InsurgentePress, Estados Unidos.- Juan Carlos Osorio tendrá que utilizar su bolígrafo rojo y mucho.
El 0-0 contra Gales arrojó bastantes dudas a tres semanas del debut en Rusia 2018 contra el campeón del mundo, Alemania.
La falta de tino ya es epidemia. Ni Oribe Peralta en un cabezazo ni Héctor Herrera, Giovani dos Santos y Javier Aquino en el mano a mano ni Jesús Manuel Corona en dos disparos de media distancia. El Tricolor carece de gol. Los 82 mil 345 aficionados que acudieron al Rose Bowl despidieron al equipo entre abucheos, y cómo no si se fueron del estadio con pocas emociones y menos dólares en la cartera.
México tiene cierta luz en Herrera y su movilidad, en esa inercia por la que le da salida al equipo, teje las acciones ofensivas y encuentra espacios de gol; en el “Tecatito” Corona por su picardía pese a que no ha tenido el mejor año con el Porto, mientras que Hugo Ayala compitió en la zaga, sobrio, atento en las coberturas.
En contraste, Jesús Molina tuvo un desempeño muy discreto, justo cuando camina por la cuerda floja, tal y como lo hace Jürgen Damm que sigue mostrando el déficit en los centros.
Con tan pocos jugadores disponibles, Osorio optó por darle juego a los Dos Santos, quienes apenas el viernes jugaron con el Galaxy y a los que les urgen minutos si pretenden competir contra los alemanes.
El técnico colombiano probó una vez más a Edson Álvarez como mediocentro y atestiguó como ni Javier Hernández con todo su ímpetu ni el “Cepillo” Peralta son garantía en la actualidad frente al marco rival.
México depende demasiado de sus extremos. Ya ha dicho Osorio que esa es la principal fortaleza, pero el equipo recarga casi todo su juego en las bandas, ayer con Javier Aquino y el “Tecatito” como las opciones.
El Tricolor regresará a México para despedirse de su gente el próximo sábado ante Escocia, antes de abordar el avión con destino a Europa en espera de que Osorio no tenga que hacer tantos apuntes en rojo.
Con información de Reforma












