De Primera Mano/Por Rodulfo Reyes/Villahermosa.- En la amarga Navidad de 2023, las escenas de negocios y vehículos incendiados, hombres decapitados en vivo y ejecuciones transmitidas casi en tiempo real por redes sociales, así como cuerpos desmembrados abandonados en bolsas de basura en colonias populares, eran más comunes entre los tabasqueños que las imágenes de Santa Claus.
El nuevo año entró con violencia redoblada. El 5 de enero siguiente, víspera de Día de Reyes, el gobierno de Carlos Manuel Merino Campos –quien había suplido a Adán Augusto López Hernández en agosto de 2021 que este dejó Plaza de Armas para ser nombrado secretario de Gobernación del gabinete de su hermano Andrés Manuel López Obrador– anunció el relevo del secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Hernán Bermúdez Requena.
El policía originario de Yucatán, que luego se haría famoso con el alias de Comandante H, no fue despedido; el entonces secretario de Gobierno, José Antonio de la Vega Asmitia, le agradeció su “desempeño” y le deseó éxito.
Eran tiempos de masacres en Tabasco. Había jornadas con seis, siete o más ejecutados en un solo hecho. La Barredora asesinaba policías, colocaba narcomantas para exigir la renuncia del general Víctor Hugo Chávez Martínez —quien relevó a Bermúdez— y enviaba mensajes directos al gobernador Javier May Rodríguez: si quería paz, debía remover al secretario de Seguridad.
El militar resistió casi un año al frente de la corporación. El 13 de noviembre de 2024, el propio May le puso nombre y apellido al responsable del clima de terror que vivía Tabasco señalando directamente a Bermúdez como cabecilla de La Barredora.
El 14 de febrero de 2025, a casi cuatro meses del arranque del nuevo gobierno, un Juzgado local libró una orden de aprehensión contra el exfuncionario nombrado originalmente por Adán López.
La Fiscalía General del Estado de Tabasco (FGET) —no la federal— había abierto una investigación contra el grupo criminal que, según las evidencias, se gestó y operó desde la propia Secretaría de Seguridad mientras Bermúdez era titular.
El exmando huyó del país a mediados de febrero y fue detenido en Paraguay el 12 de septiembre de 2025, siete meses después de su fuga.
Las autoridades también capturaron a varios de sus mandos: Tomás “N”, en Puebla, y Ulises “N”, en Jalisco. De acuerdo con extractos de sus declaraciones publicados por medios nacionales, y luego de acogerse al criterio de colaboración, ambos aseguraron que los superiores de Bermúdez conocían la existencia y operación de La Barredora.
Según Tomás “N”, quien fungía como secretario particular del Comandante H, el gobernador Merino le pidió a este en diciembre de 2023 que frenara los enfrentamientos porque el presidente López Obrador pasaría el fin de año en Villahermosa.
Ulises “N”, por su parte, declaró que Hernán Bermúdez le confió que Adán López estaba “enterado” del funcionamiento del grupo criminal.
Pese a ello, la Fiscalía General de la República —ni con Alejandro Gertz Manero ni ahora con Ernestina Godoy— ha citado a declarar a López Hernández y a Merino Campos.
Por el contrario, a Adán Augusto lo nombraron coordinador de Morena en el Senado al inicio del mandato de Claudia Sheinbaum Pardo, mientras que Merino fue promovido como director general de Aeropuertos y Servicios Auxiliares (ASA).
Por eso llama poderosamente la atención que a la gobernadora panista de Chihuahua, Maru Campos, la Fiscalía General la haya citado a comparecer apenas semanas después del operativo en el que murieron dos agentes de la CIA durante el aseguramiento de un narcolaboratorio en aquella entidad.
Porque si Maru Campos fuera morenista y tabasqueña, probablemente hoy tendría un ascenso y no una cita ministerial.


















