Redacción InsurgentePress/Ciudad de México.- La enésima marcha cargada de angustia de familiares de los 43 normalistas desaparecidos de manera forzada vivió momentos de violencia producto de grupos infiltrados que causaron destrozos en comercios y monumentos del Paseo de la Reforma en la Ciudad de México.
Los familiares encabezaron la marcha de reclamos contra el Gobierno federal que ha ofrecido infructuosamente un castigo para los responsables y hallar a las víctimas de quienes hace un quinquenio nadie sabe su paradero.
Los grupos de encapuchados o golpeadores a sueldo aprovecharon la marcha para realizar a su paso destrozos en comercios y arremeter contra la puerta del Palacio Nacional.
Tras partir del Ángel de la Independencia, los padres y las madres de los estudiantes consideraron que continúa la impunidad en el caso.
En la movilización concentró a normalistas de distintas escuelas, incluidos los jóvenes de nuevo ingreso de la normal de Ayotzinapa Raúl Isidro Burgos, de Tixtla, Guerrero.
Al tomar el micrófono del equipo de sonido que acompañó la marcha, uno de los normalistas exigió a las autoridades considerar todas las líneas de investigación que la Administración del ex Presidente Enrique Peña Nieto se negó a indagar.
Los familiares de las víctimas una vez más desacreditaron la versión del anterior Gobierno que afirmó que los 43 estudiantes habrían sido incinerados en el basurero de Cocula, Guerrero, el 26 de septiembre de 2014.
Los contingentes corearon la consigna: “¡Porque vivos se los llevaron, vivos los queremos!”, durante la concentración en el Zócalo capitalino.
En la movilización también participan organizaciones como Amnistía Internacional y estudiantes de la UNAM, UAM, UACM e IPN.



















