Redacción InsurgentePress/Fotos-@entuxsentidosChiapas/Ciudad de México.- Un extraño fenómeno natural literalmente secó la Laguna de Metzabok enclavada en la selva Lacandona, del municipio de Ocosingo, a 280 kilómetros al norte de la capital de Chiapas.
El 23 de septiembre de 1998, el Gobierno federal decretó la Laguna de Metzabok área natural de protección de flora y fauna en una extensión de 3 mil 368 hectáreas que incluyó el asentamiento de 100 familias de indígenas lacandones, en las montañas al oriente de Ocosingo.
El decreto pretendía proteger un ecosistema de alta diversidad y fragilidad, selva alta perennifolia, mediana subperennifolia, bosque mesófilo de montaña, áreas de vegetación secundaria con diversos grados de desarrollo y las lagunas.
Ese perímetro forma parte del hábitat de especies amenazadas o en peligro de extinción, entre ellas el hocofaisán, águila arpía, quetzal y jaguar.
Además, la culebra ocotera, nauyaca de río, culebra cincuate; ardillas voladoras, jabalí, murciélagos, venado de campo, coyote, mapache, ocelote, puerco espín, tamborcillo, tigrillo y venado cabrío.
La Laguna de Metzabok han sido incluida dentro de la Red Mundial de Reservas de la Biósfera de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO).
De acuerdo a la traducción de los lacandones, Metzabok significa: ‘Dios del Trueno’.



























