Agencias/ Ciudad de México.- Aunque las ligas profesionales se ajustan poco a poco a la realidad de que la marihuana no es una droga que aumente el rendimiento deportivo, continúa definitivamente prohibida en la lista de todas las disciplinas olímpicas.

Debido a esta otra realidad, la corredora estadounidense Sha’Carri Richardson no competirá este mes en los Juegos Olímpicos de Tokio.

Poco después de que ganara en junio las pruebas preolímpicas en Oregon dio positivo a las sustancias químicas de la marihuana. Aunque se reconoce que la droga no fue utilizada para aumentar el desempeño, a Richardson le cancelaron sus resultados y la suspendieron durante un mes.

A continuación algunas preguntas sobre las políticas deportivas en torno a la marihuana:

P: Si se considera que la marihuana no aumenta el rendimiento deportivo, ¿por qué continúa estando prohibida?

R: Según la Agencia Antidopaje de Estados Unidos (USADA por sus siglas en inglés), “para que algo sea incluido en la Lista Prohibida, debe cumplir dos de tres criterios: a) que represente un peligro de salud para los deportistas b) pueda mejorar el desempeño y c) infrinja el espíritu deportivo”.

Aunque la Agencia Mundial Antidopaje (WADA por sus siglas en inglés) amplió el límite para considerar positivo un examen, no ha retirado a la marihuana de la lista porque afirma que la planta cumple al menos dos de los criterios mencionados.

Asimismo, según la USADA: el Código Mundial Antidopaje 2021 ha clasificado recientemente al THC como una “sustancia adictiva” debido a su uso frecuente en la sociedad fuera del contexto deportivo.

Todas las ligas han flexibilizado considerablemente sus restricciones sobre la marihuana en los últimos años. Por ejemplo, la NFL aumentó el umbral para que un examen sea considerado positivo y eliminó las suspensiones. Y la NBA dejó de hacer exámenes aleatorios para detectar consumo de marihuana en marzo de 2020.

Estos cambios son resultado de una flexibilización de las leyes que prohíben el consumo de marihuana en Estados Unidos y el mundo, y son cada vez más comunes los estudios que atribuyen a la marihuana beneficios médicos y analgésicos.

No mucho tiempo después de los Juegos Olímpicos de Londres en 2012, las autoridades internacionales aumentaron el límite para considerar positivo un examen, de 15 nanogramos por mililitro a 150 nanogramos por mililitro. Explicaron que el nuevo umbral fue un intento para garantizar que el consumo durante la competición sea detectado, pero no el consumo durante los días y semanas previos a la competición.

La sanción en un caso positivo cuando un deportista pueda mostrar que no utilizó la droga para aumentar su rendimiento es de tres meses. El castigo puede ser reducido a un mes si el competidor completa un periodo de orientación.

La campeona estadounidense Sha’Carri Richardson no podrá correr en los 100 metros de los Juegos Olímpicos tras dar positivo por un químico que se detecta en la marihuana.

Richardson, quien ganó la carrera de los 100 en el torneo clasificatorio de Estados Unidos con un tiempo de 10.86 segundos el 19 de junio, confirmó su suspensión el viernes al comparecer en el programa “Today Show” de la cadena NBC.

Dio positivo en la competencia preolímpica por lo que su resultado queda anulado. Jenna Prandini, cuarta en la carrera, tomaría el puesto de Richardson en los 100.

Richardson aceptó una suspensión de 30 días que culminará el 27 de julio, a tiempo para participar en los relevos femeninos. La Federación Estadounidense de Atletismo aún no ha determinado los equipos de relevos.

La velocista de 21 años se perfilaba para enfrentar a la jamaiquina Shelly-Ann Fraser-Pryce en una de los duelos más anticipados en las pruebas de pista de los Juegos de Tokio.

El jueves, al airearse los primeros reportes sobre su posible consumo de marihuana, Richardson difundió un tuit con una escueta frase. “Soy humana”.

El viernes, se presentó en un programa de televisión y dijo que fumó marihuana como modo de lidiar con el reciente deceso de su madre.

“Estaba tratando de esconder mi dolor”, dijo.

Richardson pudo haber recibido una sanción de tres meses, pero fue reducida a un mes porque participó en una terapia.

Después de los Juegos Olímpicos de Londres, las entidades reguladoras internacionales relajaron los criterios para lo que constituye un positivo por marihuana, de 15 nanogramos por mililitro a 150 ng/m. Explicaron que el nuevo límite buscaba detectar el consumo de la sustancia durante una competición y no durante los días y semanas previo a una justa.

Aunque se ha debatido a profundidad sobre si la marihuana es una sustancia que mejora el rendimiento, la Agencia Antidopaje de Estados Unidos consigna claramente en su web que “todo consumo de cannabis sintético o natural están prohibido durante una competición, con la excepción de cannabidiol”, un producto que está siendo sometido a estudios por sus posibles beneficios medicinales.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.