Agencias/Ciudad de México.- La megatormenta invernal que afecta a Estados Unidos desde el fin de semana ha dejado 35 muertos, incluidos siete en un accidente aéreo, y más de medio millón de hogares sin electricidad, en pleno frío polar.
De acuerdo con reportes, el saldo de muertos se elevó a 35 cuando tres hermanos murieron tras caer en un estanque helado en Texas.
Según una recopilación de informes de autoridades y medios locales, con causas que incluyen hipotermia, accidentes de tránsito o de aviación, con trineos, vehículos todoterreno y quitanieves.
La masa gélida de aire ártico que se desplaza por Estados Unidos hará caer aún más la temperatura, especialmente en el norte, donde puede llegar a -45 grados de sensación térmica.

Según el sitio especializado poweroutage.us, más de 530 mil clientes seguían sin servicio eléctrico el martes por la mañana, sobre todo en el sur del país.
En Misisipi más de 140 mil hogares se encuentran sin electricidad y en Tennessee son más de 175 mil. En ambos estados, el peso del hielo derribó las líneas eléctricas. En Luisiana suman más de 100 mil clientes con cortes eléctricos.
La experta del servicio de meteorología nacional (NWS), Allison Santorelli, declaró a la AFP que la recuperación de esta tormenta fue particularmente ardua debido a la gran cantidad de estados afectados.
Los estados del norte, con más provisiones para el invierno, no pudieron compartir sus recursos con las regiones del sur, menos preparadas.
“Muchos de esos lugares no cuentan con los medios ni los recursos para limpiar después de estos eventos”, declaró. “Estamos especialmente preocupados por las personas en esas zonas que se encuentran sin electricidad en este momento”.
Considerada como una de los peores tormentas invernales de las últimas décadas en Estados Unidos, el fenómeno se acompaña de acumulación de hielo con consecuencias potencialmente catastróficas, según el NWS.
Dave Radell, meteorólogo del NWS con sede en Nueva York, declaró a la AFP que la nieve de esta tormenta era “muy seca” y “esponjosa”, lo que significa que el viento podía azotarla con facilidad, dificultando la limpieza de carreteras y la visibilidad.
















