Agencias/Ciudad de México.- Javier Aguirre se ha quitado varios años de encima con el triunfo sobre Las Palmas. Una victoria muy trabajada pero que prácticamente es asegurar la permanencia en Primera División. Ahora depende del resultado del Cádiz, pero si gana, el Mallorca necesita tres puntos de aquí al final del campeonato para certificar su continuidad en la categoría y lograr el gran objetivo por el que el Mallorca fichó a Aguirre.

A pesar de que Las Palmas prácticamente no se jugaba nada, porque está virtualmente salvada, la tensión era enorme sobre el terreno de juego. Como se esperaba, el partido fue trabado, espeso, con poco futbol y muchos nervios. Los locales le metieron una marcha más al duelo, con mucha intensidad, pero les costaba hacer daño al rival en ese primer tiempo. Julián Araujo recuperó la titularidad en Las Palmas y dejó muestras de su gran calidad cada vez que entró en juego.

Sin embargo, todo cambió cuando en el minuto 29 Gio González empaló un balón con la derecha que, tras pasar un bosque de piernas, acabó dentro de la portería. Era el 1-0 y la cara de Aguirre y sus pupilos cambió. Habían hecho lo más difícil, pero quedaba mucho trabajo por delante.

Y el sufrimiento fue a más conforme el partido avanzaba en la segunda parte. Rajkovic hizo un paradón a un disparo de Moleiro en el 61 y el miedo se iba adueñando del Mallorca conforme pasaban los minutos. Pimienta quitó del terreno de juego a un Araujo que lo hizo bastante bien, pero buscaba frescura para hacer daño al rival. Y hubo momentos en los que el empate parecía lo más lógico, pero los locales supieron sufrir y aguantar toda esa presión que les atenazaba.

Un ejercicio de supervivencia

El Mallorca resistió como pudo con un Aguirre pasándolo mal en la banda, pero al final logró tres puntos que le deja a milímetros de la salvación. Sólo parece cuestión de tiempo que el gran objetivo se confirme y Aguirre vuelva a triunfar una vez más como entrenador en LaLiga.

Aguirre, genio y figura. Una vez más demostró que es el alma de este Mallorca. Vivió con mucha intensidad el partido ante Las Palmas, no dejando de moverse ni un solo segundo. También hubo alguna polémica con el banquillo rival, aunque no por su culpa, ya que acusaron a alguien que estaba en la zona técnica del Mallorca de utilizar un silbato para despistar a los jugadores de Las Palmas.

La tensión quedó reflejada en el rostro de Aguirre que, a pesar de su experiencia, sufrió y mucho hasta que el árbitro señaló el final del encuentro. Fue en uno de esos momentos en los que se está moviendo tanto cuando tuvo un incidente fortuito con el árbitro asistente que corría por su banda. El colegiado arrancó siguiendo una jugada con la mala suerte de darle un tremendo golpe a Aguirre en las costillas. El técnico rápidamente se encogió, se llevó la mano a la zona dañada y no podía disimular el dolor en su rostro.

Quizá fue de los pocos momentos en los que dejó de seguir el juego. Después, como siempre, lo explicó con humor en DAZN: “Me metí en su camino y me dio un golpe merecido. Ahora, al final del partido, fui a buscarle, pero no le vi (entre risas)”. Y es que realmente Aguirre se retorció de dolor al chocar con el juez de línea. De todos modos dio por bueno este golpe si al final se llevó los tres puntos.

Risas entre ellos

De hecho, en las imágenes se ve cómo dialoga con juez de línea y éste se ríe por el incidente. Aguirre desde luego se acordará de este partido por los tres puntos conseguidos, pero también por el tremendo golpe que seguro le va a molestar durante varios días.

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