Por Erick Olivera Méndez/Ciudad de México.- Los focos rojos que se han encendido por la falta de agua en Monterrey y algunos de los municipios conurbados, es sólo el principio de una crisis hídrica que nos puede arrastrar a escenarios insospechados.
En el Senado de la República se han escuchado voces que incluso hablan de una “guerra por el agua” en 2030 de no encontrar una solución al problema que se está presentando cada vez con más gravedad en los estados del norte del país.
“Pensamos que sí (habrá una guerra por el agua), porque el campo en el norte es el campo exportador, es el campo que se dedica a la producción comercial. En el sur-sureste se produce para el autoconsumo, pero no se logra resolver ni siquiera para el abasto nacional, y el norte es el que ha logrado que tengamos un superávit en el tema del campo en relación del comercio de México con Estados Unidos.
“Las grandes zonas agrícolas, como es el Valle de Mexicali, en Ensenada, en la zona de Obregón, que es de las zonas más productivas, hoy tienen una crisis hídrica, y La Laguna, que era un emporio agrícola en México, en algodón. Tenemos un problema grave y eso ha repercutido además de las zonas agrícolas, en las zonas urbanas, como el caso de Monterrey”, dijo recientemente el vicepresidente de la Mesa Directiva de la Cámara alta, José Narro Céspedes, quien aseguró que “en 2030 tendremos un grave problema del agua si no lo resolvemos ahora”.
Según el Monitor de Sequía de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), Sonora, Chihuahua, Coahuila, Baja California y Baja California Sur, experimentan desabasto en grados que van de moderados a excepcionales.
Con datos de finales de junio, el monitor de Conagua establecía que Coahuila presentaba un 94.7 por ciento de afectación, con un daño específico en 36 de los 38 municipios. De acuerdo con los datos del organismo, 5.5 por ciento de la superficie del estado presenta una sequía excepcional. 25.9 por ciento es extrema, 30 por ciento severa y el 34.2 por ciento moderada.
De acuerdo con el monitor de Conagua, en Chihuahua 64 de los 67 municipios tienen grado de sequía, pues el 4.1 por ciento se encuentra en nivel excepcional, 20.8 en nivel extremo, 30.2 por ciento en grado de severidad y 35 por ciento en nivel moderado.
Sonora es quizá uno de los estados más afectados por la escasez de agua en el país, pues registra el 100 por ciento de su territorio con grado de sequía. Según Conagua, 17.7 por ciento de la superficie registra un grado extremo de sequía, mientras el 49.3 es severo y el 32.9 por ciento es moderado.
El caso de Baja California es similar al de Sonora, de acuerdo con el monitor de Conagua, pues la totalidad de la superficie del estado padece algún grado de sequía. El 21.7 por ciento del territorio presenta un grado extremo, mientras que el 71.6 por ciento es severo y el 6.4 moderado.
Por su parte, Baja California Sur solo presenta un 60 por ciento de afectación por sequía, y de ese porcentaje el 3.8 por ciento registra un nivel extremo, el 18.2 un grado severo y el 33.5 por ciento tiene un registro moderado.
Nuevo León sólo registra un 45.1 por ciento de su territorio con algún grado de sequía, según el informe de Conagua, y sólo el 3.5 por ciento de la superficie experimenta un grado severo y el 28.1 por ciento moderado, con implicaciones severas en 14 de los 51 municipios.
La crisis del agua es sin duda uno de los problemas más graves que enfrenta el país, un problema para el que se tendrán que encontrar soluciones específicas para los estados que registran un nivel extremo de sequía. La solución no es fácil, pero se tendrá que construir en los próximos años la infraestructura necesaria en los estados para captar y distribuir el líquido, si no queremos llegar a 2030 con una inminente “guerra por el agua”.





















