Agencias/Ciudad de México.- Andrés Filomeno Mendoza Celis, alias ‘El Caníbal de Atizapán’, que devoró más de 30 cuerpos de sus víctimas, en su mayoría mujeres, murió este jueves derivado de una neumonía bacteriana aguda en un hospital de Toluca al que llegó procedente del penal de Tenango del Valle, Estado de México.
Las autoridades penitenciarias trasladaron de urgencia a ‘El Caníbal’ o ‘Monstruo de Atizapán’ hacia el Hospital Adolfo López Mateos en Toluca en el que falleció aquejado de múltiples enfermedades y complicaciones de diabetes tipo 2.
Andrés Filomeno de oficio carnicero, líder vecinal en la colonia Lomas de San Miguel, ocultó su verdadera personalidad con una actitud tranquila, amable y servicial para camuflarse y perpetrar los feminicidios con total impunidad durante más de 30 años en el municipio de Atizapán.

Detrás de esa apariencia maquinó minuciosamente los crímenes que videograbo con registros de cada detalle, medidas y pesos de los restos de las víctimas.
‘El Caníbal de Atizapán’ atrajó a sus víctimas mediante el ofrecimiento de ayuda económica, trabajo o techo, con mayor énfasis a mujeres vulnerables o madres solteras de escasos recursos a las que posteriormente mato y devoró al interior de su domicilio en la colonia Lomas de San Miguel, municipio de Atizapán, Estado de México.
El 15 de mayo de 2021, tras el feminicidio de Reyna González Amador, su esposo elemento de la policía rastreó su última ubicación de su teléfono celular que condujo hasta el domicilio de Andrés Filomeno, punto en el que descubrió huellas del crimen.
Elementos de la Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM), catearon la vivienda de Andrés Filomeno en cuyo interior hallaron un sótano oculto con más de 4,300 a 4,600 restos óseos enterrados.
Simultáneamente, encontraron identificaciones, ropa, calzado, bolsas, libretas con bitácoras de los crímenes y múltiples cintas de video en formatos VHS y 9 milímetros con las grabaciones de mujeres descuartizadas.
La FGJEM documentó 19 casos de personas descuartizadas, 17 mujeres, un menor de edad y un hombre, aunque en las propias declaraciones y libretas de Andrés Filomeno registraron alrededor de 50 casos.

Andrés Filomeno admitió que consumía la carne de sus víctimas que conservaba en un congelador.
‘El Canibal de Atizapán’, cumplía ocho sentencias por feminicidio y desaparición forzada. Antes de su muerte, permanecía completamente aislado sin haber recibido visitas de familiares o conocidos en la prisión de máxima segurida en Tenango del Valle, Estado de México.
‘El Monstruo de Atizapán’ nunca mostró remordimiento o sentimiento de culpa de sus actos que al parecer causaron una satisfacción por infligir dolor o castigo a sus víctimas en su mayoría mujeres.

















