Por: Emiliano Pensamiento Monterrosa/InsurgentePress/Ciudad de México.-Irwin Vences no tiene nada que demostrar a nadie, pero tiene una cuenta pendiente consigo mismo y con su escudería: el campeonato absoluto. Tras cruzar la meta en segundo lugar apenas el fin de semana pasado en Tuxtla Gutiérrez, el veterano piloto llega a la temporada NASCAR México Series 2026 con una motivación que él mismo confiesa no haber sentido en mucho tiempo.
“Realmente hace muchos años yo no sentía esta emoción por regresar a las pistas en NASCAR y hoy en día la tengo”, reconoció Vences. Como piloto insignia de la Escudería Grupo TOP y respaldado por la genialidad técnica de JV Motorsports, sabe que manejar estos autos es una gran responsabilidad, y su mente está puesta en dominar desde la primera fecha.
El nuevo formato: Adiós a la suerte, hola a la justicia
La temporada 2026 trae consigo la eliminación de los tradicionales playoffs por un formato de acumulación pura (Chase). Para un estratega como Vences, esto es música para sus oídos.
“Me parece quizá un poco más justo pensando en lo que puedes ir cosechando toda la temporada. Al final, en la otra, el factor suerte es un porcentaje muy alto que te llevaba a ser campeón. Así es que creo que es un formato que me gusta mucho más que se lleve de esta manera”, confesó el piloto, sabiendo que la consistencia es una de sus mayores virtudes.
Responsabilidad de escudería y la dupla con Emiliano Richards
Manejar para Jordi Vidal (JV Motorsports) no es cualquier cosa; exige estar en la punta. A este reto se suma la llegada del joven campeón Emiliano Richards como su compañero de equipo. Lejos de ver una rivalidad divisiva, Vences asume su rol de líder con la madurez de un verdadero veterano.
“Fuera de una responsabilidad que él sabe y el equipo sabe que en lo que yo pueda sumar en su carrera y en su trayectoria… siempre voy a estar. Es un piloto que fuera de querer o necesitar aprender, creo que también tiene mucho que enseñarnos. Nada me va a dar más gusto que poder hacer el uno dos que siempre hemos platicado en el JV”, destacó Irwin.
Esa misma competitividad interna es la que, según Vences, lo empujará al límite, señalando a sus propios compañeros de equipo como sus mayores rivales a vencer este año.
El hombre detrás del casco: Físico, mente y familia
A diferencia de la creencia popular que subestima el desgaste físico en NASCAR, Vences mantiene el cuerpo de un atleta de élite. Dedica entre dos y tres horas diarias a su preparación, combinando trabajo cardiovascular con ejercicios de explosividad y movilidad, alejándose de las rutinas pesadas de gimnasio para no entorpecer su agilidad al volante.
Sin embargo, el verdadero motor de Irwin está fuera de la pista. Su esposa y sus hijas son el balance fundamental para soportar la presión brutal de las carreras.
“En casa, el único que se presiona más que nadie soy yo (…) Hoy en día una de mis hijas compite a un nivel importante y no me lo vas a creer, pero ella me ha enseñado mucho más cosas al momento que yo veo esa resiliencia”, compartió con honestidad el piloto.
Un mensaje de responsabilidad: No a las carreras clandestinas
Como figura pública y referente del automovilismo nacional, Vences aprovechó los micrófonos para lanzar un mensaje contundente a los jóvenes que buscan adrenalina en las calles, calificando las carreras clandestinas como “totalmente absurdas”.
“Tache, por favor. Sé que tenemos mucha adrenalina en la sangre y nos gusta, pero evitarlo a toda costa es lo ideal. Hay muchas maneras (…) primero está su vida y la seguridad de los demás”, sentenció, invitando a las nuevas generaciones a acercarse al karting de renta o a los simuladores para iniciar su camino de forma profesional y segura.
Con una mentalidad de acero, el talento intacto y el mejor equipo de ingenieros respaldándolo, Irwin Vences encara el 2026 listo para saldar la única cuenta pendiente que tiene con su escudería: levantar el trofeo de campeón de NASCAR México Series.













