunicado al Congreso que Estados Unidos se encuentra en un “conflicto armado” contra los cárteles de la droga, calificando a los fallecidos como “combatientes ilegales” y alegando tener la facultad de realizar ataques letales sin supervisión judicial, basándose en una determinación clasificada del Departamento de Justicia.
Algunos miembros del Congreso, así como grupos de defensa de los derechos humanos, han cuestionado dicha determinación y han argumentado que los presuntos narcotraficantes deberían ser sometidos a procesos judiciales, tal como dictaba la política de interdicción aplicada por EEUU antes de que el Presidente Donald Trump asumiera el cargo.
Funcionarios encargados de hacer cumplir la ley y expertos también han expresado escepticismo sobre la estrategia de la administración Trump y su eficacia para lograr cambios significativos en el tráfico de drogas de la región.
En su declaración del lunes, el comandante del Comando Sur, el general Francis L. Donovan, reiteró el compromiso de las fuerzas estadounidenses de combatir el tráfico de drogas, afirmando: “Estamos comprometidos a imponer una fricción sistémica total a los narcoterroristas, interrumpiendo sus operaciones, desmantelando sus liderazgos y eliminando el terror de los cárteles en toda la región”.
“Esta operación es una poderosa demostración de nuestra precisión letal, nuestra capacidad abrumadora y nuestra absoluta determinación de proteger el territorio nacional de EE.UU.”, dijo Donovan en la publicación.
La misión oficial de la Operación Southern Spear está clasificada, según un informe del 20 de mayo de la oficina del inspector general del Pentágono.
A principios de este mes, el senador Tim Kaine comunicó a la Casa Blanca —tras “una revisión cuidadosa” de la información clasificada que ha visto hasta ahora— que es probable que los ataques hayan matado ilegalmente a “individuos que no están involucrados en el narcotráfico”.
El demócrata de Virginia, miembro de la Comisión de Servicios Armados del Senado, instó a Trump a “examinar las circunstancias de estos ataques” y a poner fin a lo que calificó como una operación “ilegal, costosa e ineficaz”.



















