Agencias / Ciudad de México.- La evolución de la pandemia de coronavirus en Europa es muy preocupante para la Organización Mundial de la Salud (OMS), aunque las cifras de muertes no sean tan altas como las registradas en el peor momento de la crisis.
“La evolución de la situación epidemiológica en Europa genera gran preocupación”, afirmó el director de la sección Europa de la OMS, Hans Kluge, este jueves.
“El número de casos diarios aumenta, los ingresos en los hospitales también. El COVID-19 es ahora la quinta causa de muerte y se ha alcanzado el nivel de mil muertos por día”, continuó.
Asimismo, el responsable reconoció que aunque se registran “dos o tres veces más de casos al día con respecto al pico de la curva de abril, vemos que el número de muertes representa un quinto” de las contabilizadas en el momento más duro de la pandemia, a la vez que subrayó la importancia de las medidas que se están tomando en varios países europeos para frenar la transmisión.
“Son respuestas apropiadas y necesarias ante lo que nos dicen las cifras: la transmisión y el origen de las infecciones se produce en casas y en lugares públicos cerrados y entre las personas que no respetan las medidas de autoprotección”, dijo.
Luego de un rápido aumento de los casos en Francia, el presidente Emmanuel Macron anunció toques de queda nocturnos durante cuatro semanas a partir del sábado en París y otras grandes ciudades, lo que afectaba a casi un tercio de los 67 millones de habitantes del país.
La mayoría de los gobiernos europeos alivió los cierres durante el verano boreal para empezar a revivir unas economías que se dirigían a recesiones y pérdidas de empleo sin precedentes por la primera ola de la pandemia.
No obstante, el retorno de la actividad normal -desde restaurantes atestados a nuevos cursos universitarios- alimentó un alza de casos en todo el continente.
La canciller alemana Angela Merkel dijo que ella y los líderes de 16 estados alemanes acordaron el miércoles medidas más duras sin detallarlas. “Ya estamos en una fase de crecimiento exponencial, los números diarios lo demuestran”, dijo.
Bares y pubs fueron algunos de los primeros en cerrar o enfrentarse a cierres adelantados en las nuevas restricciones, pero el aumento de las tasas de infección está poniendo ahora a prueba también la resolución de los gobiernos de mantener los colegios y la atención médica ajena al COVID.
Incluso el Papa Francisco se sometió a las nuevas reglas por el coronavirus, manteniéndose a una distancia segura de los creyentes en su audiencia semanal del miércoles.
La República Checa, que tiene la peor tasa per cápita de Europa, ha optado por la educación a distancia y pretende reclutar a miles de estudiantes de medicina. Los hospitales están suspendiendo los procedimientos médicos no urgentes para liberar camas.
“A veces estamos al borde del llanto”, dijo Lenka Krejcova, una enfermera jefe del hospital Slany, cerca de Praga, mientras unos albañiles se apresuraban a convertir una guardia general en un departamento para el COVID-19.
Polonia está acelerando la formación de enfermeras y evaluando la creación de hospitales militares de campaña, Moscú pasará a muchos estudiantes a la educación en línea e Irlanda del Norte cerrará sus escuelas dos semanas.
“No tengo buena información. Estamos al borde del desastre”, dijo el inmunólogo Pawel Grzesiowski en Polonia, que reportó un récord de 6,526 infecciones y 116 muertes el miércoles.